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50 Sociedad DOMINGO 23 7 2006 ABC Julie y Hillary Goodridge, la pareja de lesbianas con una hija que forzó y protagonizó en Massachusetts un pionero reconocimiento judicial de los matrimonios gay en Estados Unidos, terminan su relación con una separación amistosa Como una pareja más PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL Un paseo fuera de la ISS AFP Una compañía de EE. UU. ofrece paseos espaciales por 28 millones de euros b Space Adventure ya ha manda- do a tres turistas a la Estación Espacial Internacional y cuenta con el apoyo técnico de la agencia espacial rusa D. M. MADRID. Por 28 millones de euros, la compañía estadounidense Space Adventures ofrece la posibilidad de participar en un paseo espacial durante un viaje a la Estación Espacial Internacional (EEI) La firma ya ha organizado tres viajes para turistas adinerados durante los que éstos permanecían en el interior de la estación. Ahora, por un extra de 12 millones de euros, -el paquete base a la EEI sale por 16 millones- -los clientes de Space Adventures, acompañados de un astronauta, podrán flotar en el espacio exterior durante hora y media, el tiempo que la Estación tarda en completar un giro alrededor de la Tierra. Así, podrán ver un amanecer y una puesta de sol en sólo 90 minutos y experimentarán una sensación que menos de 200 personas en toda la historia- -hasta ahora sólo astronautas- -han logrado. Las experiencias espaciales que hasta ahora ofertaba Space Adventures duraban diez días. El paseo espacial alargará la misión entre seis y ocho días, y a los seis meses de preparación que los turistas debían superar hasta ahora se añadirá un mes más. Los negocios de la compañía son posibles gracias a un acuerdo con la agencia espacial rusa, que proporciona las cápsulas Soyuz para transportar a los viajeros hasta la EEI, el traje espacial y las instalaciones del Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Yuri Gagarin, donde los astronautas de pago se preparan para su aventura. De momento, los especialistas no se ponen de acuerdo sobre la sensatez del proyecto y la NASA afirma que aún no se le ha comunicado de su existencia. WASHINGTON. Julie Goodridge y Hillary Goodridge siempre insistieron en que eran como una pareja cualquiera, con derecho a casarse y compartir toda clase de responsabilidades familiares, incluida una hija que ahora tiene diez años. Hasta el punto de que, dentro de su empeño de regularización, llegaron a encabezar con otras seis parejas del mismo sexo un trascendental pulso de querellas y recursos que terminó en 2003 con la decisión judicial de reconocer los matrimonios gay en Massachusetts. Y como otra pareja más, dos años después de su boda civil, Julie y Hillary se han separado. Tal y como ha confirmado esta semana Mary Breslauer, una amiga del matrimonio que actúa como portavoz, la pareja de lesbianas ha decidido separarse de forma amistosa pese a sus veinte años de convivencia. Según Brelauer, en estos momentos difíciles para Julie y Hillary su prioridad número uno, como siempre, es criar a su hija Annie y, aunque como las otras parejas en estos casos, han hecho una enorme contribución hacia la igualdad matrimonial, ahora no se encuentran bajo el ojo público y solicitan que su privacidad sea respetada Hillary y Julie, el día de su boda, el 17 de mayo de 2004 Como consecuencia de la decisión de Massachusetts, una veintena de Estados norteamericanos han aprobado reformas en sus respectivas constituciones para definir la institución del matrimonio exclusivamente como la unión entre un hombre y una mujer. Similares intentos a escala federal, respaldados por la Administración Bush, no han prosperado al carecer de las súper- mayorías necesarias en ambas Cámaras del Congreso. En este escenario no uniforme, Vermont y Connecticut admiten la posibilidad de uniones civiles. Mientras que California, Hawaii, Nueva Jersey, Maine y el Distrito de Columbia ofrecen algún tipo de reconocimiento legal. La separación de Julie y Hillary, to- AP Ocho mil matrimonios Desde que Julie y Hillary celebraron su boda civil el 17 de mayo del 2004- -el primer día en aplicarse la sentencia del Supremo estatal adoptada por cuatro votos contra tres en el caso conocido como Goodridge versus el Departamento de Salud Pública -más de ocho mil parejas del mismo sexo se han casado en Massachusetts, el único estado en la Unión que reconoce la posibilidad de matrimonios gay a sus residentes permanentes. Entre ese grupo, se habrían formalizado unos 45 divorcios. davía no acompañada por un proceso de divorcio, ha sido recibida con llamativa discreción por los activistas enfrentados en Estados Unidos por la polémica de los matrimonios gay Lisa Barstow, del Instituto de la Familia de Massachusetts que intenta acabar con el precedente sentado por el caso Goodridge, se ha limitado a indicar que esta separación es algo personal y creo que necesitamos abordarla con dignidad Un comedido tono similar al adoptado por Matt Foreman, director ejecutivo de la Fuerza Nacional de Gays y Lesbianas, quien se ha limitado a insistir en que esta ruptura no debe influir en la lucha a favor de los matrimonios del mismo sexo. Con todo, el precedente de Massachusetts está lejos de resultar definitivo. La semana pasada, el Supremo estatal respaldó la posibilidad de que un referéndum popular prohíba o apruebe los matrimonios de personas del mismo sexo. Si un número suficiente de miembros en la Legislatura estatal se suman a este proyecto de consulta popular, los ciudadanos de Massachusetts tendrían la oportunidad de pronunciarse al respecto coincidiendo con las presidenciales del 2008. Durante toda su saga, Julie (a sus 49 años presidenta de una firma de inversiones) y Hillary (de 50 años y responsable de un programa de actividades benéficas) fueron presentadas por la organizada comunidad gay de EE. UU. como un ejemplo perfecto para legalizar los matrimonios entre personas del mismo sexo: una pareja sólida, financieramente estable y madres dedicadas a su hija.