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56 Sociedad LUNES 24 7 2006 ABC Medio Ambiente El consumo de madera ha aumentado un 70 por ciento durante los últimos diez años en China El crecimiento económico del gigante asiático amenaza a los bosques del planeta dicho incremento se debe no sólo a la demanda interna, sino también a las exportaciones, que están fomentando las talas ilegales en Asia PABLO M. DÍEZ. CORRESPONSAL PEKÍN. El imparable ascenso de China, cuya economía viene creciendo de manera continuada a un ritmo superior al 9 por ciento, amenaza con dilapidar los recursos naturales del planeta. Entre ellos destaca, además del tan preciado petróleo, otro bien igual de escaso que podría desaparecer durante las próximas décadas: la madera. Así lo pone de manifiesto un informe elaborado por la organización ecologista Greenpeace, que alerta de que el consumo de madera se ha incrementado un 70 por ciento durante los últimos diez años en el gigante asiático hasta llegar a los 214,7 millones de metros cúb Según Greenpeace, bicos en 2004. Tan espectacular aumento se debe no sólo a la demanda interna, que se ha disparado un 66 por ciento por la mejora de la situación económica y ha alcanzado los 174,4 millones de metros cúbicos, sino también a la cada vez más asentada condición del coloso oriental como fábrica global Y es que el 33 por ciento de dicha subida se debe a las exportaciones, que sumaron 40,3 millones de metros cúbicos. Además de ser ya el segundo mayor consumidor del mundo de madera, sólo por detrás de Estados Unidos, China se ha convertido en el mayor exportador de contrachapado y pronto superará a Italia como principal proveedor de muebles. En este sentido, gran parte de las exportaciones de madera del dragón rojo se dirigieron a EE. UU. (27 del total) Japón (18 Corea del Sur (15 Hong Kong (8 y Taiwán (7 Por su parte, las ventas internacionales de contrachapado, que ascendieron a 4,3 millones de metros cúbicos, La tala ilegal nutre a buena parte del negocio de la madera se concentraron en EE. UU. (30 la Unión Europea (12 Japón y Corea del Sur (ambos un 8 Taiwán (7 y Hong Kong (5 Mención especial merece la UE, que en 2004 recibió 502.065 metros cúbicos de contrachapado chino (36 veces más que en 1995) y el año pasado volvió a registrar un incremento del 80 por ciento. A la cabeza de estas compras se situaron el Reino Unido (31 del total) Alemania (17 Bélgica (14 Holanda (9 y España (8 con 40.039 metros cúbicos) En el aspecto económico, las exportaciones chinas de madera a la UE (excluyendo muebles) pasaron de los 187,3 millones de euros contabilizados en EPA 1994 a los 913,3 millones de 2004. Un lucrativo negocio que tiene su origen en los Bosques Paradisíacos, la cadena forestal que se extiende por el Sureste Asiático, atraviesa Indonesia y llega hasta Papua- Nueva Guinea y las islas Salomón, donde cientos de culturas indígenas y especies están desapareciendo por las talas ilegales. El estudio advierte de los catastróficos efectos para el medioambiente que tendrá el crecimiento de China, ya que si sus habitantes consumieran cada año los 312 kilos de papel per cápita que utilizan los estadounidenses, la Tierra necesitaría el doble de su superficie forestal actual para satisfacer tal demanda. ¿GUADARRAMA, PARQUE NACIONAL? CÉSAR PÉREZ DE TUDELA. Explorador alpino, escritor y periodista n este otoño próximo la Asamblea de la Comunidad de Madrid votará el futuro de la sierra del Guadarrama. Se han escrito decenas de artículos al respecto, estudiándose cada una de las vertientes del tema y su problemática, siendo la mayor parte de ellos, si no todos, a favor de la declaración de la sierra madrileña como parque nacional. ¿Es verdad que Guadarrama, siendo parque nacional estará más protegido? ¿De quién? Se dice una y otra vez como razón fundamental qué de la presión urbanística. ¿Pero por qué no se incluye esta protección en la Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid, que ordena el territorio y que se está elaborando? ¿La figura y categoría de parque nacional representa de verdad protección? ¿O esa