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23 7 06 EN PORTADA Ruiz Zafón A la sombra del viento (Viene de la página anterior) tientas, con el impulso del buscador de tesoros. La sombra del viento no es autobiográfica pero... hubo un tiempo, de niño, en que quizá por haber crecido rodeado de libros y libreros, decidí que quería ser novelista y llevar una vida de melodrama Lo dice su protagonista, Daniel Sempere. Tal vez lo proclamó, aunque ahora no lo confiese, un Ruiz Zafón adolescente. Hace cinco años, otro verano caluroso, nos encontramos en el hotel Condes de Barcelona con un escritor desconocido. Vestía camisa hawaiana con un dragón prendido... La camisa no era hawaiana, sólo con dragones estampados nos corrige hoy Ruiz Zafón en su estudio barcelonés. Dragones estampados, dragones de trapo, dragones- pin, dragones de Gaudí en una Barcelona neogótica. Y cómics apilados y brumosas fotografías neoyorquinas. Ruiz Zafón arribó a la literatura de adultos con cuatro novelas anteriores: El príncipe de la niebla El palacio de la medianoche (reeditadas por Planeta) Las luces de septiembre y Marina Algunas habían superado los 300.000 ejemplares... Sigue preguntándose qué significa ser conocido o desconocido en el contexto mediático si lo que realmente vale es ser leído o no. Supongo que la llamada narrativa juvenil, un campo que se ignora con ferocidad y vehemencia, no podía esperar otra cosa, y no la esperaba responde. Acababa de publicar La sombra del viento y a casi todo el mundo le parecía que me acababa de caer de un árbol. Es inquietante ver cómo todavía funcionan estas cosas por aquí. rosos riesgos, y en la mayoría de los casos los únicos beneficios potenciales tienden a ser una hipotética mayor difusión y una ganancia económica. No hace falta que todo se convierta en una película, una serie de televisión o un videojuego. A veces una novela está bien como está, y yo estoy satisfecho con que La sombra del viento sea una novela y punto. Novela y fenómeno editorial... De bestseller a longseller En aquella entrevista afloraron señas de identidad: cine y publicidad... Sus referencias extraliterarias provienen del audiovisual, particularmente del cine... Mi experiencia en publicidad es remota: hace ya veinte años; llegué con 18 o 19 años buscando un empleo para sostenerme económicamente Cine, televisión, fotografía, publicidad, literatura: códigos y lenguajes para articular un discurso narrativo. La sombra del viento progresaba con la consistencia de un motor diésel; superada la condición de bestseller se anunciaba un destino de longseller Surgieron ofertas para llevar la novela al cine, pero la experiencia con la industria de Hollywood suscitaba reticencias en este escritor que diferencia el audiviosual- lenguaje del cine- negocio: Mi visión es menos ingenua y prefiero ser prudente. Los cocineros suelen comer en casa. El proceso que va del libro a la película entraña nume- ¿Qué ha pasado en estos cinco años, en la esfera personal de Ruiz Zafón? La vida sigue, eso es lo que ha pasado. A mí no me ha cambiado en absoluto y sigo siendo la misma persona que era, aunque cinco años más viejo, que no es poco. Supongo que estas cosas sólo alteran la percepción que otras personas tienen o quieren tener de uno, pero de ahí a la realidad hay un largo trecho. Yo ya hace más de quince años que me dedico a esto y, para bien o para mal, a estas alturas del partido uno ya sabe quién es y a dónde va. Llegó el éxito, y el momento de manejar eso que llaman vida literaria Ruiz Zafón se puso guantes, porque como usted sabe bien no tiene mucho de vida, y mucho menos de literaria. Habría que encontrar una expresión más afortunada y certera... Medita y sugiere una frase de Michael Eisner, presidente de Disney: La competencia extrae lo mejor de los productos y lo peor de las personas. Su tranquila expresión denota que la vida literaria no le quita el sueño: Esas cosas forman parte del ruido de fondo. Queda la literatura y lo demás se evapora antes de tocar el suelo. Queda La sombra del viento Los escritores de culto miran a otro lado: ¡el bestseller es pecado, un demérito! Habrá que prohibir a Cervantes, o a Dickens, entonces ironiza Ruiz Zafón. Llegan las críticas, excelentes en todo el mundo, como la que firmó Stephen King... Pero Spain is different Con poquísimas excepciones, crítica no hubo prácticamente ninguna, pero eso tampoco es nuevo. Las críticas, reseñas y comentarios tampoco perturban al escritor de los dragones. Pueden despertar el interés por una obra o un autor, o pueden ahogarlo de raíz o hacer eso que ahora se lleva tanto que ha habido que inventar un verbo para describirlo: ningunear Pero más allá de ese efímero efecto, la verdad es que ni sirven de consuelo si la obra no se lee ni la aceptan los lectores, que son los críticos más inteligentes, sinceros y expeditivos que hay. Yo recuerdo que hace años tuve unas críticas maravillosas por El palacio de la medianoche apenas llegó a vender 15.000 ejemplares. Le aseguro que, por amables que fueran, no las hubiera cambiado por un solo lector. El espejismo del ceremonial No basta con crear la obra, hay que salir a defenderla a la jungla. El peligro está en caer en ese agujero negro de festivales y coloquios, en esa industria de trivialidades El proceso que va del libro a la película entraña numerosos riesgos. No hace falta que todo se convierta en una película, una serie de televisión o un videojuego Y llovieron la invitaciones sobre el escritor célebre. Cinco años de aquí para allá: presentaciones, traducciones, festivales y premios... Su vida se vio seriamente afectada: El éxito de la novela, con su presentación a lo largo del mundo, acaba por devorar tu tiempo y antes de darte cuenta has hipotecado tu vida a dos años vista. Forma parte, hasta cierto punto, del trabajo del escritor. No basta con crear la obra, hay que salir a defenderla a la jungla. El peligro, quizás, está en caer en ese agujero negro de festivales y coloquios y