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42 Madrid VIERNES 28 7 2006 ABC MADRID AL DÍA VÍA LÁCTEA IGNACIO RUIZ QUINTANO uando muere un gran hombre, decía León Bloy, siempre añade algo a la Vía Láctea. Cuando dentro de cien años desaparezca Gallardón, miraremos a la Vía Láctea, ¿y qué veremos? Nada, porque todas sus obras pertenecen a la cultura del soterramiento: tapar, tapar y tapar. Si acaso, la boda- -laica, por supuesto, y municipal- -de Manolo y de Javier, esas dos alitas de la gaviota del PP. ¡Y eso que decían que era un B- 52! Volando vienen, volando van. Por la Vía Láctea, naturalmente. Tras de ellos, Alicia Moreno, tocando con una quena la marcha nupcial de Mendelssonhn. ¡Es todo tan subjetivo! Por ejemplo, la inseguridad ciudadana. Lo ha dicho la delegada del Gobierno: la sensación de inseguridad es subjetiva Y, si al menos la delegada supiera lo que ha dicho, podríamos darnos con un canto en los dientes. En filosofía, cargar la mano sobre el sujeto nos da lo subjetivo, porque si se cargara sobre el objeto tendríamos lo objetivo. En pura escolástica, ciencia en razón de la cual está en su cargo la delegada, lo subjetivo designa el ser del sujeto en una proposición. La delegada propone endurecer las sanciones por el uso y tenencia de armas. Fernández Flórez, hace setenta años, comentando la misma noticia: Es fácil vaticinar que llegará un instante en que las Cortes se vean obligadas a votar otra ley según la cual será descuartizado el que posea un revólver, y su familia desterrada, y su casa derruida. Y como cuanto más grave sea la pena, menos se cumplirá, todos iremos con más armas al cinto que un bandolero albanés. El concejal Calvo, un joven con delirios de competencia, no ha dejado escapar la ocasión de reclamar más policías, pero de los del Gobierno, en las calles, realizando labores de proximidad ¿Proximidad? ¿Llevar detenido a un niño de doce años en coche municipal, solo y por todo Madrid, con más escándalo que a Chapote, es decir, con señales acústicas y luminosas, será proximidad Al niño, eso es cierto, lo habían pillado con una tabla de patinar bajo el brazo. Este político debería llegar lejos, y cuanto antes emprenda el camino, mejor. ¡Es tan subjetiva la inseguridad... ¿Se han fijado ustedes en la Vía Láctea? C Miles de kilos de sandías, melones, peras, ciruelas y melocotones se repartieron ayer gratuitamente entre los madrileños Los madrileños volvieron a apoyar masivamente las reivindicaciones de los agricultores. Difícil no hacerlo cuando esta protesta consiste en recibir fruta gratuitamente, nada menos que 15.000 kilos, que unas 3.500 personas agotaron ayer en dos horas en la plaza del museo Reina Sofía ¿Me da mejor un melón? TEXTO: MARIO DÍAZ MADRID. La plaza del Museo Reina Sofía de Madrid se convirtió ayer en una gran frutería. Un trailer de 18 toneladas abarrotado de fruta se convirtió en el epicentro de la campaña anual con la que la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) trata de denunciar los márgenes abusivos de la distribución comercial. Como en los últimos años, UPA decidió que nada mejor para sensibilizar a los madrileños de sus reivindicaciones que regalando fruta, y los vecinos volvieron a responder con su presencia, hasta el punto de que se agotaron los 14.000 kilos preparados en las dos horas previstas. ¿Me da mejor un melón en vez de la bolsa? preguntaba una señora a uno de los agricultores que ayer se esforzaban en repartir fruta a la puerta del inmenso camión. Tras mirarla durante unos segundos, éste accede. Pasa a veces, y en ocasiones al revés: les das la sandía o el melón y te piden la barquilla con peras, ciruelas y melocotones explica Esteban López, portavoz de UPA, sin darle ninguna importancia. López, como el medio centenar largo de agricultores que ayer se esforzaron en que el reparto de los 14.000 kilos de fruta fuera un éxito, encajaron sin problemas las peticiones de los vecinos, incluso cuando constataban que algunos se apresuraban a dejar las bolsas (de 1,5 a 2 kilos) o la pieza de melón o sandía para volver a la cola. Hay de todo, pero hay algunos que han hecho la compra del fin de semana, sí comenta un agricultor entre risas. En todo caso, el objetivo se ha cumplido: hacer llegar sus quejas a las administraciones con el apoyo de los alrededor de las 3.500 personas que ayer acudieron a recibir fruta. Un año más, la mayoría eran vecinos de avanzada edad, pero no únicamente. La ubicación este año en la plaza del Reina Sofía hizo que muchos turistas extranjeros se sorprendieran con el espectáculo, y muchos no dudaron en unirse a la cola mientras comían tan ricamente algunas de las sandías y melones gigantes recién llegados de Extremadura. Los extranjeros saben menos por qué hacemos el reparto, pero los vecinos de Madrid ya sí y están muy sensibilizados con nuestro problema: no hay que olvidar que los consumidores son los grandes perjudicados de los márgenes abusivos de la distribución comercial junto a los productores explica otro de los agricultores.