Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
32 Internacional VIENTOS DE GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO SÁBADO 29 7 2006 ABC POPULISMO Y SUBVERSIÓN TERJE RÖD- LARSEN Enviado especial de la ONU al Líbano A rabia Saudí, Egipto, Jordania y los Emiratos árabes esperan que Israel gane la batalla del Líbano sur, desarme y destruya las posiciones de Hizbolá, armado por Irán y Siria, para evitar que la concepción revolucionaria chií triunfe en Oriente Próximo, aspirando a construir un gran califato musulmán liderado por los ayatolás iraníes, que esperan dotar a sus ejércitos, regulares e irregulares, de armas de destrucción masivas. En el sur del Líbano y en el norte de Israel, el martirio de las poblaciones civiles oculta temporalmente la naturaleza parcialmente religiosa del conflicto, JUAN PEDRO que bien ilustran las QUIÑONERO imágenes de los jovencísimos soldados judíos leyendo el Antiguo testamento y las manipuladas citas del Corán de la propaganda terrorista islámica. Tsahal, el Ejército de Israel, cree contar con el apoyo de su Dios y de su pueblo. Los creyentes musulmanes, por su parte, están divididos entre los partidarios del terror y la guerra revolucionaria islámica- -Hizbolá y los chiíes revolucionarios- -y los defensores de una fe menos mesiánica, como Amal (el partido chií libanés) con el que Hizbolá ya sostuvo una guerra civil religiosa en el sur del Líbano, precisamente en 1987. Aquella guerra civil religiosa entre Amal e Hizbolá se saldó finalmente con el triunfo de la facción chií armada por Teherán y Damasco, y está en el origen último de la batalla en curso. Arabia Saudí se ha embarcado en un proceso de apoyo financiero masivo al actual Gobierno libanés, esperando que Israel haga el trabajo sucio del desarme de Hizbolá, con un costo humano cuyo trágico balance no debiera ocultar los arroyos de sangre que siguen corriendo por las calles de Bagdad, escenario de otra o de la misma guerra de religión entre chiíes revolucionarios y musulmanes de distintas convicciones teológicas. Las divisiones, prudencia, hipocresía y cinismo de la Unión Europea, Arabia Saudí, Egipto, Jordania y el resto de los países árabe musulmanes sugieren la trágica complejidad del conflicto, cuya reducción a una guerra entre el bien y el mal la paz y la guerra la moderación y la desproporción quizá pudra la realidad con el veneno del populismo audiovisual. El conflicto en curso en el Líbano solo es, valga la dramática paradoja, una batalla de una guerra mucho más vasta, que tiene muchos otros frentes: militares, culturales, religiosos, que en nada nos son ajenos. El Islam, en su diversidad, es una realidad social mal integrada en un archipiélago de Estados europeos, ellos mismos sujetos a imprevisibles tensiones cívicas, que solo se agravarán manipulando con ideas simples tragedias complejas. Un alto el fuego duradero depende de la cooperación de Irán y Siria El emisario de Kofi Annan en el Líbano no cree que pueda instaurarse un alto el fuego rápidamente, ya que ni el Gobierno israelí ni la milicia de Hizbolá manifiestan de momento la intención de aceptarlo RICHARD HEUZÉ ROMA. ¿Qué consecuencias puede tener el ataque israelí contra la sede de la ONU en Kiam? -En Roma se ha propuesto que el mandato de la Fuerza Provisional de Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL, siglas en inglés) -que termina a finales de julio y debería prolongarse un mes más- -siga estando en el marco de la ONU. Esperemos que este drama, y más allá de la inquietud y de los temores legítimos que haya podido suscitar, no disuada a los países que integran esta fuerza de participar en ella. ¿Cree posible que pueda producirse un alto el fuego rápidamente? -Francamente, no. Ni Israel ni Hizbolá manifiestan de momento la intención de aceptarlo. Al contrario, los discursos de uno y otro bando siguen siendo muy belicosos. Un alto el fuego sólo puede ser duradero si se apoya en una base política que ofrezca suficientes incentivos. En Roma se han decidido dos puntos importantes: la creación de corredores humanitarios y la puesta en marcha de los preparativos con vistas a organizar una fuerza multinacional bajo el mandato de la ONU. Nuestro secretario general, Kofi Annan, ha hecho un llamamiento a todos los países de la región, incluidos Irán y Siria, para que cooperen de manera constructiva con esta solución. Sin esos dos países, será extremadamente difícil alcanzar un alto el fuego. Es muy pronto para saber si podrán asociarse. Kofi Annan está en contacto con todas las El enviado de la ONU, Terje Röd Larsen, responde a la prensa, ayer en Roma partes y ha hablado con los presidentes iraní y sirio. ¿Qué tipo de zona de seguridad debería instaurarse entre Israel y el Líbano? -Es muy pronto para saberlo. Al parecer, Israel está creando la suya a lo largo de la línea azul (la frontera entre los dos países) La cuestión radica en saber cómo se puede permitir al Ejército libanés- -y a la fuerza internacional que podría ser llamada para acudir en su ayuda- -desplegarse de forma que asuma el control pleno de la región y no tolere ninguna trasgresión, sea la que sea. Nuestra esperanza se ba- AP sa en que Israel se retire después del final de las hostilidades. ¿Ha fracasado en su objetivo la conferencia de Roma? -No, sería ingenuo pensar que todos los problemas iban a resolverse en sólo medio día. La situación sigue siendo muy peligrosa en potencia. No creo que las hostilidades hayan alcanzado su cima todavía. Los que se oponen a un alto el fuego aún pueden radicalizar el conflicto y poner en peligro la seguridad del conjunto de la región. La conferencia ha tenido el mérito de poner en marcha un proceso. EDA Le Figaro R. Heuzé- 2006 ONU retira a observadores no armados del sur del Líbano a posiciones más seguras ABC BEIRUT. La fuerza interina de la ONU en el sur del Líbano decidió ayer retirar a sus observadores militares que no van armados de los puestos de vigilancia a lo largo de la frontera con Israel. Desde Beirut, un portavoz de esa misión declaró que no se va a retirar ni a evacuar su personal, y que sólo se va a recolocar a ocho de sus agentes no armados. Naciones Unidas anunció en un comunicado el traslado de sus soldados de las bases militares en el área de Marwahin y Markaba a otras posiciones más seguras. Hace cinco días, el puesto de vigilancia de Marun al Ras fue evacuado después de que un casco azul resultara gravemente herido por un ataque de las milicias de Hizbolá. Este martes, el puesto de control de Kiam fue totalmente destruido por un bombardeo aéreo israelí y cua- tro observadores militares perdieron la vida. Estos cascos azules forman parte de una unidad especial internacional que controla el alto el fuego con 155 militares. El Consejo de Seguridad debe decidir antes de fines de mes el futuro de esa fuerza, creada en 1987 e integrada por un total de dos mil agentes que realizan tareas de supervisión en la Línea Azul que separa el Líbano de Israel. Según el presidente del Consejo, el embajador francés Jean Marc de la Sabliere, ese organismo de la ONU posiblemente aprobará la renovación por un mes más del mandato de ese operativo a la espera de decidir el despliegue de una fuerza multinacional.