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ABC VIERNES 28 7 2006 Espectáculos 61 Kurt Russell, en un momento del filme Poseidón La nueva ola y la misma aventura EE. UU. 2006 Director: Wolfgang Petersen Intérpretes: Kurt Russell, Josh Lucas, Mía Maestro E. RODRÍGUEZ MARCHANTE s más fácil que te sorprenda tu propio teléfono móvil con una nueva melodía que cualquier escena de este Poseidón Y no porque no haya en tan grandiosa película multitud de momentos espectaculares, imágenes portentosas, aventuras al límite y personajes en riesgo continuo. Lo que ocurre es que el director, Wolfgang Petersen, ha decidido filmarla tan sobre los raíles del género (película de catástrofe, con un grupo elegido previamente para salvarse) que cualquiera sabe de antemano qué personajes hay, cuáles se van a salvar, quiénes se quedarán por el camino y casi cuántas escenas faltan para que eso ocurra y caigan segados por una calculada página de guión, etc. Desde la primera versión La aventura del Poseidón Ronald Neame, 1972) no se ha inventado nada que altere los elementos esenciales de la trama y su estructura, aunque el tiempo sí haya permitido cambiar las dosis (más de todo) Presentación de los personajes, llegada por sorpresa de la esperadísima catástrofe (nadie va a ver esta película sin estar pendiente de cuándo llega la ola, mucho más grande) los esfuerzos por sobrevivir de sólo unos poquitos (los demás, o sea, cientos de personas, se diluyen como un lamparón de grasa en el disolvente) las tensiones, las calculadísimas bajas y la luz... Y, ya digo, es tan complicado encontrar un auténtico estupor entre tantas premeditadas sorpresas como ahora un E gentina, que narra sus peripecias- -y las de todo el equipo- -en un piscina de diez metros de profundidad: Uno no ve bajo el agua; sólo sombras. Además, todo se complica, porque tienes que hacer ejercicios de respiración (nos enseñaron a bajar el latido del corazón) y dar vida al personaje Maestro reconoce la paranoia de tener que interpretar a una mujer histérica cuando realmente estás nerviosíMia Maestro sima En total, fuerecuerda que ron cinco meses bajo fueron cinco el agua, lo que le provocó pesadillas horrimeses bajo bles. el agua en Pero la cara más llauna piscina mativa del reparto y, de 10 metros por ende, de la historia es Kurt Russell (gran amante de Barcelona y de la obra de Gaudí, en concreto) No tuve en cuenta que fuera un remake -reflexiona- tenía que hacer mi trabajo, y hacerlo bien Russell tiene una misión más complicada porque se erige como líder del grupo de supervivientes. Su pasado como bombero es un guiño directo a su papel en Llamaradas y sus años de alcalde de Nueva York también son una complicidad con el público americano. El agua parece que no le ocasionó trastornos a la hora de interpretar, porque todo estaba muy planificado y controlado Todos los actores coinciden en señalar que Petersen les dejó bien claro que los personajes no se explican con detalle, sino todo lo contrario. En situaciones tan límites como un naufragio, lo normal es la acción, y no la descripción de cada uno de los protagonistas subraya Russell. El éxito de Llamaradas fue en 1990. Ha ardido mucho desde entonces. Y recuerda que fue mucho más duro aquel rodaje; ahora no podría hacer una película tan agresiva Por último, tenemos la oportunidad de conocer la opinión de Josh Lucas, que, junto a Russell, lidera la aventura de los supervivientes. Lucas interpreta una escena entre grandes llamaradas y la recuerda como uno de los momentos más impresionantes de mi vida También es el personaje de arrancada, que recorre todo el barco a ritmo de footing en una panorámica preciosa que nos da una pista de las dimensiones de este Poseidón que llega a las pantallas españolas colgado de la vorágine canicular. par de metros cuadrados libres de arena de playa. Sí se le puede apreciar claramente a Wofgang Petersen una cualidad: no hace ringorrangos, va al grano, lleva al espectador en cordada con los supervivientes hasta el final de la aventura, con rapidez, en un tiempo de velocista (apenas hora y media) como si hubiera querido apelar al propio padre de Poseidón, Cronos, para cumplir un requisito esencial de este tipo de cine: no alargarse. En realidad, lo que hace Petersen es descarnar lo más posible a sus personajes; es decir, apuntar algún rasgo y dos o tres detalles de su presente o pasado, y devolverlos rápidamente a la acción que los ocupa: tragar la menor cantidad de agua posible. Pero esta falta de información no es un problema, pues todos los personajes son tipos o tópicos: el líder, la oposición, la chica la mamá con niño, el cínico y escéptico, los que se ve que acompañan pero son simple carne de cañón Y el espectador habitual al cine de este género se sabe ya el camino como esos palomos mensajeros; en realidad, puede ir siempre un par de escenas por delante. Estamos, pues, ante una película musculosísima, y en completa tensión, que muestra y presume de su potencia, pero como subida a una peana, o puesta en un escaparate... Un poco como esos culturistas tremendos que tensan ahora por aquí, ahora allá, luego un deltoides, el otro... En fin, visto uno, vistos todos, y sin poderse quitar de encima la impresión de laboratorio. Hay, acaso, un par de momentos nuevos al menos moralmente (uno de ellos lo protagoniza Richard Dreyfuss en el hueco de un ascensor) pero nadie debe esperar de esta película más que un rato de entretenimiento y una cierta sensación de ahogo. Los actores son profesionales (Russell, Josh Lucas, Dreyfuss... y todos hacen estupendamente como que se lo creen.