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30 Internacional VIENTOS DE GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO LUNES 24 7 2006 ABC ANTISEMITAS Y FASCISTAS n España, cuando algún bachiller con vocación de intelectual de izquierdas quiere tocar las narices a su interlocutor, no le da muchas vueltas a la cabeza: le llama fascista, y se queda tan fresco. El recurso tiene tanto éxito, que los del otro lado ya se lo han aprendido, y a la que se descuide el aprendiz de filósofo de izquierdas se verá tildado de feroz antisemita. Una lamentable trivialización en ambos casos. Un insulto a quienes de verdad sufrieron el fascismo y el antisemitismo que fueron fenómenos casi idénticos. Pero la dinámica se acomoda perfectamente a la sofisticada estrategia internacional ALBERTO practicada por nuesSOTILLO tros políticos según la cual si el Gobierno apoya a los hutus, la oposición irá a muerte con los tutsis. Si el PP elogia a los romanos, el PSOE cerrará filas con los cartaginenses. Es una práctica que se afianza con el tiempo y que, ahora que se ha fijado en un conflicto sin solución aparente como el de Oriente Próximo, amenaza con hacerse eterna. ¿Quién sabe la de sorpresas que nos deparará esa filosofía política cuando PP y PSOE desciendan al detalle y se pronuncien sobre a quién le toca estar a favor y a quién en contra de los drusos de la montaña, de los kurdos sirios, de los kurdos iraquíes, de los kurdos turcos, de los maronitas prosirios, de los maronitas antisirios, de los asirios, de los armenios, de los yasiríes, de los chiíes, de los suníes, de los alauíes o de los wahabíes? Las posibilidades de Oriente Próximo- -y muy en especial del Líbano- -son infinitas. Lo que yo no recomendaría a nadie es que confundiera sus intereses nacionales con los de alguno de esos grupos enzarzados en un laberinto sin salida por muy simpáticos que nos parezcan unos o por muy democráticos que sean el Líbano e Israel. Podría llamar la atención que el espectáculo lo ofrezcan dos líderes políticos como Zapatero y Rajoy acompañados de otras cualidades políticas, pero que, por las circunstancias de su trayectoria, tienen un conocimiento bastante somero de política internacional. Claro que importan bastante menos las penalidades del Líbano, que la conquista casera del poder. Visto desde el exterior hasta tiene su gracia, aunque con esas maneras, difícil es tener aspiraciones a dejar de ser tratado como país más gracioso que serio. Todo apunta, además, a que la situación se va a complicar durante los próximos meses, en los que más que nunca habría que tener en cuenta los intereses nacionales. La intención de Israel es crear una zona tampón en el sur del Líbano que quedaría bajo control internacional. Pero nadie puede soñar con que el ataque israelí va a acabar con Hizbolá. Tan incauto como la ilusión de quienes creían que el pasado asalto de Faluya iba a acabar con la insurgencia iraquí. Y si se van a mandar tropas, habría que cuidar de que no se las envía a otra Faluya que mal reciba al extranjero. FOUAD SINIORA Jefe del Gobierno del Líbano E ¿De qué sirve bombardear una fábrica de leche? El primer ministro libanés cree que Israel va a conseguir una vez más lo contrario de lo que pretende aunque admite que Hizbolá nos ha metido en un buen lío. No nos informaron de su acción. Desaprobamos por completo la toma de rehenes GEORGES MALBRUNOT BEIRUT. Fouad Siniora, de confesión suní y ex colaborador de Rafik Hariri, el primer ministro asesinado, es el jefe del Gobierno libanés desde hace un año. ¿Cuál es la prioridad del Gobierno libanés tras más de una semana de combates? -Pido a Israel y a Hizbolá un alto el fuego inmediato y generalizado. Es lo que más urge para poder crear un corredor humanitario que permita la llegada tanto de medicamentos como de provisiones a las poblaciones del sur del Líbano que se encuentran aisladas del resto del país. El Gobierno libanés abordará a continuación los problemas que han conducido a esta situación