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23 7 06 SIETE DE SIETE (Viene de la página anterior) únicos que no condenaron el franquismo, quedándose aislados dentro de su propio grupo europeo. Qué extraños compañeros de viaje... ¿o no? Debe de ser que instalados en derribar toda posibilidad de reconocer la historia, enmendar sus errores y seguir adelante sin repetir equivocaciones, ciertos sectores de la política y la cultura española se han instalado en esa misma metodología esquizofrénica de legitimar sus posturas pretendiendo deslegitimar las instituciones democráticas, caldo de cultivo para la destrucción de la sociedad moderna. Método, por cierto, ya utilizado por los sectores que en el 36 auparon al que no han querido llamar dictador, como todos los conservadores progresistas europeos, destruyendo el tejido de un sistema que, con sus fallos, fue electo por la mayoría e intentó grandes reformas y conquistas en los derechos civiles. Una pena que los verdaderamente liberales y europeístas del grupo conservador español no tomen las riendas intelectuales de su partido, porque lo están convirtiendo en un pudridero de sí mismo y de las instituciones democráticas del país. LEER A HOMERO No sé si con este clima, y a pesar del apoyo de Europa, es el mejor momento para la ley de memoria histórica, aunque, como piensan los europeos, es necesaria. Tal vez sería preciso esperar un poco de cordura por los que la han perdido, pero ya dijo Esquilo que cuando los dioses quieren destruir a un hombre, primero lo enloquecen Debe de ser que como ya los políticos no leen, en general, y menos a los clásicos, no les importa la cordura, la historia ni la moral; sólo el poder. De dioses sabe mucho el Festival clásico de Mérida, que acaba de estrenar una versión libre sobre La Odisea de Homero, ideada por el premio Nacional de Literatura Félix Grande con el nombre de Ítaca y con la sabia mezcla de palabra poética, danza y música- -flamenca, que es el palo que mejor maneja el poeta extremeño Félix Grande- Yo recomendaría a los esquizofrénicos bipolares anclados aún en las dos Españas que leyesen a Homero, mirasen las imágenes televisivas de cualquier guerra actual, todas son iguales de obscenas, y reconsiderasen sus posturas. Ya han sufrido muchos los españoles, incluso en los estigmas de generaciones tardías, para aferrarse a la confrontación, el golpismo o la guerra, aunque sea de palabra. Háganlo por todos, empezando por ustedes, y avancemos juntos sin volvernos locos. Bardenas y actrices reales Pasarela ROSA BELMONTE Kathleen Turner se ha pasado al teatro porque el cine ya no le da buenos papeles C ualquier momento es bueno para no pegar golpe o para recordar a Diana Vreeland, la reina de la moda y el estilo durante medio siglo. Primero como editora de moda de Harper s Bazaar y, sobre todo, como editora jefa del Vogue americano. La versión española de la revista la recuerda en su número de agosto por los cien años que cumpliría el 29 de julio (vaya, ya va a hacer un cuarto de siglo de la boda de Carlos y Diana Spencer) Para mí que el Vogue quita años a Diana Vreeland y los que cumpliría serían 103, porque no está muy claro si nació en 1903 o en 1906. Pero y lo fino que es eso de que haya dudas sobre tu edad, incluso muerta. Otros aniversarios los tenemos claros. Así, el del comienzo de la Guerra Civil. Como para no recordarlo. Y mucho más tal como está el patio ahora, con bandos y todo. Me quedo con la frase de la Mariscala de Luxemburgo cuando la Biblia cayó en sus manos por primera vez y dijo aquello de qué tono, que horroroso tono Leyendo los periódicos o viendo los telediarios pasa lo mismo: el tono (o politono) es un espanto. En realidad, según las memorias de Madame de Genlis, lo que la mariscala hojeó fueron unos devocionarios que le parecieron del peor gusto. Pero como Diana Vreeland diría, demasiado buen gusto puede ser tedioso. Por eso ella, que Poco queda ya del símbolo erótico que fue la Bardot La mentora del estilo de Jackie Kennedy o la creadora de Twiggy sostenía que las dos mejores maniquíes del siglo XX habían sido Gertrude Stein y Edith Sitwell