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ABC MARTES 25 7 2006 11 Rajoy dice que es posible retomar los consensos con el PSOE si Zapatero deja de ser su líder El Ejecutivo admite tres ataques contra las tropas españolas en Afganistán en el último año bien en su preparación pero sí son todos los que están Tal realidad jurídico procesal e indiciaria, -reitera el auto de 5 de julio- -en modo alguno implica que para las personas que imputadas, han resultado procesadas, no concurran indicios racionales de criminalidad que las sitúen en el presunto entramado delictivo que dio lugar a los atentados terroristas del 11 de marzo de 2004 y el 3 de abril de 2004 Es decir, contra los procesados, hay indicios suficientes. LUCES Y SOMBRAS SUMARIO Es fuera del auto de procesamiento- -concretamente, en el auto de 5 de julio de 2006- -donde se encuentra razonada- -y bien razonada, además- -la imputación judicial a cada uno de los 29 procesados INDICIOS SÓLIDOS El sumario ensambla indicios más o menos sólidos para concluir que entre los procesados y los suicidados están casi todos los responsables del 11- M, situando a El Tunecino El Egipcio y El Chino en la dirección ejecutiva de los atentados IMPLICADOS Para el instructor, es cierto que no están todos los que son (se desconoce la identidad, según el auto de 5 de julio de 2006, de tres o más personas que podrían haber intervenido pero sí son todos los que están SEGUNDOS PASOS El auto de procesamiento sólo puede ser uno y no tiene que ser completado por otro posterior, pues se podría dar la circunstancia de que el primero carezca de valor procesal, al estar incompleto JUICIO ORAL Se va a llegar al juicio oral con limitaciones que quizá no puedan subsanarse; las defensas podrían encontrarse con argumentos procesales para instar la reapertura del sumario si aparecen nuevos datos en las diligencias aún abiertas abril de 2004 y la necesidad de utilizar el juicio por presunciones para subsanar la falta de prueba sobre hechos que han sido investigados y anotada la incorrección técnica de no concentrar en el auto de procesamiento- -que no debe ser completado salvo que el juez acepte los recursos de los procesados y, entonces, dicte un nuevo auto de procesamiento- son pertinentes algunas valoraciones de carácter material sobre el resultado sumarial en este capítulo. No neutraliza La sinceridad del instructor explica las carencias de la investigación sumarial (algunos presuntos autores han muerto, otros están huidos y algún procesado guarda silencio) pero no neutraliza los efectos que puedan tener en la formulación de las acusaciones y de las defensas, así como en la actividad probatoria que necesariamente habrá de practicarse en la vista oral ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, pues la falta de respuestas a la que alude el auto de 5 de julio de 2006 no es un elemento ajeno al objeto litigioso que habrá de debatirse, probarse y sentenciarse, sino parte del mismo. Por mucho que el instructor remita a futuras ampliaciones del sumario, los espacios vacíos en el dibujo de una red criminal inciden directamente en la posición acusadora y dan bazas a las defensas. Por otro lado, en relación con la delimitación de los responsables, el resultado de las investigaciones anuncia una utilización intensa del juicio por presunciones, que será necesario para acreditar- -con fuerza suficiente para desvirtuar la presunción de inocencia- -aquellos aspectos sustanciales de los hechos respecto de los cuales el instructor admite carecer de indicios racionales. La presunción se utiliza, precisamente, cuando no hay prueba. Los autos finales del sumario no esconden este problema- -porque tener que acudir a la presunción para acreditar un hecho siempre es un problema, aunque tenga solución y sea habitual en la labor jurisdiccional- -sino que lo dejan apuntado en varios capítulos de los hechos investigados (pasos inmediatamente anteriores a la ejecución de los atentados, sólo