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6 Opinión DOMINGO 30 7 2006 ABC AD LIBITUM PROVERBIOS MORALES EL HAZMERREÍR DE ZAPATERO ADHERENCIAS que tanto le gustaba a Sánchez Mazas. Como es lista, haSISTO a una conferencia sobre Mujeres de la bría sido con el tiempo profesora de universidad, y acaSegunda República durante un curso de verano so dictaría hoy conferencias sobre Mujeres de la Segunde mi universidad. La conferenciante, escritora da República, que concluirían, más o menos, de esta guifeminista y antigua amiga mía, se dirige a las mujeres sa: Todas nosotras somos herederas de aquellas luchapresentes en la sala: Todas nosotras- -les dice- -somos doras: de Concha Espina, de María de Maeztu, de Pilar herederas de aquellas luchadoras: de Clara CamPrimo de Rivera, de Mercedes Sanz Bachiller Porque poamor, de Margarita Nelken, de Victoria Kent, de Matambién la República fue aquello, ¿o no? ruja Mallo Vale, pienso, pero también de Pilar La herencia la recibes, y la tradición la eliPrimo de Rivera, de Mercedes Fórmica, de Mariges, a la tradición te adhieres; la prueba de chu de la Mora y de Josefina Veglison. Qué más que la eliges es que puedes montarte un potquisiéramos todos que venir solamente de un lapourri con Clara Campoamor, Margarita do bueno e impoluto de la historia. La tradición, Nelken, Victoria Kent y Maruja Mallo que haquerida, se elige, pero la herencia histórica se rebría dejado turulatas y estrábicas a tus monicibe y cargas con ella, quieras o no. Como escritotoras de cocina del Castillo de la Mota, en Mera, deberías saberlo. JON dina del Campo. Y la prueba de que a la tradiLa Historia no es un cuento de hadas. TampoJUARISTI ción te adhieres o te despegas de ella, según te co un puré de ingredientes morales indistinguiconvenga, es que hace veinticinco años te declarables. Se parece más a una novela, aunque quizá habría bas heredera de Dolores Ibárruri, Clara Camque invertir la premisa, porque son las buenas novelas poamor, Margarita Nelken, Victoria Kent, Maruja lo que más semejanza guarda con la Historia, aunque no Mallo y María Teresa León, pero vinieron la peressea lo mismo, claro que no. La novela impone un orden troika, el triunfo del PSOE y los calentones de Alberestético al caos de la experiencia, pero, sobre todo, la noti, y tú siempre fuiste políticamente correcta o covela no excluye otras novelas, y la Historia fue como fue, rrectamente política, y poéticamente canónica o cay no hay forma de hacer que lo que fue no haya sido. La nónicamente poética. Pero la herencia no se elige. izquierda perdió la guerra y por eso mi amiga, escritora No te confundas. La guerra civil trajo el franquismo feminista y profesora de universidad, hizo el servicio y la República trajo la guerra civil. En la Historia, las social en el Castillo de la Mota, donde aprendió punto de cosas pasan porque otras pasaron antes. ¿Evitó la Recruz, soluciones prácticas para aprovechar el pan duro, pública que estallara la guerra civil? ¿No? Pues la nacionalsindicalismo y canciones como aquélla de Vitrajo. No hay reductos inmunes a la causalidad. No va León porque tiene lo que no tiene Madrid, una cateen la Historia, aunque sí quizá en los cuentos de hadral bonita y un hospicio con jardín que tanto le gustadas. La República fue Alcalá Zamora y Mola y Azaña ba a Blas de Otero. Si la izquierda hubiera ganado la y Franco y Gil Robles y Prieto y José Antonio Primo guerra, mi amiga habría sido enviada con otras pionede Rivera y Largo Caballero y Calvo Sotelo. No pueras antifascistas al Castillo de la Mota, donde habría des reducirla a tu tradición (cada vez más reducida, aprendidopunto de cruz, soluciones prácticas para apropor cierto) Ante tal herencia puedes sentir asco, hovechar el pan duro, materialismo dialéctico y canciones rror o piedad, a tu gusto, pero no te la quitarás de como aquélla de Viva León porque tiene lo que no tiene encima. Las herencias no son adherencias. Madrid, una catedral bonita y un hospicio con jardín M IGUEL Arias Cañete, portavoz de Política Económica del PP, es unpersonaje abundanteen talento, moderado en el trabajo y siempre certero en sus definiciones. Es jerezano, y tiene de cuna la cortante sutileza que Cádiz le presta a quienes allí beben las aguas- -tan escasas, tan limpias- -que trajo la Constitución de 1812. Dice Arias Cañete que en España tenemos un Gobierno intervencionista en materia económica que es claramente el hazmerreír de la UE Afirmar que en España tenemos un Gobierno acredita la buena voluntad del ex ministro. Lo que aquí tenemos es un grupo de poder que, sin más objetivo evidente que perpetuarse en él, imita a Celia Gámez M. MARTÍN y, desde la pasarela de La FERRAND Moncloa, reparte nardos a los diecisiete grupos y pico que, de hecho, marcan el rumbo de la Nación. Sin duda, el intervencionismo, no sólo económico, es la gran seña de identidad de este Gobierno- ¿sin oposición? que prefiere hacer encaje de bolillos con los hilos de la Historia, antes que tejer un gran manto nacional para el futuro. Eso no hace llorar a los ciudadanos, que mantenemos vivo el sentido nacional de España y vemos en ella una unidad de acción y proyecto; pero, ¿puede hacer reír a los miembros de la UE? Lo dudo. Europa, quizá con la única excepción que protagoniza Angela Merkel, es un mero aspaviento, un gesto y un despropósito unidos por la tenue grapa de una moneda común. Los líderes del presente no llegan a ser una sombra de los del pasado, y sólo la inercia y la costumbre mantienen un continente, al que los planes educativos, el desmadre audiovisual y el desprecio a la cultura vacían de contenido. España, como se demuestra cada día con la marcha de los acontecimientos, no tiene lo que los clásicos llamaban Gobierno. ¿Tiene Gobierno un Estado en el que los empleados de una compañía de aviación, sin previo aviso y sin ningún riesgo, ocupan las pistas de un aeropuerto, como el de Barcelona, sin más efectos que los daños y trastornos producidos a quienes, previo pago de sus billetes, trataban de iniciar sus vacaciones? La primera condición que da fe de la existencia de un Gobierno es su capacidad para garantizar la seguridad y el orden. Aquí y ahora, ni lo uno ni lo otro. De tanto mangonearlo todo, el zapaterismo ha alcanzado la inquietante situación delo plenamente inútil. Es incapaz de reaccionar ante las crisis y, menos todavía, frente a la provocación de colectivos, como el de los empleados de Iberia en El Prat, que prostituyen la palabra huelga, tan llena de méritos en la defensa de los trabajadores, y la cambian por la práctica del motín y la revuelta. Los muñequitos gubernamentales, encargados de solucionar el problema, no corren el riesgo de una decisión enérgica y, lo que es peor, las encuestas demoscópicas acreditan que, aún sin llegar al aprobado, los españoles distinguen entre sus preferencias a un Zapatero que, sin ideas, sonríe constantemente. ¿Seremos nosotros el hazmerreír de Zapatero? A -Lo estoy investigando: uno de los abatidos del cuadro de Goya Los fusilamientos de La Moncloa podría ser un tatarabuelo mío. La recuperación de mi memoria histórica no ha hecho más que empezar.