protección desaparece, como hemos visto (parque nacional de los Picos de Europa) cuando la voluntad o los intereses se hacen patentes y pese a todas las protecciones se construye el funicular a Bulnes, alterando y desnaturalizando lo natural? aunque se hizo bien, por qué hacer falta no hacía. ¿A quién beneficia y a quién perjudi- E ca la declaración del Guadarrama como parque nacional? Creo honestamente que nos perjudica a todos. Y más precisamente a quiénes nos hemos ocupado de decir qué es el Guadarrama, contando sus bellezas, usándolas con cuidado, diciendo por todos los medios, como es mi caso, que el Guadarrama hay que respetarlo. Los que como yo hemos hecho campañas en los grandes medios divulgando la naturaleza y la montaña. Nosotros los que usamos bien el Guadarrama somos los perjudicados ante el innecesario parque nacional, que aumentará más aún las restricciones de derechos ciudadanos para que, a cambio, Guadarrama, como única ventaja, forme parte de la relación de parques nacionales en el mundo. ¿Es esto relevante? O es una presunción inconsistente. La sierra del Guadarrama sólo son unas pequeñas y modestas montañas que no tienen ni la espectacularidad de los grandes macizos montañosos de la naturaleza del mundo, y ni siquiera las características que tradicionalmente se han exigido para ser parque nacional. Sólo son unas montañas próximas a Madrid en las que hay que seguir conviviendo en todos los sentidos, con sus usos tradicionales: ganaderos, sobrellevando con el mejor equilibrio la explotación maderera, evitando hacer más pistas que desnaturalicen esta naturaleza, protegiendo las zonas delicadas e impidiendo por Ley el aumento de urbanizaciones. El que este artículo escribe lleva más de cincuenta años viviendo día a día en Guadarrama, de los días más calurosos a los inviernos más fríos, esquiando en travesía, o acelerando el ritmo cardiaco en el esfuerzo del fondo ascendiendo a las cimas con piolet y crampones escalando en la Pedriza y en la Maliciosa, volando en parapente al atardecer, conduciendo a decenas de amigos por las montañas de este milagro de conservación de la naturaleza que es la sierra del Guadarrama, que a pesar de todo se mantiene bien, en esta moderna y pujante Comunidad de Madrid. Cualquier medida equivocada (que esta sierra sea declarada parque nacional) puede estropear este equilibrio o acelerar su proceso de deterioro. La pomposidad de la denominación de parque nacional (figura jurídica ficticia tras la sentencia del Tribunal Constitucional, concediendo su gestión a las comunidades en donde éste esté situado) Guadarrama no tiene las características que exige el Plan Director de Parques Nacionales. Su consideración de parque nacional sólo es una baza de re- lumbrón político, una figura obsoleta que sólo aumentará los gastos, las guarderías, las construcciones, las pistas, que son al fin lo que verdaderamente desnaturaliza la naturaleza, provocando además el temido efecto llamada que populariza la sierra como un parque temático gratuito. No se puede pasar Sigan el camino sin salirse No pisen ni aquí, ni allá El permiso hay que tramitarlo con dos meses de antelación No se pueden utilizar esquís Hay que marcharse a las 18 horas Está prohibido volar en parapente ¿Pero a quién puede perjudicar que alguien vuele al atardecer desde Peñalara en parapente? Mi vida está planteada en función de las actividades de montaña, como alpinista, esquiador, estudioso de la metafísica alpina. Veo en las montañas un mundo deportivo de actividad física en continua relación con el hecho intelectual. La montaña es para mi el camino del valor, de la superación y de la sensibilidad. Como viejo jurista confío ya poco en el Derecho, que siempre se pliega a los intereses políticos y al poder. Con el parque nacional perdería la sierra del Guadarrama. Y perderíamos todos los que la usamos. Y lo que al fin es todavía más grave: añadiríamos una anulación más en la larga y alarmante sucesión de pérdidas de derechos, que la democracia prometió, precisamente la sagrada libertad que siempre rodeó la vida del hombre en las montañas.