Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
42 Madrid LUNES 24 7 2006 ABC SE DICE SE COMENTA OPERACIÓN CHAMARTÍN Hoy está prevista la celebración de una importante reunión del Consejo Rector de la Prolongación Castellana, integrado por las tres Administraciones. Comunidad y Ayuntamiento acuden a la reunión con un gran malestar, ya que el pasado día 7 Rafael Simancas y Trinidad Jiménez ejercieron otra vez de portavoces del Gobierno y anunciaron el desbloqueo de la operación Chamartín. El enfado aumentó al conocerse que el proyecto diseñado por el Ministerio de Fomento se ejecutará en cinco años y tendrá 2.000 pisos sociales. Todo un ejemplo de maltrato institucional por parte del PSOE. MADRID AL DÍA EXPEDIENTE X Con motivo de los apagones de la semana pasada, desde la Comunidad se alertó de un supuesto expediente a Iberdrola por parte de la Comisión de la Energía. Ya el propio Ejecutivo regional había abierto un expediente sancionador a la compañía que ésta calificó de injusto y precipitado Sin embargo, en la citada Comisión de la Energía nadie parece saber nada. ¿Un expediente X? ¿Una filtración interesada? ¿Una maniobra frustrada? Lo que es cierto es que, hasta ahora, en Iberdrola ninguna Comisión les ha comunicado nada al respecto. SENTIRSE SEGUROS PEDRO MONTOLIÚ LA OPINIÓN DEL LECTOR Pueden dirigir sus cartas a esta sección: Correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Fax: 917 424 104. Correo electrónico: madrid abc. es La publicidad inunda Madrid Ayer paseaba por mi barrio- -que no es otro que Plaza de Castilla- -y mi vista quedó noqueada al ver que los clásicos paneles de cristal de las paradas de los autobuses han sido sustituidas, al menos en esta zona de la capital, por unos paneles negros que anuncian una archiconocida bebida, impidiendo de este modo la práctica visión, por ejemplo, de si viene o no el autobús que se espera desde detrás de la parada. A este hecho se suma además que dichos carteles son feos, enormes y de gran impacto visual. Como vecina de este barrio muestro a través de estas líneas mi total oposición a su incoherencia, señor alcal- CHEMA BARROSO Caos en el sur de la M- 30. Los sufridos madrileños ya no podemos más con las obras de la M- 30, sobre todo en el tramo sur. Cada día hay cortes nuevos que el Ayuntamiento no se molesta ni en anunciar. El otro día me tuve que dar la vuelta y desistir de ir al Zoo con mis hijos a cuenta de las dichosas obras. ¿Alguien me pagará el gasto en gasolina y el desgaste de mis nervios Esther López de. En primer lugar, porque prometió descargar a Madrid del impacto visual de la publicidad- -bien es verdad que en la zona centro, pero entonces ahora nos toca a la zona norte; ¿es que va por turnos? Nosotros ya tenemos los vendedores ambulantes y las aglomeraciones, gracias. En segundo lugar, porque el impacto visual forma parte de nuestro derecho a la conservación del medio ambiente- ¿no le basta con cortar árboles e intentar eliminar nuestros recuerdos de infancia del maravilloso Paseo del Prado? Además de todo lo expuesto, quiero decirle que dicha marca no merece ser antepuesta a los ciudadanos que usted representa. ¿No le parece? Cristina Secades DIMES Y DIRETES LA MEMORIA HISTÓRICA EN EL GUADARRAMA ¿hay alguna memoria que no a Sierra de Guadarrama lo sea? un libro sobre el Batafue testigo mudo de la mellón Alpino del Guadarrama. tralla, la angustia y el mieEmpecé a leerlo con interés, do de la Guerra Civil. Quedan ya pero pronto me desanimé. Me muy pocas personas vivas que parece un relato deslavazado. aún conserven la memoria cierNo encuentro en él nada nueta y sangrante de aquel fracaso colectivo que hoy nos produce ANTONIO SÁENZ vo que justifique volver a saDE MIERA car viejas historias. Creo que vergüenza y sonrojo. lo mismo me pasaría si el liLo que permanece en la memobro fuera sobre un batallón ria colectiva es la convicción de del otro bando, los llamados Leones de Casque algo así no debería volver a sutilla por ejemplo. Los que tenemos más ceder