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ABC DOMINGO 23 7 2006 La Entrevista 11 FORTA Hay que empezar a pedir a las autonómicas que sigan los pasos de RTVE ERE A algunos trabajadores habrá que retenerlos, porque por su profesión tendrán que permanecer para enseñar a otros AUDIENCIA Hay una bajada de la audiencia del servicio público en general, precisamente por su función de servicio público y sus límites éticos PLURALIDAD La independencia con la que trabajan ahora los profesionales de RTVE no tiene vuelta atrás POLÍTICA En algún momento no hemos sido comprendidos o hemos sido utilizados políticamente, cuando esto iba más allá y requería el consenso de todos Carmen Caffarel, en su despacho de Prado del Rey buen momento para pasar del Ente público RTVE a la nueva Corporación, aunque en la pantalla no se va a notar. ¿Hasta dónde es revolucionario el modelo y no un cambio de nombre? -Para empezar, la ley recoge las garantías que se han dado a Bruselas para cerrar el expediente. Es decir, se prohíbe el endeudamiento de RTVE. Dos: garantiza una independencia del Gobierno en la medida en que sus órganos están elegidos por el Parlamento y no por el Gobierno. Tres: son sociedades mercantiles, con lo cual el Consejo de Administración tendrá que trabajar para que sea una empresa con unas cuotas de eficacia y eficiencia. ¿Se va a limitar la publicidad en TVE, como prometió el Gobierno? -Va a haber una reducción cualitativa paulatina, a término, porque tenemos que sobrevivir. Va a ser una reducción en contenidos de servicio público, como la programación infantil, apoyo al cine español, independiente... -Hablando de programación, ¿hasta qué punto son compatibles el servicio público y la audiencia? -Servicio público es todo lo que hacemos. No es que haya programas de servicio público y otros no. Ahora bien, hay programas minoritarios, pero hay que acompañarlos de otros de entretenimiento con una vocación más familiar, porque un servicio público sin público no es deseable. Pero han pasado a la historia aquellos ratios de antaño. Hoy día hay una fragmentación de las audiencias en todo el mundo. -La fragmentación es indudable, pero en su mandato TVE ha perdido ocho puntos entre las dos cadenas, Telecinco unas décimas, Antena 3 1,6 puntos y la Forta tres puntos y pico. ¿Por qué TVE lo acusa más? -TVE sigue siendo el operador que mayor audiencia tiene. -Justo este mes Telecinco supera a la Primera y La 2 juntas. -Estamos hablando de un mes muy especial por el Mundial y la entrada de nuevos operadores. Vamos a ser sinceros. Hay una bajada de la audiencia del servicio público en general, precisamente por su función de servicio público y los límites éticos en su programación. La Forta y nosotros hemos perdido audiencia porque ha cambiado el panorama audiovisual. Nosotros, encima, estamos en un periodo de cambio. ¿Asistimos entonces a una muerte lenta de la televisión pública? -Para nada. ¿Qué es un operador público? Aquel que se paga con dinero público. Si se suma la audiencia de todos nuestros canales más todos los canales de la Forta, somos el primer operador. En España siempre se ha entendido que la Forta competía con TVE, cuando tienen que complementarse. Gestionamos dinero de los ciudadanos y tenemos que ser capaces de aprovecharlo de la mejor manera posible. Y en lugar de competir, crear sinergias. Admiro a la televisión alemana, porque las dos grandes cadenas públicas comparten derechos y hacen cosas conjuntas. ¿Cree que eso es posible aquí? -Tiene que serlo. -Pero usted conoce a los políticos. -RTVE es una televisión desgubernamentalizada. Hay que empezar a pedir a las autonómicas que sigan los pasos de RTVE. También tienen su déficit y están financiadas con dinero público. -Ante este panorama, ¿el apagón analógico es un rayo de esperanza o una espada de Damocles? -Un rayo de esperanza, sin lugar a dudas. Por eso hemos pedido liderarlo. Va a permitir a los ciudadanos elegir entre una oferta mucho más múltiple. Nosotros, por ejemplo, tenemos un canal como Teledeporte, donde emitimos disciplinas que no son rentables en una televisión privada. -En ese terreno, han causado desconcierto las idas y venidas en la Dirección del área y la pérdida de deportes emblemáticos que luego han triunfado en otras cadenas. -RTVE ha venido perdiendo derechos deportivos desde hace muchísimos años. El anterior Mundial lo dio Antena 3. TVE tuvo el automovilismo y ahora lo tiene otra cadena comercial. Se ha perdido porque antes no se reparaba en gastos con tal de obtener audiencia falsa, porque los deportes no son rentables para ninguna cadena. ¿Ni siquiera la Fórmula 1? -Para ninguna cadena. Lo son en términos de audiencia, pero económicamente son muy onerosos. Antes la casa no reparaba en gastos y compraba todo lo que podía, que nos costaba muchísimo. Se ha racionalizado el gasto. -Usted será recordada como la directora que cambió la casa, aunque para los consejeros del PP lo realizado es un plan de aniquilación ¿Cuál es su balance personal? -Satisfacción del deber cumplido. Los deberes que se me pusieron los hemos ido haciendo y hay pasos que ya no se van a poder retroceder. La independencia con la que trabajan ahora los profesionales no tiene vuelta atrás. Esa pluralidad es de difícil retroceso. Todos los directores generales decían que se iba a implantar la contabilidad analítica, pero se implantó el primer año que estuvimos y, hoy por hoy, aunque hay que afinar, sabemos exactamente lo que cuesta un programa. -Entonces, si pudiera rebobinar, volvería a afrontar este reto. -Sí, porque creía en el proyecto y doy fe de que no se me ha presionado en ningún momento respecto a los contenidos de la casa y se me ha dado libertad para prepararla para que sea una empresa más moderna, del siglo XXI. ¿Alguna queja? -Lo injusto que es ser juzgado siempre por la audiencia y que las críticas buenas sean de programas sin audiencia. Sólo pido un poco de congruencia. En algún momento no hemos sido comprendidos o hemos sido utilizados políticamente, cuando esto iba más allá y requería el consenso de todos.