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10 La Entrevista DOMINGO 23 7 2006 ABC CARMEN CAFFAREL Directora general de RTVE Antes no se reparaba en gastos, pero los deportes no son rentables para ninguna cadena Como buena profesora, Carmen Caffarel trata de ser didáctica y no duda en reconvenir al entrevistador si una pregunta le parece mal formulada. Pasado lo peor de su mandato, da la impresión de llevar dos años con una bomba entre las manos, aunque ya tiene a los artificieros cerca TEXTO: FEDERICO MARÍN BELLÓN FOTO: SIGEFREDO CAMARERO -Su llegada estuvo marcada por la constitución del comité de sabios, cuya composición fue muy discutida. Alguno no tenía ni televisor. Llegaron a compararlo con encargar el menú de una churrasquería a un grupo de vegetarianos. -El comité de expertos se creó después de mi llegada y yo no tuve absolutamente nada que ver con su creación. ¿No condicionó su trabajo? -No. Se entendió muy mal. Por un lado, estaba mi nombramiento con un encargo específico: devolver la pluralidad y empezar a ahorrar en los costes. Mientras tanto, el Gobierno nombró al comité de expertos para que hiciera un informe encaminado a una reforma del estatuto de 1980. ¿Se pilló el Gobierno los dedos? Usted misma dijo que era imposible seguir todas las recomendaciones. -Dije que compartía el contenido del informe y la definición de servicio público, pero que no proponía un modelo de financiación. Los elementos fundamentales fueron recogidos. -Todo aquello ha derivado en el famoso ERE, cuyo coste ha sido valorado en unos mil millones de euros. -Lo que se ha firmado no es un ERE, sino un acuerdo para la constitución de la Corporación RTVE. Un ERE solo no es suficiente ni necesario. Tiene que ir acompañado de otras medidas. Pero el ERE es mucho más barato que no hacerlo. Cada día que pasaba era un día que salía más caro no hacerlo. -Para un profano parece insostenible que un tercio de la plantilla se prejubile con el 80 o 90 de su sueldo. ¿No es un modelo obsoleto? -Legalmente es lo único posible. Es una manera de dar una salida a unos trabajadores que no son culpables de que esto no se haya afrontado antes. -Han salido los nombres de algunos trabajadores ilustres que causarán baja. ¿Qué me dice de su coste en talento y conocimiento? -El talento es muy difícil de cuantificar. Ahora las personas van a decidir voluntariamente si quieren acogerse al ERE. En algunas categorías habrá el número suficiente. En otras quizá no. Y a algunas habrá que retenerlas porque por su profesión tendrán que permanecer para enseñar a otras. ¿Piensa retener a personas clave? -Pueden retenerse. ¿No generará roces sindicales? -Es temporal. Un trabajador se apun- Hemos cometido errores de programación, pero no más que otros -Cuando llegó a RTVE, muchos albergamos unas expectativas no cumplidas. Le pondré el ejemplo de Mira quién baila un programa de entretenimiento, blanco, que a lo mejor no era lo que usted tenía en la cabeza al principio. ¿Hasta qué punto ha renunciado a sus convicciones? -Yo creo que no he renunciado a ninguna. Lo que ha habido es complementariedad. La radiotelevisión pública es de todos. Los gustos son diferentes. Tan legítimo es un documental en prime time que lo tenemos, como Mira quién baila que también cumple una función de servicio público. Lo que no es justo es que con esos otros programas se diga que TVE cae en audiencia. -Hemos visto muchos errores de programación. Mujeres desesperadas sólo ha fracasado en España, la apuesta de Pepe Navarro se miraba con desconfianza y efectivamente fue mal, al Gran Wyoming lo mantuvieron más allá de lo imaginable... ¿No ha faltado autocrítica? -Espíritu autocrítico lo tenemos todos. Hemos tenido errores, pero no más que otras cadenas, y sin embargo soy tratada de una manera especial. Por otra parte, estamos intentando hacer cosas nuevas, y cuantas más cosas intentas más visibles son los errores. ta al ERE, por decirlo así, y en esa categoría necesitamos que se quede durante algún tiempo. Es factible. ¿Cómo ha quedado resuelto el conflicto con los centros territoriales? -Nunca se pensó cerrarlos. Cumplen una función esencial, aportar información a nivel estatal de sus comunidades autónomas. Es una forma importantísima de vertebrar España. Lo que se dijo es que no se haría programación en competencia con las televisiones autonómicas, que también son servicio público. El único cambio es que se han dejado unas unidades para aportar información a algunos programas. -La contratación de productoras externas ha causado cierta polémica. ¿Cuál será la política futura? -El acuerdo firmado es el mantenimiento del statu quo Producimos 8.200 horas para la Primera, La 2, Canal 24 horas, Teledeporte, Docu, Canal internacional... Son muchas horas y es lógico que se produzcan en parte fuera, eso sí, en igualdad de condiciones para todas las productoras. Hay contenidos que es imposible producir, como largometrajes o series de ficción. -Pero ha habido acontecimientos informativos, como la victoria del Sevilla en la UEFA, en los que se recurrió a productoras externas, con tantos trabajadores excedentes. -Me gustaría que no se sacaran las cosas de lugar. Sólo ha sido una vez y porque cambió el horario previsto. Pasó que el avión llegó tarde, los autocares llegaron tarde, los retuvieron... Total, que transcurrió el tiempo y un programa que tenía una franja horaria pasó a cubrirse en otra, y ya estaba contratado. Pero ha sido una vez, excepcionalmente. Dicho esto, a veces tampoco tenemos medios suficientes ni la gente suficiente. Tenemos mucha plantilla, pero a veces está mal distribuida. -Cualquiera que conozca una gran empresa sabe que en una reducción de plantilla nunca se van los que sobran si se permite el término. -He dicho que el ERE no es algo aislado. Va acompañado de una serie de medidas pactadas con los sindicatos que implican una gran reforma. Va a disminuir el número de categorías profesionales. Se va a adecuar la plantilla a las necesidades de hoy, no de 1980. ¿Cuáles son los plazos que deben seguirse en la nueva Corporación? -Lo primero será el referéndum de los sindicatos el 7 de septiembre, y se van a abrir las diferentes mesas de negociación para los desarrollos parciales de todo el trabajo que hay que hacer, que es mucho. Fuera, necesitamos que el Consejo de Ministros empiece a aprobar los estatutos de la nueva Corporación, que están muy adelantados, y que el Parlamento comience a pensar quiénes va a ser los nuevos consejeros. Diciembre- enero podría ser un