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ABC DOMINGO 30 7 2006 Opinión 5 UNA RAYA EN EL AGUA INADMISIBLE D APÓCRIFO DE LA NIÑA DE ZP UERIDA Vane: perdona que te escriba en papel, no es nada moderno, pero no quiero dejar de cumplir lo que te prometí el último día de cole, contarte cómo me estaba pasando las vacas. No tengo aquí internet, no puedo entrar por el messenger ni ponerte un email. Estos ingleses son unos antiguos, con tanta Monarquía, con razón papá los ha puesto en su sitio a ellos y al tonto de Blair, el de las Azores. Te diré que estoy en Inglaterra, haciendo el curso que te dije. Hace un poquito de frío, pero ya se me quitará, porque en cuanto termine me voy con papá y mamá a La Mareta. Una lata. Allí no hay niños guapos ni nada, nada más que escoltas, porque papá tiene algunos escoltas que son para chuparse los dedos, Vane, qué cuerpazos. Con razón papá dice que son los cuerpos de seguridad del Estado. ¡Cómo están los cuerpos de seguridad del EstaANTONIO do, qué bombonazos de cuerpos! AunBURGOS que le temo ir a La Mareta, porque, ¿te acuerdas de los kilos que te dije que había perdido? Pues seguro que los pongo. Porque como a mamá no le gusta la comida que nos servían allí, ya sabes, la de los Reyes, cosas tontas de los restaurantes, este año papá ha dicho que, nada, que nos llevamos a los cocineros y a los camareros de La Moncloa. Y como nos ponen unas cosas tan ricas, estoy viendo, Vane, que voy a poner los kilos que no debo, y luego, cuando vaya contigo, van a preguntarte los chicos que quién es la gordita, y por ahí no paso. De aquí, del curso, todavía puedo contarte poco, pero me llevaría tres días escribiéndote del viaje. Fue maravilloso. Papá mandó pedir un Falcon, ya sabes, un avión suyo precioso, taco chulo, que tiene papá para él solo. Como sabes, papá no es igual que el resto de los mortales, como dice Sevilla, uno que trabaja con él de ministro, y por eso nosotros hacemos estos viajes tan especiales de protocolo. El avión tie- Q ne de todo, no veas qué barra libre, a Juanma le encantaría. Lo malo es que no tiene azafatos guapos, como los de Iberia, sino todo personal del gabinete de papá, más bien feítos. Cuando llegamos, nos esperaban en el aeropuerto unos coches de la embajada de papá. A traerme al curso vinieron mis padres, mi hermana chica Alba, abuela y varios señores de los que trabajan con papá y le preparan las cosas tan bonitas que dice en el telediario, yo es que chiflo cuando dice lo de paz, y cuando se mete con los fachas que estaban aquí antes, y que eran tan sosos que ni se venían a Londres en el avión de papá ni nada, Vane, no sé cómo tus padres votan a esos fachas, con lo bien que está poniéndolo todo papá, y ya verás cuando consiga la paz, la de elecciones que vamos a ganar. Bueno, lo que te iba contando, que dormimos en la embajada de papá, que es como el palacio de Sissi emperatriz, aunque a mamá no le gustó nada, dijo que era muy antigua y que si por ella fuera, lo cambiaría todo en plan moderno, y haría una piscina climatizada, como lo puso todo divino el año pasado cuando hizo las obras en La Mareta. Y de la embajada, antes de que me trajeran a este horror de cole del curso de inglés, fuimos a las rebajas. Una divinidad. Venían con nosotros los que trabajan para papá, y fue maravilloso, no tuvimos ninguna bulla en Harrod s para acercarnos al montón de bañadores rebajados, me compré un par de ellos, monísimos, ya los verás. Y luego vimos un Zara, como en Madrid, y nos metimos, y no veas la cantidad de fotos que las chicas de allí se hicieron con papá, y el precio tan bueno que le hicieron para unas chancletas que se compró. Bueno, Vane, te dejo, porque viene Miss Harlington, que es mi tutora, y tengo que repasar los verbos regulares. Es lo único regular de este verano, el horror de los verbos ingleses. Lo demás, todo es de cine, gracias a que papá echó a los fachas y ahora es el presi. Millones de besazos de tu amiga, Laura Rodríguez Espinosa. ESDE que recibió 444 pasajes gratis, cuando era consejera estatal de Aviaco, la ministra Magdalena Álvarez debería de tentarse su cara ropa antes de pronunciar la palabra inadmisible en voz alta. Y no porque el conflicto de El Prat, así calificado por ella, no lo fuese, sino porque la inadmisibilidad del caso no alcanza sólo a la salvaje interrupción de los trabajadores que cortaron la pista. Inadmisible resulta también, por ejemplo, que el Gobierno de la señora Álvarez permitiese el asalto de las pistas durante varias horas, sin ordenar a la Policía que desalojase a los huelguistas, para lo que tenía de su parte todos los pronunciamientos legales. Que era peligroso, dice la ministra, porque había mucho queroseno por allí. ¿No dispone de mangueIGNACIO ras la fuerza pública barCAMACHO celonesa? Que se sepa, hay muchos procedimientos no incendiarios para disolver una manifestación... cuando se dispone de la voluntad de hacerlo. Es decir, cuando se tiene claro que las víctimas de una huelga, los miles de pasajeros tomados como rehenes, importan más queun puñado de sindicalistas desaprensivos. Inadmisible es, también, que medio día después de una protesta de este calado, ilegal, violenta, por sorpresa y con una aguda capacidad de daño en los intereses colectivos, el Gobierno de la señora Álvarez premie con un acuerdo a los huelguistas. Inadmisible de todo punto resulta que la ministra de Fomento elogie el esfuerzo de los trabajadores por sentarse a negociar tras su abrupta irrupción en la normalidad de los servicios públicos. E inadmisible- -y sorprendente- -parece asimismo que las condenas verbales de la irresponsabilidad de los saboteadores no vayan acompañadas del anuncio inmediato de una demanda por daños y perjuicios contra los organizadores del sabotaje, que no afectó sólo a Iberia y Aena, sino a todo el tráfico aéreo bajo responsabilidad del Ministerio de Fomento. Ese pronto airado de Magdalena Álvarez, tan suyo, lo tiene que derrochar a la hora de hacer frente a sus responsabilidades, en vez de sacarlo a relucir a toro pasado y como un brindis al sol. La pasividad del Gobierno, su incompetencia para afrontar el conflicto sobre la marcha, su timorata actitud para despejar las pistas invadidas, constituyen un comportamiento inaceptable que dejó a los viajeros inermes anteuna vulneración flagrante de sus derechos. Y se suman a una cadena de problemas aéreos- -ajuste de la T- 4 de Barajas, huelga de pilotos- -que afectan directamente al departamento de la brava ministra de Aviaco, perdón, de Fomento, demasiado proclive a atragantarse con todo lo que tenga alas. Por lo demás, Magdalena Álvarez lleva toda la razón: lo ocurrido en El Prat fue por completo inadmisible. Un chantaje intolerable, un abuso insufrible, un desafío abominable. Será por sinónimos... La pregunta que queda en el aire es la de por qué, si tan inaceptable era la coacción, el Gobierno la aceptó durante tantas horas.