Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
30 Internacional VIENTOS DE GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO MIÉRCOLES 26 7 2006 ABC El Ejército de Israel ataca desde hace días la ciudad más importante del sur del Líbano, feudo de Hizbolá y supuesto centro de sus almacenes de misiles Katiusha Tiro muere día a día un poco más al ritmo de las bombas Tiro, silencio y explosiones MIKEL AYESTARÁN SERVICIO ESPECIAL TIRO. Pedimos a la población que abandone todos los núcleos de población debajo del río Litani, vamos a atacar Este escueto comunicado del Ejército de Israel lanzado hace un par de días sembró aún más el pánico en una población libanesa que lleva dos semanas huyendo de la guerra. La ofensiva es total, pero es el sur del país, la frontera, donde se están desarrollando los ataques más intensos. Y Tiro es la ciudad más importante al sur del Litani. Carteles del jeque Nasralah y banderas amarillas de Hizbolá presiden la llegada de la de la carretera que une Beirut con Tiro (Sour en árabe) Este es su feudo principal. Un enorme boquete en la carretera es la huella de los bombardeos de la pasada noche en las cercanías del campo de refugiados palestinos de Al- Bass, que es lo primero que uno se encuentra en la ciudad. No hace falta bajar la ventanilla, ni quitar la radio para percatarse de la sintonía que acompaña al paisaje desolado de las largas avenidas. Silencio y explosiones. Explosiones y silencio. De pronto, desde un campo de naranjos cercano, un Katiusha deja su estela en el cielo y sale despedido con rumbo a Haifa. Su silbido y el dibujo de su cola levanta el ánimo de muchos que inmediatamente ponen la radio para saber si ha llegado a Haifa o no. El gesto de la radio es paralelo al de pisar el acelerador, los conductores que han visto la escena aceleran y salen pitando de la zona porque saben que en pocos minutos un avión de Israel bombardeará la posición de lanzamiento. De poco sirven sus pañuelos blancos. Una columna de humo se levanta tras el impacto de un misil lanzado por un avión israelí, ayer en los suburbios de Tiro cuelas y parques acogen a miles de personas, en su mayoría mujeres y niños, que tras dos semanas como desplazados empiezan a notar los rigores del bloqueo. El combustible ha duplicado su precio habitual, sólo queda el pan y el agua que traen los convoyes de Cruz Roja Internacional y los nervios crecen con cada explosión. El aspecto desolador de las calles, contrasta con los colegios a rebosar de desplazados. Lo mismo que los hospitales. Por otro lado, sólo un hotel permanece abierto, se trata del lujoso Rest House, un lugar frecuentado por las clases pudientes de Beirut que ahora se ha transformado en el único lugar seguro de la ciu- AP Quinientos euros el viaje El trayecto de 79 kilómetros, que antes se cubría en una hora, ahora lleva más de cinco. Los taxistas piden hasta 500 euros por el viaje de norte a sur, y cuesta mucho encontrar a alguno que esté dispuesto a hacerlo y conozca los nuevos caminos alternativos. Estos caminos vecinales se han convertido en improvisadas autopistas que sustituyen a las autovías que ha destrozado el Ejército hebreo, y aunque se han comenzado a poner señales en cartulinas en algunos cruces, es muy fácil perderse. Tan vacío, tan lleno. El carril derecho permanece vacío, en el izquierdo coches y más coches se dirigen hacia el norte con pañuelos blancos atados a las antenas. La misma escena de todos los días desde que se iniciaron los ataques. Los escaparates de la ciudad son una sucesión de persianas bajadas y la larguísima barandilla del paseo marítimo descansa huérfana de los turistas que solían abarrotar la ciudad durante los meses de julio pasados. Para aquellos que huyen de la frontera sur, Tiro es la primera parada. Cuanto más al norte, más seguro. Es- dad, aunque Israel no lo haya reconocido. Allí se aloja el personal de Naciones Unidas, el de Cruz Roja Internacional y las estrellas de las principales cadenas televisivas mundiales en elegantes suites. Por los pasillos, en el hall, en los comedores y salones, cientos de personas sentadas en colchones de espuma pasan las horas a la espera de Bush compara las situaciones de Irak y del Líbano EFE WASHINGTON. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, comparó ayer la situación de Irak con la del Líbano, al afirmar que ambos países tienen que hacer frente a grupos terroristas que tienen miedo de la democracia En una rueda de prensa junto al primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, con el que se reunió ayer en la Casa Blanca, Bush mantuvo la posición de su país de no presionar a Israel para un alto el fuego, con el argumento de que éste debe ser duradero y para ello hay que atajar antes las raíces del conflicto Tras expresar su profunda comprensión ante el sufrimiento en el Líbano, Bush aseguró que Irak de algún modo encara las mismas dificultades Según el presidente, esas dificultades son que hay una democracia emergente y hay gente dispuesta a usar técnicas terroristas para impedirlo Ese es el gran desafío que encaran Irak, el Líbano y los territorios palestinos; el mundo libre y los países vecinos ¿podrán colaborar al unísono para ayudar a desarrollar una democracia sostenible? se preguntó. Bush afirmó que uno de los objetivos de EE. UU. es apoyar el Gobierno del primer ministro Fuad Siniora y recordó que ha ordenado el envío de ayuda humanitaria a la población libanesa. En cuanto a medidas concretas, Bush y al Maliki acordaron redistribuir las tropas estadounidenses en Irak, con el fin de reforzar su presencia en Bagdad para atajar la violencia. Los nuevos efectivos que se enviarán a la capital iraquí en la próximas semanas proceden de otras partes del país según precisó el mandatario estadounidense en una rueda de prensa.