Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
23 7 06 SIETE DE SIETE (Viene de la página anterior) desinterés de Zapatero hacia la política exterior y la política internacional, desinterés que es producto de su ignorancia, pero esta vez el ministro, conocedor como pocos de lo que sucede en Oriente Medio, ha tenido una intervención impecable en el Congreso de los Diputados que le puede provocar algún disgusto porque tenía poco que ver con lo que había dicho previamente Zapatero. Sorprende el nulo esfuerzo del presidente del Gobierno por tratar de enterarse de cuestiones que debería conocer- -Felipe González pasó horas estudiando informes económicos cuando llegó a La Moncloa- como sorprende que respalde las convocatorias de su partido a manifestarse en contra de Israel. Y que no nos vengan con que las manifestaciones eran a favor de la paz, porque no es cierto: en las pancartas se hablaba de paz, pero los gritos- -no espontáneos, sino preparados con música y todo- -eran abierta y claramente contrarios a Israel. Que lo haga el partido que gobierna no deja de ser preocupante, por sus probables consecuencias políticas. Dirán los socialistas pata negra que se fuman un puro respecto a las consecuencias, pero cualquiera con dos dedos de frente sabe que llevarse mal con países poderosos es un pésimo negocio. Esos mismos socialistas pata negra pusieron todo su afán en conmemorar el 70 aniversario de la Guerra Civil con la famosa ley de la memoria histórica. Muchos de los socialistas de la Transición se hacen cruces por ese disparate, que Fernández de la Vega ha diluido todo lo que ha podido; al fin y al cabo ella formó parte de uno de los gobiernos de Felipe González, que era consciente de que las brechas era mejor cerrarlas cuanto antes, como era mejor no hurgar en asuntos turbios. Habrá ley porque se aprobó que la hubiera y tiene que presentarse a plazo fijo, pero será muy light Son muchos los que han advertido sobre las consecuencias negativas de mantenerla como pretendía inicialmente Zapatero: en las revisiones salen nombres que pueden llenar de asombro a quienes creían que sus padres y abuelos estaban limpios de polvo y paja. No ha sido tal. Muchos que presumen de puros proceden de familias que guardan cadáveres en el armario. Fue una guerra civil, la peor de las guerras. Tiene razón José Bono: es absurdo conmemorar por todo lo alto el 70 aniversario de una contienda, cuando se tuvo la prudencia de no conmemorar el medio siglo. Pero Bono es maldito en el PSOE actual, ya se sabe, como tantos otros de la Transición. Y sus palabras se las lleva el viento. La última hornada del ladrillo Economía JESÚS GARCÍA Mario Losantos, presidente de Riofisa S on una nueva generación de ricos fraguados al calor del boom de la vivienda. Tienen el hígado forrado de ladrillo. Han sacado en tropel sus empresas a bolsa para ponerlas en valor, ahora que abiertamente se habla de un previsible aterrizaje brusco del sector. Su pertenencia a la generación del baby boom es motivo de envidia en el parqué, sobre todo entre los experimentados banqueros de inversión que hacen con ellos su agosto más brillante. Practican una extraña alquimia que en otros tiempos en la bolsa se consideraría cercana al Aquelarre. Son millonarios y amantes de la filantropía. Viajan a la India, a África, dedican parte de su tiempo a los desheredados. Como diría Benedetti en su poema Los Pitucos, aman los dividendos escuchan a Stravinsky se bañan diariamente con jabón perfumado... ¿Quién es ese pimpollo? dijo un barandillero de toda la vida- -enfundado en su traje de gris de hace cinco temporadas- -en la sala de contratación de la Plaza de la Lealtad mientras señalaba sin comedimiento alguno a Mario Losantos, 39 años, presidente de Riofisa, subido al atril hablando de proyectos futuros, de inversiones y de poesía. Una especie de Dylan Tomas, con traje sastre azul de fina raya, lanzando versos del dinero acompañados por el devenir del tic- ker de cotizaciones. Creatividad, innovación, poesía y fuerza son los principios de la empresa. En tres años hemos conseguido duplicar el valor de la compañía. Ahora es cuando empieza la verdadera historia de Riofisa Acababa de sacar a bolsa el 26 de Riofisa, su empresa familiar, participada en un 20 por Caixa Catalunya, dedicada a la promoción de centros comerciales- -Príncipe Pío y Plenilunio en Madrid- -y lofts de lujo. Mario Losantos preside además la Fundación Losantos del Campo, dedicada a la investigación médica, apoyo a los enfermos y restauración de monumentos. Es la séptima inmobiliaria cotizada por tamaño. Son muchos los expertos que plantean la llegada de este ejército de chicharros como el primer síntoma de cambios, con tipos de interés más altos en todo el mundo que obligan a buscar alternativas de financiación y en un momento bursátil difícil pero de valoraciones estratosféricas. Catalán de pro es también Luis Hernández de Cabanyes, presidente de Renta Corporación. Riquísimo de 41 años, alejado de los focos ha hecho millonarias a varias ONG. Antes de salir a bolsa regaló un 8,4 del capital de la empresa Son millonarios y amantes de la filantropía. Viajan a la India, a África. Dedican parte de su tiempo a los desheredados. Son los cachorros del ladrillo y la poesía