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16 Nacional UN AÑO DE LA LEY DE VIOLENCIA DE GÉNERO LUNES 24 7 2006 ABC El pasado sábado se producía en Madrid la última muerte por violencia de género. Después de un año de la Ley Integral, con un resultado desigual, varias mujeres que han logrado dar el paso y denunciar al agresor pretenden ahora ayudar a otras y gritan ¡Basta ya! Todas las mujeres deberían tener la misma suerte que yo TEXTO: PABLO DOMÍNGUEZ FOTO: CHEMA BARROSO MADRID. Con que esto valga para ayudar a una sola mujer maltratada ya me conformaría afirma Antonia con una mezcla de esperanza y emoción en su tono de voz. Por supuesto, éste no es su nombre real, ya que todavía la invade el miedo a ser reconocida por su ex pareja. Aun con todo, su valentía e interés por ayudar a otras víctimas la empujan a contar su historia. Y como Antonia hay muchas otras. Su calvario comenzó hace dieciséis años. Como suele ocurrir en estos casos, él era al principio encantador Es esta una de las características de los maltratadores: se empieza por unos celos y, poco a poco, el acoso va aumentando hasta llegar al maltrato psicológico y posteriormente al físico. En su caso, la violencia llegó al punto de las amenazas de muerte a ella y a su familia. Es entonces cuando dije basta Llegó a amenazarme con quemar la casa con mis hijos dentro recuerda ahora. A sus 38 años, y con tres hijos de tres, cinco y once años de edad, el noviembre pasado fue el momento en el que Antonia decidió romper con todo. No le fue nada fácil. Nadie sabía el maltrato que sufría, ya que su marido había conseguido, a lo largo de los años, hacerla creer que ella era la culpable de todo, lo que la llevaba a negar los hechos ante sus familiares y amigos. Y es esta otra de las características de los maltratadores: anular psicológicamente a la víctima hasta hacerla tan dependiente de él que se vea obligada a encerrarse en el hogar. Yo no tenía contacto ni con mis amigos ni con mi familia. Te aislas, te encierras afirma Antonia. Al final, no podía ni bajar sola a comprar el pan. Ya no sabía hacer nada sentencia, aunque para reconocer todo esto ha necesitado muchas horas de ayuda psicológica. El caso de Ángela, que ha elegido para este difícil paso de salir a la luz un nombre muy especial para ella, fue similar. Todo empezó con un puñetazo que le rompió la mandíbula. Su familia me aconsejó que le dijera al médico que me había caído por las escaleras. Ellos me ayudaron a aprender a mentir recuerda ahora llorosa. Desde ese momento, su marido la fue aislando: Llegó un momento en el que no salía de casa y lo único que hacía era ganchillo y cocinar Eso sí, por lo menos ahora puedo presumir de tener una buena cocina mediterrá- La ley debería ser más dura con los maltratadores, que sean ellos los que se tengan que esconder El acoso es progresivo, comienza con celos y va aumentando hasta llegar al maltrato psicológico y físico nea señala irónicamente para restar un poco de dramatismo a su vida, llena de maltratos. Pero Ángela, después de todo, tuvo algo de fortuna. Mi marido fue aislándome, pero tuve suerte de que no consiguió separarme de estos amigos afirma mientras dirige una mirada cómplice a Isabel, que ahora la acoge en su casa. A las pocas amistades que le quedaban fue a quien acudió cuando, curiosamente también el noviembre pasado, denunció a su agresor tras 31 años de violencia. Antonia no pudo recurrir a ninguna amistad: su marido se había encargado de hacérselas perder con los años. Ahora estoy en un centro de acogida y, aunque estamos muy bien atendidos mis hijos y yo, echas de menos tener tu propio hogar Además, debe evitar su antiguo entorno, por lo que tampoco puede visitar a su familia, y debe verles en la calle. Es muy duro no poder ir a casa de tu madre, pero espero que pronto me puedan dar un piso y que así nos vayan a visitar ellos Queda mucho por hacer Isabel está siendo una ayuda muy importante para Ángela. Al igual que su amiga, ella también sufrió maltratos, aunque consiguió salir de la situación en 1982. Entonces sí que era difícil. No sólo no te ayudaban, sino que te hundían Te decían: Vete a casa, que algo le habrás hecho añade. Isabel afirma que ha luchado mucho por las mujeres maltratadas, y considera que la actual ley debería cambiar en algunos aspectos: La situación ha mejorado, pero no es suficiente. Todavía queda mucho por hacer A su juicio, la mujer maltratada es la única que puede ayudar a otra mujer maltratada. En las asociaciones ponen a chicas que tienen muy buena intención, pero que no están preparadas concluye. Y no es la única víctima que piensa así. Con esta filosofía, nacía hace tres años en Andalucía la asociación Miriadas. Allí, son sólo mujeres víctimas de violencia de género las que ofrecen atención psicológica, grupos de ayuda y servicio jurídico, así como un acompañamiento y una escucha que, como señala Alicia Narciso, portavoz de la asociación, sólo las mujeres que han pasado por ello pueden prestar Andalucía es, además, la Comunidad autónoma que más muertes por violencia de género (8) ha registrado en los seis primeros meses de este año. En Andalucía se han decidido a denunciar añade Ángela. Salir de ese infierno es posible afirma la Comunidad de Madrid El Gobierno de la Comunidad de Madrid está convencido de que para las mujeres que sufren maltratos salir del infierno de la violencia de género es posible como reza una de sus campañas publicitarias. A ello se dedica el Plan Integral 2005- 2008, dotado con un presupuesto de 65,4 millones. Desde la entrada en vigor de la ley autonómica en diciembre de 2005 (la primera de este tipo tras la ley orgánica) la Comunidad de Madrid ha incrementado los recursos ofrecidos. En primer lugar, el teléfono 012 ofrece todos los días información sobre los servicios que las mujeres maltratadas tienen a su disposición, todo ello con el objetivo de que la mujer se atreva a dar el paso incluido un asesoramiento jurídico a la hora de denunciar, recurso aún no muy conocido. En caso de que la víctima quiera denunciar, existe toda una red de centros de emergencia, centros de acogida y pisos tutelados en caso de necesidad. Para conseguir la autonomía de las víctimas, la Comunidad les ofrece un programa especial de empleo, a través del cual se le consigue trabajo a muchas de ellas. Por último, un programa de vacaciones (junto al Instituto Nacional de la Mujer) les permite gozar de un cierto relax La falta de información es uno de los problemas de los que más se quejan estas mujeres. Yo no conocía cómo era todo esto, ni los juicios rápidos, ni los centros de acogida, ni el programa de vacaciones, ni nada se sincera Antonia. A mí me dijeron que me iban a ayudar y confié en ellos Menos fortuna para otras Su vida le ha ido bien desde entonces. Vas con la idea de que no te van a creer, porque eso es lo que él te decía continuamente, pero yo he tenido mucha suerte con la juez señala. No sé si es que tengo una estrella, porque por los casos que he oído... Las cosas deberían ser así. Todas las mujeres deberían tener mi misma suerte añade, ya que es consciente de que no todas