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ABC DOMINGO 30 7 2006 25 El presidente Chávez recibe en Teherán la máxima condecoración del régimen fundamentalista iraní Los grupos pro- López Obrador incluyen al BBVA en una lista negra de empresas que apoyan a Calderón Treinta y tres personas recibieron sepultura en Tiro en una gran fosa común. Son ya 110 los civiles enterrados en esta ciudad del sur de Líbano y cada día se recuperan nuevos cadáveres bajo los escombros de las viviendas atacadas por Israel en la región Entierro colectivo entre el olor agrio y el sonido bajo de las bombas TEXTO Y FOTO: MIKEL AYESTARÁN SERVICIO ESPECIAL AP cianos y enfermos atrapados en las zonas de combate. El argumento de Tel Aviv, muy criticado por Francia, es el siguiente: Ya existen desde hace días pasillos humanitarios para facilitar ese tipo de ayuda y no se pueden utilizar porque Hizbolá los bloquea para crear una crisis humanitaria Palabras contra palabras, las públicas contra las privadas, pero palabras que, en definitiva, tienen un enemigo todavía más dañino en los proyectiles, las bombas, las balas, los cohetes, los misiles. De todo eso y más hubo ayer de nuevo con la retirada parcial del Ejército israelí de Bint Jbail. Misión cumplida según el Tsahal Derrota sin paliativos responde Hizbolá. TIRO. Olor a muerto. Todos los que pasaban cerca del hospital Al Bass de Tiro sabían que se iba a celebrar un funeral colectivo. El olor agrio, caliente y pegajoso de la muerte volvía a las calles de Tiro y médicos, voluntarios de la Cruz Roja y militares se afanaban en cumplir con su tarea cuanto antes. Treinta y tres cajas alineadas. Treinta y dos bolsas de plástico negras. Un niño de un día de vida fue enterrado sin plástico. Primero, marcar la tapa de cada ataúd con un número, el nombre de la víctima y la palabra mártir luego alinearlos, contarlos y llevarlos a un campo a las afueras de la ciudad para darles sepultura de forma temporal. Cuando termine la guerra, cada cuerpo será llevado a su pueblo y recibirá los honores por parte de sus familiares. Era el segundo enterramiento colectivo que se celebraba en la ciudad más importante del sur del país. Situada apenas a cuarenta kilómetros de donde se están librando las batallas más duras y los bombardeos más crueles, Tiro recibe cada día cadáveres de personas que llevan días bajo los escombros de sus casas. Ayer mismo, el hospital Jabal Amel de la ciudad recibió ocho nuevos cuerpos. En esta ocasión, se trataba de una misma familia cuyo vehículo fue alcanzado en plena carretera cuando huían en busca de cobijo hacia el norte. Las morgues de los hospitales locales están completas. Sólo descansan los muertos Otro de los problemas que se están encontrando los médicos es el de la identificación de los cadáveres ya que algunos llevan muchos días bajo los escombros y debido al calor llegan en avanzado estado de descomposición. Las autoridades sanitarias libanesas, así como los organismos internacionales, han pedido en repetidas ocasiones a Israel la creación de corredores de seguridad que servirían para el envío de ayuda humanitaria y también para la evacuación de heridos y la recuperación de cadáveres. El Estado Mayor hebreo, sin embargo, se niega. La última negativa se ha produci- Cuando termine la guerra, los ataúdes serán desenterrados y llevados al pueblo de cada mártir do frente a la petición de una tregua de 72 horas. Israel argumenta que esos corredores ya funcionan y que por eso están saliendo los extranjeros del país. En total, 110 civiles han sido enterrados en dos fosas comunes en Tiro y los médicos de la ciudad saben que la ceremonia va a tener que celebrarse cada semana. Mientras un mullah despedía a los difuntos, los aviones y los helicópteros Apache de Israel sobrevolaban la zona y se escuchaban las explosiones en Er Rachidiye, a escasos cuatro kilómetros. Ni el ruido del motor de la escavadora al empezar a tapar los ataúdes, conseguía callar el estruendo de las detonaciones. No hay una hora de descanso para los ataques en esta parte del país. Una por una, las cajas con sus tapas blancas fueron desapareciendo bajo la tierra y Tiro volvió a cerrar una mañana trágica, que no será la última. El cambio de estrategia del Ejército de Israel- -que abandona la invasión terrestre y se vuelca de nuevo en los ataques aéreos- -preocupa a los médicos de la zona porque va a afectar de forma mucho más directa a los ciudadanos civiles. Sólo a lo largo de la jornada de ayer más de sesenta objetivos fueron atacados. Sesenta objetivos atacados Más palabras que describen la guerra: con los 60 objetivos atacados en el Líbano (algunos incluso en la frontera con Siria) con los bombardeos aéreos (la ONU denunció que dos de sus cascos azules hindúes resultaron heridos ayer, después de los 4 muertos esta semana) con los 90 cohetes Katiusha sobre el norte de Israel; con la artillería israelí martilleando sin descanso el sur del país del Cedro; con los carros de combate, los blindados y los soldados preparados junto a la frontera para lanzar más operaciones terrestres... Palabras y bombas. Combate desigual. Que puede acabar mañana o prolongarse sin fecha de caducidad. Más vale no hacer pronósticos. No los hacemos. Pero que las palabras no vayan acompañadas por las bombas. Entierro de víctimas civiles en Tiro, que ya superan el centenar desde el comienzo de la guerra, hace 19 días