catastrófica, en particular la cuestión de los dos soldados israelíes que se encuentran en manos de Hizbolá y de los detenidos libaneses que están prisioneros en Israel. ¿No le han decepcionado a usted las débiles reacciones de la comunidad internacional? -Ruego a la comunidad internacional que observe con detenimiento lo que está sucediendo. Hay que parar en seco las matanzas de las que están siendo víctimas nuestras mujeres e hijos. Hace más de una semana que Israel abrió en el Líbano las puertas hacia la locura y nos está arrastrando al infierno. Su reacción, totalmente desproporcionada, ha destruido el Líbano, ha despedazado el país. Destruyen los puentes, las infraestructuras. Cometen crímenes inimaginables. Israel se declara a menudo víctima del terrorismo, pero ahora es él el que lleva una semana practicando el terrorismo de Estado. ¿De qué sirve destruir una fábrica de leche? ¿Por qué atacar un convoy de medicamentos enviados por los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait? ¿Por qué arremeter contra dos ambulancias? El Ejército israelí está aterrorizando a todo un pueblo. Se lo repito, queremos un alto el fuego inmediato, sentarnos a la mesa con la ONU para resolver el conjunto de problemas que nos enfrentan a Israel: los prisioneros, la ocupación de las granjas de Shebaa, el desarme de Hizbolá y el despliegue del Ejército al sur del Líbano. Todo esto debe formar parte de un paquete global de medidas que pongan fin de una vez por todas a la violencia entre el Líbano e Israel. Fouad Siniora contesta a la prensa el pasado jueves en Beirut -Al atacar las infraestructuras, Israel confía en que los libaneses se vuelvan contra Hizbolá. -Los israelíes han intervenido ya en numerosas ocasiones en el Líbano. Y una vez más van a conseguir lo contrario de lo que pretenden: sus matanzas no hacen sino aumentar el deseo de venganza y el odio contra ellos, fomentan las acciones desesperadas. ¿Qué sucedió si no cuando intervinieron en 1982 para acabar con la OLP y con Arafat? Arafat se marchó de Beirut, pero la acción israelí dio origen a Hizbolá. No crean que su ofensiva va a destruir Hizbolá como pretenden. Al contrario, no hará sino reforzarla. El mundo debe saberlo. Están causando, sobre todo, daños a la población civil libanesa. ¿Cómo garantizar el desarme de Hizbolá? -En nuestra opinión, la cuestión fundamental es la retirada israelí de nuestros territorios ocupados, es decir, de las granjas de Shebaa, y no el desarme de Hizbolá. A renglón seguido, el Gobierno libanés afianzará su soberanía en todo el país. Entonces tendrá un auténtico AFP Israel intervino en 1982 para acabar con la OLP y Arafat. Arafat se marchó de Beirut, pero la invasión dio origen a Hizbolá monopolio sobre las armas de este país, pero no antes. ¿Ha solicitado usted a Hizbolá que le entregue a los dos soldados israelíes? -No. He hablado sobre este tema con la delegación de la ONU que visitó el Líbano a instancias de su secretario general, Kofi Annan, pero desde de que la misma abandonó Beirut carezco de nuevos elementos en relación con las ideas desarrolladas con esta delegación. -Hizbolá asegura que coordina su resistencia con el Gobierno libanés. -Hizbolá puede decir lo que quiera, acusar a quien quiera. Lo cierto es que nos han metido en un buen lío. No nos informaron de su acción. Desaprobamos por completo la toma de rehenes. -Al igual que la ONU, ¿defiende usted el despliegue de una fuerza internacional de estabilización en el sur del Líbano? -Es una idea que ha sido propuesta, pero carezco de elementos concretos sobre ella. Estamos dispuestos a considerarla siempre y cuando se produzca en el marco de un paquete global de medidas para resolver la crisis. Una fuerza internacional que se limite a crear un colchón de amortiguación entre Israel y el Líbano no resolverá el conflicto de forma duradera. Lo que reclamamos es un tratamiento global de los problemas que conduzca a la aplicación del armisticio de 1949 entre el Líbano e Israel. EDA Le Figaro