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6 Opinión JUEVES 27 7 2006 ABC AD LIBITUM COMO ESTATUAS ECUESTRES AL cual viaja san Cristóbal, llevando a cuestas al Niño Jesús, los políticos españoles suelen ser castigados por el destino con el trabajo de soportar a horcajadas a sus predecesores. Ahí está, evidente, el caso de José Montilla, el socialista de doble entrada que aspira a presidente de la Generalitat. El hombre, que no es un titán, saca fuerzas de flaqueza para, sin que se le corte el resuello, llevar sobre sus hombros el peso y la figura de Pasqual Maragall. Vistos desde lejos parecen el perfil de una figura ecuestre, y más de cerca, lo que se escucha es la voz del todavía president cantando las excelencias de un Gobierno tripartito para Cataluña. Maragall da por sentada la minoría parlaM. MARTÍN mentaria de su heredero FERRAND y le pone la venda al PSC antes de que a Montilla le salga el grano. El fenómeno, incómodo y lastrón para quien lo experimenta, no es exclusivo de ninguna formación ni pertenece a las izquierdas o las derechas. Es el fruto de la partitocracia que, en sobredosis, marchita la lozanía de nuestra democracia y la convierte en algo escasamente representativo y muy poco parlamentario. Mariano Rajoy lleva a parrancas a José María Aznar, que le utiliza como si se tratara de un arengario y aprovecha la altura para prédicas intempestivas, radicales y autojustificatorias. Además, para mayor castigo, Rajoy es portor simultáneo de Ángel Acebes y Eduardo Zaplana. Los dos, como los trasportines de un aguador chino, penden de los hombros del ex presidente que dijo adiós en inglés y no sabe cómo decir hola en castellano. El caso de José Luis Rodríguez Zapatero es aún menos confortable y más cansino. Él mismo se equilibra sobre los hombros de José Blanco, que todos servimos para algo, y levanta sobre sus espaldas todo el peso de la Historia de España. El presidente, del mismo modo que las vacas llenan su ocio matando moscas con el rabo, completa su período de poder administrándonos, según sus erráticos criterios, la memoria, o la desmemoria, histórica que sospecha nos conviene. En imitación de los ya extinguidos falangistas, que supieron confeccionarse un futuro nuevo con una camisa vieja, el líder de León nos atiborra con rabos de pasa para que no decaiga la memoria colectiva. No estaría mal de no haber hecho, antes, un gran esfuerzo común para instalarnos en el olvido y poder emprender, vivir y, en cierto modo, rematar la Transición. Así se entiende el cansancio nacional, la fatiga que nos tiene ayunos de ideas, faltos de proyecto y huérfanos del talento necesario para la prosperidad de la nación. Zapatero, el que manda, anda espatarrado entre el Derecho Administrativo y la saña vengadora al tiempo que soporta sobre el lomo todo el peso de la mitad de la Historia. Los demás, también incómodos, le siguen el baile, y nosotros, los paganos, asistimos boquiabiertos a un espectáculo que, superado el pasmo de la sorpresa, carece de todo interés. Menos mal que ya estamos de vacaciones. LA BUENA FE COMO CAPITAL POLÍTICO da consistencia a las sociedades. En gran parte, la veces quienes descubren súbitamente la asestrategia política para una revisión de los significatucia de Rodríguez Zapatero acaban además dos de la historia moderna de España involucra eropor concederle poderes taumatúrgicos de orsiones de la buena fe. Ésa es una de las consecuencias den extraordinario, como si sólo con la astucia todo fraudulentas del buenismo y posiblemente una de fuera posible. Desde luego no se sabe que hasta ahora las de mayor calado. Lo que diga la gente de buena fe: la astucia haya conseguido impulsar locomotoras o estar contra la guerra, creer que todos actuamos con mover montañas. Hace falta otra energía para que la la mejor de las voluntades, negar la evidencia pasión política se transforme en cosas hechas, histórica del choque entre naciones o entre cien realidades tangibles. En el tacticismo se lovilizaciones, educar prescindiendo de la idea gra tal vez la supervivencia personal o polítide esfuerzo, suplantar las duras realidades del ca, pero raramente coincide con la visión políinterés nacional por una suerte de beneficentica y moral que da sentido a la conducta de las cia que debilita en términos de seguridad y de naciones. Por ejemplo: hay algo más, mucho posibilidades de competir. Es una forma de limás que astucia estricta en la Angela Merkel derar, aunque las hay mejores. que, coartada en parte por un gobierno de coaVALENTÍ Muy al contrario: según Víctor Pérez Díaz, lición, ha logrado dar confianza a la economía PUIG la sociedad española ha llegado a un punto de alemana y está haciéndose con el liderato de la crisis profunda, autocomplaciente, descuidada y proUnión Europea, aunque Rodríguez Zapatero la llamapicia a dejarse enredar en el cultivo de sus pequeñas ra fracasada Mediatizada por su escaso margen de diferencias. Ciertamente, el liderato de Rodríguez Zamaniobra, Merkel está en todo momento donde tiene patero no pasa por divisar una grandeza vivida en que estar para que su país y toda Europa sean más común más allá del particularismo, sino en una exafuertes y menos frágiles. cerbación oblicua de las fuerzas particularistas. Es En El gatopardo cuenta Lampedusa cómo Sicilia así que España no se siente implicada- -dice Pérez votó en el plebiscito sobre la anexión al Reino de ItaDíaz- -en la realización de modelo normativo algulia. Poco después, el príncipe de Salina sale de caza no, sino que, simplemente, da por sentado que quiecon don Ciccio, el fiel organista. En Donnafugata tore vivir en paz y ser un país próspero y feliz, con los dos votaron sí pero no don Ciccio. Se siente vejado menores costes posibles, y llama a esto ser moderno. hasta la indignación: ¡He dicho negro y me han heDe ahí deriva la fórmula vital del zapaterismo: ofrezcho decir blanco! Don Fabricio le escucha y comcamos dosis oceánicas de buena fe y sin coste alguno. prende cómo aquella noche plebiscitaria se había esSurfeemos en la cresta del sentimentalismo. La esputrangulado a una recién nacida, a la buena fe; la criama laicista flota sobre el estereotipo de una Iglesia turilla que más hubieran tenido que cuidar, cuyo rooscurantista, el mito de la perfección republicana bustecimiento hubiese justificado otros actos de estúpermite poner en duda la monarquía, la solidaridad pido e inútil vandalismo Dejar como tal el no de económica rompe la consistencia de la economía de don Ciccio y otros miles de noes en todo el Reino halibre mercado. Pongámonos la kefia palestina y olbría evitado cierto daño moral, habría añadido signividémonos del Muro de las Lamentaciones. Mientras ficación al plebiscito. tanto, Txapote sigue dándole patadas al cristal blinClaro, no hay agrimensores, ni monopolios de la dado de la cabina de acusados. buena fe, ni nunca ha sido cosa de una ideología, ni vpuig abc. es de un partido político. Pero es algo que existe y que T A