nunca. Siempre habrá dos años que el comienzo de la guerra civil nos versiones, o quizás más, de lo que sentimos un poco perplejos; desconfiados pasó y de por qué pasó. No podede que vaya a traer nada positivo esta vuelmos ni debemos ignorarlo. La Sieta a las viejas canciones. La historia, sobre rra de Guadarrama aún conserva todo si es reciente y trágica es una discipliheridas que nos lo recuerdan; hena que se presta a la manipulación. Descuridas que nos duelen más a nosobro, en un planito del libro, que el bunker tros que a la propia Sierra que perde la Molinera, debajo de la Peñota, en el manece imperturbable. que yo he jugado desde pequeño, también Se ha publicado ahora, en estos mis hijos y mis nietos, pertenecía a ese batamomentos en los que se trata de llón de esquiadores y montañeros que derecuperar la memoria histórica L fendían Madrid de los nacionales. Mi padre, que perdió tres hermanos, fusilados por los republicanos, tenía que saberlo, pero nunca me habló de ello. Con él empezó, para mí, la cadena de reconciliación que yo traté de continuar y que me llevó a no contar a mis hijos historias familiares de odios y venganzas. No era una cuestión de desmemoria. Quiero pensar que en mi familia y en otras muchas lo que estábamos practicando era un ejercicio de sabia inteligencia. Después de aquella tragedia colectiva, la paz y la convivencia pacífica requerían tiempo y generosidad. Pasados ya setenta años, es hora de sellar la reconciliación reparando, si es necesario, injustificados olvidos, pero sin resucitar anacrónicas y peligrosas querellas políticas. Ahora, cuando voy con mis nietos a La Molinera, ni se me pasa por la cabeza recordarles la guerra civil. Roque, el nieto mayor, siempre se acuerda cuando nos acercamos al viejo bunker, abuelo, aquí es lo de no más guerras Nuestra guerra no fue nada civil. Lo sabemos. La Sierra lo vivió de cerca y para curar las heridas que todavía existen bastaría con oír a nuestros nietos. Antonio Sáenz de Miera Presidente de Amigos del Guadarrama l concepto de la seguridad es altamente inestable como algunos explosivos y, cómo éstos, corre el peligro de saltar por los aires al mínimo tropiezo. De nada le vale a quien le acaban de robar la cartera a punta de navaja que le aseguren que las estadísticas de la Delegación del Gobierno indican un descenso de la criminalidad, lo mismo que a los vecinos de un barrio les vale de muy poco que les aseguren que la zona no sufre un mayor incremento delictivo cuando han matado a alguien delante de la puerta de sus casas en una pelea o para robarle la cartera. El tema de la seguridad es muy serio pero lo es más cuando se habla de homicidios. En los últimos meses hemos visto cómo la opinión pública se movilizaba ante el robo de chalés en la Sierra Norte madrileña o ante los secuestros express de algunos vecinos de Moratalaz. Ahora le toca al centro de Madrid y muchos periodistas parecen haber descubierto que el centro no es sólo esa zona en la que están los organismos oficiales o los grandes almacenes. Ha sido necesario que se hayan producido varias muertes para que un ejército de cámaras, fotógrafos y redactores con grabadoras intenten plasmar el día a día de quienes viven, trabajan o transitan por unas calles por las que pululan prostitutas, proxenetas, drogadictos, borrachos e indigentes que duermen, se drogan, beben, pelean, gritan y hasta se matan en la calle. Unos vecinos que han tenido que cambiar sus hábitos de vida, que ya desde que salen de su casa han de pasar sobre el indigente que duerme delante del portal, que se hacen los sordos para evitar enzarzarse en una bronca con alguno de estos nuevos vecinos o que se debaten entre sumergirse en la indiferencia colectiva o, en un acto irreflexivo, mediar en una pelea que quizás les cueste la vida. Y, entre tanto, todos nos preguntamos por qué se permite que una zona se degrade tanto para luego tener que recuperarla o por qué se aplican parches que, por lo general, acaban con la traslación del problema a otras zonas. E