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24 SÁBADO 29 7 2006 ABC Internacional El presidente George W. Bush y el primer ministro británico, Tony Blair, se dirigían ayer a la rueda de prensa conjunta que ofrecieron en la Casa Blanca AFP Bush y Blair respaldan ahora un alto el fuego en el Líbano amparado por la ONU Los planes para el despliegue de una fuerza multinacional de estabilización prevén dos fases b Condoleezza Rice volverá este fin de semana a Israel y al Líbano para perfilar un acuerdo que pueda transformarse en una resolución del Consejo de Seguridad PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Para ser el último viernes de julio, ayer fue una jornada bastante ocupada en la Casa Blanca. El presidente Bush, además de recibir a la decena de cantarines finalistas en la versión americana de Operación Triunfo, ha salido a la palestra junto a su más elocuente y firme aliado internacional- -el primer ministro Tony Blair- -para confirmar el respaldo de Estados Unidos y Gran Bretaña a un alto el fuego en la crisis de Oriente Próximo amparado por la ONU y el despliegue de una multinacional fuerza para estabilizar el sur del Líbano. De acuerdo a los mínimos detalles ofrecidos por Bush y Blair, el principal objetivo de esta intervención más allá de una engañosa tregua es ayudar a que el Gobierno de Beirut asuma efecti- vamente control sobre todo su territorio, especialmente en las zonas desde donde Hizbolá lanza ataques contra Israel. Según Bush, el resultado deseado es un Líbano libre de milicias e interferencias extranjeras, un Líbano que gobierne su propio destino para lo que Londres y Washington están dispuestos a apelar al capítulo 7 de la Carta de Naciones Unidas para obtener resultados urgentes y obligatorios. De acuerdo a las matizaciones ofrecidas por Blair, la propuesta intervención internacional que la semana que viene podría formalizarse en el Consejo de Seguridad de la ONU no se verá acompañada por el uso de la fuerza, descartándose cualquier operación ofensiva para acabar con las más de dos semanas de combates continuos que se han cobrado más de seiscientas vidas. A juicio del primer ministro británico, esto solo puede funcionar si Hizbolá está preparado para permitir que funcione Tanto el presidente Bush como el primer ministro Blair han retado directamente a Irán y Siria- -los principales valedores de Hizbolá- -para que parti- cipen y se comprometan en este emergente proceso de paz. Según Blair, en estos momentos Teherán y Damasco tienen una opción: venir y participar como propios y responsables miembros de la comunidad internacional o enfrentarse al peligro de un creciente confrontación Los dos líderes también han expresado sus condolencias a las víctimas inocentes de este conflicto. A juicio de Blair, el plan esbozado pone en marcha un proceso necesario y las condiciones para que la sangrienta crisis termine. Mientras que Bush ha resaltado la necesidad de acelerar la entrega de ayuda humanitaria, facilitar el retorno de personas desplazadas e iniciar las tareas de reconstrucción. A tenor de los indicios ofrecidos por Ambos mandatarios retaron a Irán y Siria para que participen y se comprometan en el proceso de paz la diplomacia británica, el plan barajado tendría dos partes. Una fase inmediata de interrupción de combates y despliegue de una pequeña fuerza internacional de interposición en la frontera. Además de un esfuerzo posterior con un contingente militar mayor para desarmar a Hizbolá y extender la autoridad del Gobierno de Beirut al sur del Líbano. Exactamente en los términos enunciados hace dos años en la ahora tan citada resolución número 1559 del Consejo de Seguridad. Como parte de estos redoblados esfuerzos diplomáticos, Bush también confirmó el retorno de Condoleezza Rice a Israel y el Líbano- -su segunda visita en menos de una semana- -para intentar consensuar una resolución que pueda pasar sin problemas por el tamiz del Consejo de Seguridad. Escenario donde Estados Unidos ha utilizado tradicionalmente sus poderes de veto para evitar pronunciamientos contrarios a Israel. Según el presidente Bush, su intención es convertir el conflicto en Oriente Próximo en un momento de oportunidad Después de su encuentro con el presi-