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ABC LUNES 24 7 2006 63 Toros FERIA DE SANTIAGO FERIA DE SAN JAIME Vicente Prades causa grata sensación Plaza de toros de Valencia. Domingo, 23 de julio de 2006. Sexta corrida. Menos de media entrada. Novillos de Manuel Santos Alcalde, discretos de presentación los tres primeros y pobres de cabeza en general; nobles y de buen juego; el pero el descastado 1 Miguel Calpe, de fresa y oro. Estocada caída. Aviso (silencio) En el cuarto, estocada delantera que hace guardia y otra contraria. Aviso (silencio) Vicente Prades, de azul marino y oro. Estocada tendida (oreja) En el quinto, bajonazo. Aviso (ovación con petición y pitos a la presidencia) Rubén García, de corinto y plata. Dos pinchazos, metisaca y estocada. Aviso (silencio) En el sexto, estocada (vuelta) Diego Ventura cortó tres orejas y salió a hombros con Sergio Galán SERRANO ARCE Diego Ventura incendia Santander ZABALA DE LA SERNA SANTANDER. Por un momento creí que la plaza de Cuatro Caminos carecía de reloj, y por un momento me hizo ilusión la idea. Una plaza sin hora donde el tiempo sólo se mide por el lento caminar de la sombra, que se come al sol en la tierra hasta que hace la noche. Una plaza que conserva el encanto sin minutero desde 1890, siempre a la espera de que surja el toreo entre sus muros perfectamente cuidados, como si se estrenara cada año por Santiago. Pero encontré el reloj, recoleto y a escala del edificio. Un reloj que apenas da la hora porque apenas se ve, escondido entre los hierros que decoran las andanadas engalanadas de hierbas verde montaña y una bandera corrida sobre sus barandillas que recuerda que estamos en Santander con sus bandas blanca y azul. El marco pronunció la belleza de los caballos. Andy Cartagena paró con mucho temple al toro de Fermín Bohórquez, un buen toro de verdad. Pero el temple duró eso, el saludo. Castigado con un solo hierro, el murube de Bohórquez se creció y respondió a todos los movimientos con alegría y al primer toque, con suma fijeza. Claro que los toques, o batidas, como se dice en el argot ecuestre, se antojaban excesivos en los quiebros, que concluyeron por tres veces con los palos traseros, clavados a golpe de atragantón. Pero Cartagena no se metió en serio en faena y tiró por su línea fácil del populismo, con desiguales logros al violín y con las cortas. Caló lo justo, y tras matar de un rejón pasadísimo y un descabello, el personal se quedó frío como el acero. Castigó en esta ocasión con dos rejones al cuarto, que miraba a tablas con Plaza de toros de Santander. Domingo, 23 de julio de 2006. Segunda corrida. Lleno de no hay billetes Toros de Fermín Bohórquez, buenos, el 2 muy flojo; destacaron 1 y 6 Andy Cartagena, rejón traserísimo y descabello (palmas) En el cuarto, pinchazo que descuerda (saludos desde el tercio) Sergio Galán, pinchazo y rejonazo en todo lo alto (oreja) En el quinto, rejón (oreja) Diego Ventura, rejón (oreja, petición de la segunda y dos vueltas al ruedo) En el sexto, pinchazo y medio rejón (dos orejas) Galán, Ventura y el mayoral salieron a hombros. cariño. Cartagena volvió a estar vibrante e hiperbólico en los quiebros, y así en general, violines incluidos. Todo el esfuerzo para conectar se marchitó con un pinchazo que descordó al toro, cuando el triunfo estaba ya en el esportón. Una corrida de Juan Pedro, hoy por la de Marca La corrida de José Luis Marca anunciada para hoy en Santander ha sido sustituida por otra de Juan Pedro Domecq. El presidente del Consejo de Administración, Constantino Álvarez, ha explicado a mundotoro los motivos: Los toros de Marca no eran los que habíamos reseñado en el campo en un primer momento, No era lo que el público de Santander merecía. Por ello, antes de pasar el reconocimiento, decidimos reemplazarla La terna está compuesta por El Juli, El Fandi y Perera. Toda la suavidad y mimo del mundo empleó Sergio Galán con un toro excesivamente flojo que a última hora acusó todavía más la falta de poder, poniéndose por delante en los embroques con las banderillas cortas. Limpio rejoneo, clásico y con empaque el de Galán, sin estridencias ni violencias. La efectividad de un rejonazo en todo lo alto a la segunda intentona atrajo la atención de los pañuelos hasta conquistar una tibia oreja: había faltado la emoción del toro. Mató de nuevo certeramente Sergio Galán para rubricar de una tacada faena y puerta grande. Su clasicismo elegante se impuso al ritmo decreciente del toro, que acusó los dos hierros iniciales. Lo bordó sobre Montoliu Diego Ventura levantó una faena que principió con mal pie con los rejones: uno cayó casi hasta las profundidades de la paletilla. No se coordinaba bien el toro con el jinete y, a veces, ni consigo mismo, y perdía las manos. A partir del cambio de tercio, Ventura remontó el vuelo con alegría, bailes de alta escuela, afinada la puntería y templada la montura. El segundo trofeo se le solicitó con verdadera pasión; el presidente no se prendió de su fuego y se mantuvo en su sitio. Ventura, entre el gozo y la resignación, paseó por dos veces el castaño anillo del ruedo. Luego, cuajó ante el obediente sexto la faena de la tarde. Además de un buen rejoneador, es un gran comunicador: sabe vender el producto. Aunque sobró algún caballazo de más, qué duda cabe de que Diego Ventura incendió Santander con su toreo y sus arrebatos. Ahora sí consiguió las dos orejas, y en hombros se marchó con Galán y el mayoral de don Fermín. FRANCISCO PICÓ VALENCIA. De Vicente Prades recordábamos sus actuaciones en Castellón en las que apuntaba buenas maneras y buen concepto del toreo. Ayer, además, pudimos apreciar una progresión en su quehacer. Basó su faena sobre la mano diestra exhibiendo temple y hechuras. Bajó el diapasón al coger la franela con la zurda. Mató de una buena estocada saliendo cogido sin consecuencias y cortó una oreja. El castellonense se hizo aplaudir en el quinto manejando el capote. Luego, con la muleta, toreó sobre la mano diestra tardando mucho en ver que el pitón izquierdo también era potable. De nuevo volvió a alargar innecesariamente su labor. No quiero omitir el oportunísimo quite que Domingo Navarro le realizó a su compañero César Fernández tras la salida de un par de banderillas en el que se vio muy apurado. Cuatro largas de rodillas Miguel Calpe saludó al primero con cuatro largas de rodillas. Luego, con la muleta, anduvo voluntarioso ante un animal soso y falto de transmisión. Calpe mostró algunas carencias y falta de temple, dejándose tropezar con frecuencia los engaños. Calpe se armó un lío en el cuarto manejando el capote hasta quedar desarmado. Con la franela, a fuerza de sobar al burel, sacó algunos muletazos con la mano diestra. Sin embargo, la faena pecó de largo metraje para obtener de nuevo silencio tras un aviso. Rubén García recibió también al tercero con largas de rodillas. El debutante anduvo animoso y decidido en una labor en la que no alcanzó mayores cotas. Tras sufrir un desarme, optó por terminar con su oponente. El sexto derribó aparatosamente en la primera vara. Tenía buena condición, como la mayoría de la novillada de Santos Alcalde. García puso mucho empeño, pero igualmente evidenció falta de técnica y oficio. Otra vez se produjo un desarme, mas tras una buena estocada se le premió con la vuelta al ruedo.