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54 Sociedad VIERNES 28 7 2006 ABC Ciencia Jeff Bezos, pionero del comercio en internet con Amazon. com, ultima su propio Cabo Cañaveral El multimillonario aspira a construir un cohete capaz de despegar y aterrizar verticalmente siguiendo un sueño infantil, vuelca su fortuna, estimada en 3.800 millones de euros, en la creación de un ambicioso programa espacial privado PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Dentro de la mitología nacional de Estados Unidos es bastante fácil encontrarse una y otra vez con el ideal de la frontera, que promete para los arriesgados conquistadores de un territorio nuevo incontables riquezas y honores. Jeff Bezos, pionero del comercio en internet que se convirtió durante los años noventa en multimillonario gracias a la librería Amazon. com, se prepara estos días para cruzar otra frontera hasta ahora muy poco transitada para el sector privado: la creación de su propio programa espacial con un cohete denominado New Shepard supuestamente en honor de Alan Shepard, que en 1961 se convirtió en el primer astronauta estadounidense enviado al espacio. Sin problemas de dinero, Bezos se ha embarcado durante los últimos seis años en un futurista y reservado proyecto de exploración espacial, conocido como Blue Origin Una aventura tecnológica con sede en Seattle, para la que ha fichado a algunos de los mejores especialistas de Estados Unidos, además de adquirir un gigantesco rancho de más de seiscientos kilómetros cuadrados en una zona poco habitada al oeste de Texas. Terreno que el multimillonario aspira a transformar a toda velocidad en su exclusivo Cabo Cañaveral. b El empresario, El empresario ha adquirido un rancho de más de 600 kilómetros cuadrados al oeste de Texas AP Su proyecto tiene la sede en Seattle y cuenta con algunos de los mejores especialistas de Estados Unidos El Blue Origin pretende colocar pasajeros en vuelos suborbitales para el año 2010 guladores de la FAA, Blue Origin empezaría en cuestión de meses a pasar de la teoría a la realidad con el objetivo de colocar pasajeros en vuelos suborbitales para el año 2010. Incluida además la construcción al oeste de Texas del primer puerto espacial privado construido con dinero privado en terrenos privados. A tenor de los detalles facilitados, el vehículo suborbital que financia Bezos será un cohete reusable de forma cónica, propulsado por una mezcla de peróxido y queroseno. Sus dimensiones tentativas son quince metros de altura y siete metros de diámetro en la base. Sería controlado por computadoras a bordo, con la posibilidad de ser manejado por controladores desde tierra en caso de emergencia. Considerándose también la posibilidad de incorporar en el diseño una cápsula de aterrizaje con paracaídas. El proyecto recoge también un mó- NUEVO MÉXICO OKLAHOMA El Paso TEXAS Rancho Corn Dallas Austin Primeros detalles Aunque el fundador de Amazon. com ha impuesto la máxima discreción a estas ambiciones, al verse obligado a dar cuenta sobre el impacto medioambiental de su proyecto espacial a la Administración Federal de Aviación (FAA) para recibir los permisos oportunos, Bezos no ha tenido más remedio que desvelar en un informe de 229 páginas algunos detalles de sus planes, respaldados por una fortuna personal estimada en 3.800 millones de euros. Indicios que apuntan, como en un destello de nostalgia peliculera, a la construcción de un cohete espacial capaz de despegar y aterrizar de forma vertical. Un diseño casi de ciencia ficción, no aplicado por la NASA ni en el programa Apolo ni en los transbordadores espaciales, que podría empezar a ser probado de forma experimental en el condado texano de Culbertson a partir del próximo otoño, con lanzamientos que no excederían al principio la cota de los 600 metros de altura. De confirmarse finalmente que el ambicioso proyecto de Bezos no tiene un negativo impacto medioambiental y, contando con la bendición de los re- San Antonio Houston Golfo d de México Méxic MÉXICO Canadá México Infografía ABC Texas todos estos laboriosos trámites administrativos, un pequeño ejército de trabajadores de la construcción ya ha sido desplegado en el futuro puerto espacial de Jeff Bezos. Aunque el paraje no está abierto al público, desde una de las carreteras (Highway 54) que atraviesa el rancho del multimillonario, se puede observar una apreciable acumulación de materiales, excavadoras, camiones e incluso un autobús. Sin reparos en admitir que está realizando un sueño de la infancia a los 42 años, Bezos empezó Blue Origin en el año 2000 dentro de una muy poco pretenciosa nave industrial de Seattle. Mudándose hace poco a otra sede más definitiva en la que ha invertido 16,5 millones de euros, para construir una mezcla de oficinas y planta de fabricación dentro de una región famosa por sofisticados vecinos tecnológicos del nivel de Microsoft o Boeing. Bienvenido, Mister Bezos Durante la sesión de consulta al público celebrada esta semana en el condado texano de Culberston, los vecinos han respaldado con llamativo entusiasmo el proyecto de Bezos. Insistiéndose en los beneficios de toda clase por convertirse en la cuna de un programa espacial privado. Y las perspectivas de empleo para la más cercana localidad de Van Horn, a unos 40 kilómetros de la futura torre de lanzamiento. Municipio con mínimos recursos económicos y un censo de tres mil residentes que estos días parecen vivir su propia versión de Bienvenido, Mister Bezos dulo para un mínimo de tres pasajeros dispuestos a pagar por un paseo espacial a una altitud superior a los cien kilómetros, experimentando brevemente la falta de gravedad y la posibilidad de contemplar la espectacular estampa del firmamento sobre la curvatura de la Tierra. De acuerdo con los precios barajados por empresas rivales de turismo espacial, se estima que las tarifas por estas singladuras rondarán los 150.000 euros por asiento. Sin esperarse a completar del todo