en cierta medida concreto material explosivo utilizado contra los trenes, etc... Amplia red En primer lugar, llama la atención el alto número de implicados en la red delictiva de estos atentados, que, además, parecían estar al tanto de lo que iba a pasar. En el 11- S, los terroristas que no iban a pilotar los aviones secuestrados y que iban a contener a la tripulación y a los pasajeros durante el secuestro y hasta el impacto contra los objetivos, se enteraron de su misión suicida el día antes. En el 11- M, muchas personas desde mucho tiempo antes parecían no sólo conocer sino también participar en la planificación y ejecución de los atentados. Por otro lado, los implicados eran manifiestamente indiscretos, con continuos movimientos nacionales e internacionales, salpicados de actos de delincuencia común, y con profusión de llamadas telefónicas. Además, los presuntos impulsores del atentado no dudaron en entrar en contacto con una trama nacional de tráfico de explosivos, conocida por las Fuerzas de Seguridad del Estado, sin aparente garantía alguna de confidencialidad y manteniendo una sucesión de contactos durante varios meses, en público y con un número considerable de asistentes a cada reunión. Incluso el transporte de una parte de los explosivos procedentes de mina Conchita se confió a un menor de edad, que viajó en autobús desde Asturias a Madrid. En segundo lugar, la progresiva delimitación de los grupos que participan en los atentados sigue un método cronológico que va jalonando la historia con espacios en blanco sobre las relaciones entre ellos y el modus operandi, subsanándose la falta de indicios (más que sospecha, menos que certeza) racionales de criminalidad con juicios (Pasa a la página siguiente) En otro orden de cosas, desde el punto de vista procesal, la determinación indiciaria de los hechos imputables a cada uno de los responsables se enfrenta a la peculiar decisión del instructor de no agotarla en el auto de procesamiento, que es la resolución adecuada a este fin. Por el contrario, el instructor dicta el 5 de julio de 2006 un auto completando el auto de procesamiento de 10 de abril de 2006 Técnicamente, este segundo auto es un reconocimiento de la insuficiencia del primero e implica la aceptación de que el auto de procesamiento no cumplió debidamente su función incriminadora, que se basa en la valoración judicial de los indicios racionales de criminalidad, previa la exposición pormenorizada de estos indicios. Y así ha sucedido, hasta el extremo de que es fuera del auto de procesamiento- -concretamente, en el auto de 5 de julio de 2006- -donde se encuentra razonada- -y bien razonada, además- -la imputación judicial a cada uno de los 29 procesados. Pero no es así como debe resolverse el procesamiento en un sumario por delitos graves: a) porque el procesamiento es el contenido de un auto concreto; b) porque el auto de procesamiento no se completa con otro posterior; en todo caso, se revoca en virtud de los recursos y se dicta otro nuevo; y c) porque la declaración indagatoria que se recibe a los procesados carece de valor procesal si el propio instructor reconoce que el auto de procesamiento contiene un relato de los hechos que no era completo. Hechas estas observaciones sobre las carencias del sumario acerca de la identificación de todos los responsables de los atentados del 11- M y del 3 de VENDE DIRECTAMENTE LA PROPIEDAD SANCHINARRO MONTECARMELO VEGA DE LA MORALEJA PISO BAJO DE 120 M 2+ 135 DE JARDÍN PISOS DE 2 Y 3 DORMITORIOS (SAN SEBASTIÁN DE LOS REYES) 3 DORMITORIOS, 2 BAÑOS. ESTRE- GARAGE, TRASTEROS INCLUIDOS. PISOS DE 2 Y 3 DORMITORIOS NAR. OBRA NUEVA. GARAGE, TRAS- OBRA NUEVA. ESTRENAR. URBANI GARAGE, TRASTEROS INCLUIDOS. TERO, URBANIZACIÓN CERRADA. ZACIÓN CERRADA. PISCINA. ZONAS OBRA NUEVA. ESTRENAR. URBANIZAPISCINA. ZONAS DE RECREO. VIGICIÓN CERRADA. PISCINA. ZONAS AJARAJARDINADAS. GIMNASIO. LANCIA 24 HORAS. DINADAS. GIMNASIO. INFORMACIÓN: TELÉFONOS 91 541 44 77 y 91 547 97 13