Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 23 7 2006 Opinión 5 UNA RAYA EN EL AGUA LA CARPETA NTES de continuar esta conversación hazme un favor: cuelga el móvil, teclea asterisco, almohadilla, cero, seis y otra vez almohadilla. Tiene que salir el imei, el número de serie del teléfono, y si no sale es que está intervenido. Será una leyenda urbana, pero tú hazlo ¿Ya? Vale, sigamos pues. Mira, esta operación que te acabo de decir la sabe ahora mucha gente, pero Juan Antonio Roca la sabía antes del año 2002. ¿Que por qué lo sé yo? Pues porque está anotado en una carpeta que es la madre de todo este lío de Marbella. La carpeta Maras. Es el nombre de una sociedad de asesoría en la que, aunque teóricamente no tiene nada que ver con ella, Roca llevaba gran parte de sus operaciones. La que pagaba y cobraba IGNACIO comisiones ilegales, enCAMACHO tre otras cosas. Por culpa de esa carpeta y de esa sociedad, Julián Muñoz y otras personas están durmiendo ahora mismo en Alhaurín de la Torre Lo curioso es que la carpeta en cuestión lleva en la Audiencia Nacional desde... ¡abril de 2002! Cuatro años larguitos, sí. La depositó allí la Policía que investigaba el llamado caso Saqueo ¿te acuerdas? el de las facturas falsas, en el que los muchachos de Gil levantaron casi 4.500 millones de pesetas municipales hasta sus sociedades fantasma. Metiendo directamente la mano en la caja. Todavía no está juzgado, no, pero Roca tenía una petición de cárcel, diez añitos, y estaba bajo fianza Pues bien, en esa primera carpeta, de 43 páginas, y en las que han llegado después, está la lista de la que beben el fiscal y el juez de la Operación Malaya. Casi todos los que salen ahí están cayendo como moscas. Entre otras cosas, está llena de números de teléfonos a los que, como te puedes imaginar, no se les veía el imei. Por supuesto que hay muchos más asuntos y personajes que no están en esos papeles, y que han aflorado después, pero aquello es como el borrador principal de la trama y el elenco de la obra. ¿Me entiendes? Empresarios, comisionistas, intermediarios, abogados ¿Políticos? Mira, no lo sé. En el dossier que yo he visto no aparece ninguno, salvo los de Marbella, aunque sí algún ex. Por ejemplo, uno al que ya le pasó rozando una bala judicial cuando Gil sacó aquellos cheques del cohecho que había pagado al PSOE, recuérdalo. Sí, creo que tiene ahora allí un asuntito hotelero de licencia dudosa. Como le metan mano, el régimen andaluz va a tener difícil escurrirse de la salpicadura. Aunque estar en la agenda de Roca no es delito de por sí, vaya Lo que me extraña a mí de todo este jaleo es la carita de sorpresa que están poniendo algunos, como si se acabasen de enterar. Sí, algunos que tienen responsabilidades de alto nivel en Andalucía. Parece que nunca habían oído hablar de Roca, que creían que era una marca de sanitarios. Y sorprende que apenas se les estén pidiendo cuentas políticas. Como el juez no haga el trabajo, me temo que no les van a poner ni colorados siquiera. Tú que vas a menudo a tu tierra, ¿a qué se dedica la oposición allí? A ¡QUÉ CIUDADANÍA, MIQUELARENA! Julián Muñoz a lo Antoñito el Camborio, y su enchironamiento en Alhaurín, Alhaurán, Alhaurín, bín, bán, la ley, la ley y nadie más (la ley para esto, no contra la ETA) Y la ciudadanía (y el ciudadanío) de Marbella, a pie de comisaría, lo insultaba a caño libre. De chorizo para arriba, toda la charcutería de dicterios en- ón. ¿Salud democrática? No, espanto de pueblo español, pendular, maleable, carne de guerra civil y de los eternos dos bandos, como para salir corriendo. Mi padre me decía: Hijo, éstos son los que quemaron San Julián Los que insultaban a Julián Muñoz tras su prendimiento de pandereta no eran residentes suecos, criados en democracias avanzadas. Eran los mismos marbelleros que en las municipales de 2003 le habían dado la mayoría absoluta, y que antes habían otorgado igual ordinariez de votos a un buda seboso y sudoroso con guayabera y ombligo al aire, de la misma calaña. Lo peor que le ha ocurrido a Muñoz es que ha dejado de ser de los nuestros. Casos mucho más graves de corrupción se han dado y se dan en estos días en Andalucía y no hay linchamiento alguno. En tierras del Piyayo a mí me da pena Muñoz y me causa un respeto imponente. Y los mismos que le llamaban de todo y por su orden son los que ven como lo más normal del mundo la pandereta vasca, que haberla hayla: el circo de Chapote en su autorretrato de la jaula de cristal de las fieras asesinas. El pueblo se deja manipular con el sofisma gubernamental: La ciudadanía quiere la paz ¿Con estas bestias asesinas está negociando el Gobierno? ¿El alto el fuego es Chapote coceando e insultando al Estado de Derecho? ¿A eso llaman paz, a que el Gobierno se ponga a la altura de Chapote, chapoteando en la sangre de Miguel Ángel Blanco o de Fernando Múgica que mancha las manos de los negociadores? Este pueblo español como para salir corriendo, que lincha al mismo a quien dos años antes le dio mayoría absoluta, no le hace ascos al espectáculo repugnante de la negociación claudicante con los asesinos pintados por ellos mismos en la pandereta mediática. Hay que cambiar el ¡Qué país, Miquelarena! Ahora debe ser: ¡Qué ciudadanía, Miquelarena! I LUSOS de nosotros, nos creíamos en aquellos entonces de banderas verdiblancas que con la democracia y la autonomía iba a desaparecer la Andalucía de pandereta. La pandereta ni se crea ni se destruye: se transforma. Del capote de grana y oro alegre como una rosa pasamos a la tele rosa que da granazón de oro a los que van a los platós (de lentejás) No sé cómo el Estatuto de la Realidad Nacional no blinda a los friquis, cual la exclusiva del flamenco. El día que hubiera huelga de personajes andaluces o relacionados con Andalucía, la Tomatocracia tenía que hacer liquidación por cierre. Qué pena, casi todos de por aquí abajo, perpetuación de la pandereta. Y en esta pandereta mecánica, ahora, la historia tópica de la tonadillera y el bandolero. Como El Tempranillo arrejuntado con La Caramba, una cosa así. Así de antigua. Le pones un fondo de diligencias, catites y trabucos, y no te sale la Operación Malaya, sino ochoANTONIO cientos romances del 800 de Fernando BURGOS Villalón, en los que Roca pone los caballos. Y el pueblo, qué horror. Que ése sí que no cesa en sus peores instintos y que en el fondo admira al trincón y si pudiera haría igual: Ná, los fachas, que no quieren que Arfonzo le ponga un despacho a Suenmano Pueblo al que en nuestra cultura urbana ahora llaman ciudadanía Antes no había más ciudadano que Orson Welles en Ciudadano Kane, pero esto se ha puesto de una ciudadanerío que da un tufo espantoso a Revolución Francesa sin guillotina y sin cafeína. Ni el plomo ni la plastilina. El material más maleable es el pueblo español. Al que ahora llaman ciudadanía todos los que usan su nombre en vano. En la pandereta mecánica, hemos contemplado en Marbella la usual detención tapavergüenzas. Cuando ZP va a metérnosla doblada, qué casualidad, detienen a media docenita de chorizos ahumados. Chorizos como cortina de humo. En el habitual número de la cabra, España entera veía en vivo y en directo el prendimiento de