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ABC LUNES 24 7 2006 Internacional 31 VIENTOS DE GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO Ira, miedo, pérdida del habla... Los voluntarios del Comité de Protección Psicológica del Creciente Rojo asisten en Siria a los pequeños libaneses que llegan de los combates La difícil labor de recuperar a los niños de la guerra LAURA L. CARO ENVIADA ESPECIAL DAMASCO. El pequeño Omar se ha dibujado con lápices de colores vivos en una esquina de la hoja al lado de su madre y sus hermanos, y al otro lado del folio, bien lejos, pinta con torpeza infantil la figura de su padre con trazos negros y acorralado en mitad de un círculo de amenazantes llamaradas rojas. Su padre se ha quedado a combatir en Beirut. Más angustiosa es la imagen que remata dos mesas más allá otro niño de nombre Hussein, que a sus apenas once años, se ha retratado a sí mismo fusil en mano disparando victorioso entre una lluvia de explosiones hacia tres hombrecillos que se han quedado quietos de espanto y que tienen dibujada en el pecho sobre el uniforme algo que pretende ser una estrella de David. Hay muchos, muchos casos de niños que llegan con sentimientos de ira y se representan como parte de la acción bélica, no como observadores... es con los que más hay que trabajar, para borrar de su personalidad esa impronta de violencia antes de que sea tarde. Porque si no cuando crezcan, estaremos ante personas, digamos, con muchos problemas... De alguna manera, a largo plazo, estamos salvando a la humanidad Quien habla es Najua Kaláss, responsable del Comité de Protección Psicológica que la Media Luna Roja ha puesto en marcha en Damasco para asistir de primera instancia a los miles y miles de refugiados que cruzan los límites con Siria huyendo del infierno que hace ya doce días les arrasó la vida. La Embajada en Beirut recibe refuerzos DAMASCO. Hoy lunes aterrizará en Damasco un avión Hércules de las Fuerzas Armadas con refuerzos materiales y humanos destinados a extremar las condiciones de seguridad de la Embajada española en Beirut, que la semana pasada ya recibió un primer equipo de apoyo compuesto por once guardias civiles. Previsiblemente, el mismo avión partirá el martes de vuelta a España con las aproximadamente 200 personas, entre ciudadanos españoles, con pasaporte español o permisos de trabajo, que todavía se encuentran en la capital del Líbano, según fuentes de la misión diplomática en Siria que se ocupa de organizar su evacuación. Hay pequeños que se dibujan con un rifle entre explosiones y matan a hombrecillos con la estrella de David Los bebés lloran de forma anormal porque captan lo que pasa por el olfato y por los estruendos escuchados tranquilidad y la salvación de sus niños La técnica a la que han recurrido es poner a los niños a dibujar. Si puede ser, a unos cuantos juntos para estimular su instinto de competición- ¡a ver quién lo hace mejor! les invitan- -y así empezar a abstraerles de la realidad que han dejado atrás para introducirles en un nuevo ambiente normal a partir del cual pueden empezar la recuperación. El proceso, disfrazado de juego, persigue siempre la misma meta, que es alejarles rápido y con paso firme de la situación El dibujo también como ex- Una mujer libanesa con su hijas, a su llegada a la frontera siria en un autobús presión de lo que se traen encerrado en la cabeza y no saben verbalizar: el miedo por la suerte del padre que se ha quedado en la zona de guerra, el odio a un adversario que identifican, pequeños que dibujan a sus familiares vivos y muertos todos juntos sin todavía saber distinguir. Información imprescindible para hacer diagnóstico y saber en qué dirección trabajar. Pero no resulta fácil. Igual que las personas que trabajan en este Comité se encuentran pequeños que salen de la zona de conflicto bien fundamentalmente los que huyeron sin ver las bombas con sus ojos, o los que pertenecen a una familia que estaba alerta y salió del Líbano pronto y con seguridad con el paso de los días y el agravamiento del conflicto se acumulan casos de una dificultad extrema que están siendo tratados en los hospitales de Damasco. REUTERS Los voluntarios reciben terapia Un Comité donde los voluntarios trabajan las 24 horas en la frontera y los centros de refugiados, se reúnen por las noches en grupos para recibir ellos mismos terapia que les ayude a soportar lo que ven y lo que está por llegar, y que ha convertido la atención a los niños en la piedra angular de su trabajo de rescate mental. No hay lugar al error: si los hijos salen adelante y se ponen bien, los padres inmediatamente se recomponen. Es una apuesta segura, como una fórmula mágica- -indica la joven Kaláss. Cuando los adultos llegan a Siria, su ansia primera es encontrar como sea un teléfono para llamar a los seres queridos que no han traído con ellos, pero a la hora de la verdad, su única tranquilidad, su única salvación, es la La amnesia, mecanismo de defensa Cuentan Najua Kaláss, estudiante de último año de Psicología, y Sima Maulai, graduada en sociología y también responsable de este servicio de emergencia, que el jueves recibieron a una niña con los oídos sangrando que había presenciado el derribo de su casa en una aldea del sur del Líbano y que, dos fechas después, el viernes, seguía sin reaccionar. Ni nosotros, ni en el hospital han podido hacer nada por ella También ha sido complicado recuperar a otros muchos que llegan ensimismados y pasan varios días sin hablar, sin poder ni querer decir nada. Casos de amnesias que niegan los momentos más duros vividos como un mecanismo de defensa primitiva para evadirse del horror. Por no hablar de los bebés. No saben nada de la catástrofe, tienen meses, uno, dos años, pero hemos visto como quiebran la relación con su madre, cómo rechazan que les cojan en brazos, lloran y gritan de forma anormal, porque han captado información por el olfato y los estruendos que escucharon Estamos aprendiendo mucho, todo el mundo debería aprender de esto se dice Najua con su aura serena de ángel de la guarda, o intervenimos a tiempo o habrá que imaginar en quiénes se pueden convertir los niños de esta guerra...