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ABC SÁBADO 29 7 2006 81 Van Nistelrooy se presentó con la camiseta del Real Madrid y la afición cantó a Calderón dónde está Kaká El equipo de sincronizada garantiza la tercera medalla de plata para España en el Europeo de natación EE. UU. otorga a su cuestionado héroe el beneficio de la duda La familia del ciclista echa la culpa a las malas relaciones entre París y Washington PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. En la portada de ayer del New York Times se podía contemplar un gráfico a tres columnas que- -aunque a simple vista parecía reflejar bruscas subidas y bajadas en la cotización de Wall Street- -intentaba ilustrar la caprichosa evolución de los niveles de testosterona de Floyd Landis, el campeón de un deporte como el ciclismo un tanto foráneo para los estadounidenses, pero popularizado a marchas forzadas gracias al empujón de las siete victorias acumuladas por Lance Armstrong. Reconvertido a su pesar en noticia de portada a menos de una semana de su entrada triunfal en París y ser calificado por el presidente Bush como un ejemplo de gran valentía Floyd Landis ha recibido temporalmente el beneficio de la duda en su patria sobre el análisis de orina que cuestiona su victoria en la más importante prueba ciclista del mundo. Cuestión que no sólo pone en duda la honestidad deportiva de este hijo de una estricta familia menonita de un pueblecito de Pensilvania, sino también su milagrosa recuperación durante la etapa 17 y la consiguiente inyección de ideales de superación personal y necesitado optimismo suministrada al ciclismo profesional tras los últimos, masivos y crecientes escándalos de dopaje. Como posible explicación benigna a lo ocurrido, los medios de comunicación estadounidenses se hacen eco del impacto que el consumo de alcohol y un tratamiento de tiroides haya podido tener en los niveles hormonales del atleta. Pero también se reconoce abiertamente el riesgo de que Landis sea despojado de su título y pierda- -o haya perdido ya- -la enorme fortuna publicitaria que suele acompañar a los campeones de este deporte que en EE. UU. genera cada vez más atención. Greg LeMond, el primer estadounidense ganador de un Tour de Francia, ha reaccionado ante los sospechosos problemas hormonales de Landis declarándose desilusionado y disgustado con mi deporte Según ha indicado el tricampeón, si hay algo positivo de todo esto, espero por el futuro de este deporte, que Floyd tenga la valentía de no ocultar nada. Necesitamos ser transparentes sobre esto para poder preguntarnos cómo podemos solucionar estos problemas A juicio de Bill Plaschke, reputado columnista de deportes del diario Los Angeles Times Floyd Landis nos ha pedaleado más cerca que nunca del acantilado abierto con esteroides, apuestas ilegales y engaños, el precipicio sobre el que el mundo del deporte profesional eventualmente se va a caer, el borde de la peor clase de cinismo Preguntándose en quién se puede volver a confiar si se comprueba que un chico que creció sin televisión, radio o películas es capaz de un engaño al estilo de Hollywood Su primera bicicleta Desde la tienda de Pensilvania donde Landis compró su primera bicicleta, el dueño de Green Mountain Cyclery no ha dudado en entablar una cerrada defensa de su más famoso cliente y amigo. Según ha reiterado Mike Farrington, el cuestionado campeón es demasiado inteligente para una tontería así y el engaño no forma parte de su naturaleza La familia de Landis también ha aprovechado las problemáticas relaciones entre París y Washington para insinuar la existencia de maniobras conspirativas para impedir que los estadounidenses ganen el casi centenario Tour de Francia. Landis rebatió ayer en Madrid la acusación de dopaje ANGEL DE ANTONIO Sólo se han producido cinco contraanálisis salvadores ABC MADRID. En la historia de los contraanálisis sólo cinco veces han servido para salvar al presunto dopado, y en todas las ocasiones en que se produjo fue por EPO. Dada la sistemática confirmación del primer resultado, el COI se llegó a plantear hace algunos años suprimir esa prueba. Sin embargo, varios casos relacionados con la detección de la eritropoyetina (EPO) llevaron a mantener el procedimiento actual. En el ciclismo, el italiano Massimo Strazzer y el español Joan Llaneras, campeón olímpico y mundial en pista, fueron declarados positivo por EPO en el primer control y absueltos tras un contraanálisis negativo. El danés Bo Hamburger, el primer corredor al que se le detectó esa sustancia en la primavera del año 2001, tampoco pudo ser sancionado tras el segundo test. Según algunos especialistas en farmacología, el mes de diferencia que suele mediar entre una y otra prueba- -que deben realizarse en el mismo laboratorio- -puede degradar la muestra y variar los resultados de la misma. En atletismo, Bernard Lagat también fue exculpado en el año 2003 porque el frasco de la muestra B fue transportado en malas condiciones (no refrigerado) Otro sonado caso fue el de la atleta rusa Olga Yegorova, positivo también por EPO en el año 2001. Una intervención en el proceso de contraanálisis en el laboratorio francés de Châtenay- Malabry- -en el que se examinó la orina de Landis- -hizo que la muestra B fuera inutilizable. La sospecha recayó sobre el experto de su país que había ido a supervisar la operación... y la atleta pudo continuar corriendo. Dos cervezas y cuatro bourbon Antes de conocer las explicaciones ofrecidas ayer por Floy Landis, la prensa estadounidense especuló con la posibilidad de que el alcohol hubiera podido tener la culpa del positivo. En la rueda de Prensa ofrecida en Madrid el ciclista bromeó con esa posibilidad: Sí mi primera reacción al conocer el positivo fue buscar una botella de alcohol Sin embargo, el Wall Street Journal recogía las siguientes declaraciones de Landis: En tiempos normales no bebo nada de alcohol durante, pero en la víspera de la decimo séptima etapa consumí dos cervezas en una terraza y luego en el hotel, bebí como mínimo cuatro copas de bourbon, de la marca Jack Daniel s Según varios estudios- -añadía el diario- el consumo de alcohol puede acrecentar el nivel de testosterna