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23 7 06 PRÓXIMA PARADA NUESTROS CORRESPONSALES Roma Buenos Aires Bruselas Berlín París Rabat Los bomberos inspeccionan la Interestatal 90 tras el desplome del pasado lunes AP Nueva York Boston Jerusalén México DF La madre de todas las excavaciones El faraónico proyecto para facilitar el tráfico en Boston con ayuda de un laberinto de túneles, una de las mayores obras públicas en la historia de Estados Unidos, culmina con un fatal derrumbe POR PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON Pedro Rodríguez Berlín Atenas E Lisboa Moscú Pekín Viena Estocolmo l Big Dig en el centro de Boston- -algo así como la madre de todas las excavaciones- -pasa por ser uno de los mayores proyectos de infraestructura pública en la historia de Estados Unidos, con un presupuesto de unos 12.000 millones de euros y una pesadilla de quince años de retrasados trabajos. Todo con el objetivo de eliminar un decrépito sistema de pasos elevados y dotar a la capital de Massachusetts con un moderno sistema de túneles y una autopista subterránea para conectar con el aeropuerto internacional de Logan. Desde la inauguración en diciembre de 2003 de esta especie de laberíntico canal de Panamá urbano, no han faltado las sorpresas desagradables. Cientos de filtraciones de agua, problemas en los muros y en la prevención de incendios, misteriosas apariciones de escombros en conductos de aireación y el comprobado empleo de materiales subestándares. Una espiral de complicaciones que culmi- nó el lunes con el desprendimiento de varios bloques de hormigón del techo del túnel por el que transcurre la Interestatal 90. Derrumbe de al menos doce toneladas que ha aplastado dentro de su Buick a la inmigrante costarricense Milena del Valle, cuando se dirigía con su marido- -que sufrió heridas menores- -hacia el aeropuerto para recoger a un familiar procedente de Puerto Rico. Mitt Romney, el gobernador republicano de Massachusetts con sus propias ambiciones presidenciales para 2008, ha denunciado que la gente no debe verse obligada a conducir por túneles de autopista con los dedos cruzados Además de exigir la inmediata dimisión de Matthew Amorello, el presidente del ente semiindependiente que ha supervisado el pro- Desde la inauguración en 2003 de esta M- 30 de Boston, una especie de canal de Panamá urbano, no han faltado las desgracias, con implicaciones judiciales y políticas yecto y controla su explotación. El mortal desplome ha sido relacionado con un fallo catastrófico en las abrazaderas de acero que sujetaban las losas de hormigón al techo del túnel siniestrado. Paneles de tres toneladas por sección que fueron instalados en 1999 y utilizados en al menos 17 tramos a lo largo del Big Dig Proyecto costeado por el presupuesto federal gracias a la influencia del senador Edward M. Kennedy y el legendario presidente de la Cámara de Representantes, el fallecido Thomas P. Tip O Neill. El fiscal general de Massachusetts, Tom Reilly, ha declarado la zona del derrumbe escenario de una investigación criminal, sin descartar eventuales procesamientos por homicidio negligente. La Policía estatal, el Departamento de Justicia y la Administración Federal de Autopistas han prometido sus propias pesquisas. Mientras que el accidente promete convertirse en un argumento central de la campaña por el puesto de gobernador de Massachusetts. El alcalde de Boston, Thomas Menino, ha insistido en que la ciudad no necesita otro estudio de seis meses, sino una inmediata reacción y acción por parte de las diferentes autoridades, de forma que podamos asegurar al público que no es peligroso conducir por el túnel a la ciudad o al aeropuerto Mientras tanto, el tráfico se ha convertido en un caos. El historial del Big Dig ya se judicializó en mayo con el procesamiento de seis individuos vinculados con una empresa de hormigón que supuestamente había suministrado cargamentos que no cumplían los requisitos exigidos por el complejo proyecto. A juicio de Fred Bayles, profesor de periodismo que cubrió como reportero el Big Dig con este accidente la obra se convierte oficialmente no solo en un simple despilfarro, sino también en un despilfarro peligroso y quizá criminal