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2- 3 S 6 LOS SÁBADOS DE Wakeboard y kitesurf el empuje de la máquina frente al poder del viento. En cualquier caso, dos deportes en los que los saltos, especialmente en el kite y la velocidad se combinan vertiginosamente. En un par de días uno puede ya volar bajito. O muy alto, depende del reto de cada cual. A ambos lados, dos instantáneas del campeonato del mundo de kitesurf en Fuerteventura, una ocasión inmejorable para ver hasta qué extremo algunos elegidos llegan a domar al viento. Arriba, wake en Calella funda, también inflable, para usarlo en el agua, permite disfrutar desde el primer minuto. Aunque, eso sí, cambiando las brutales agujetas de los lumbares por unas no menos dramáticas en los brazos. La adrenalina es lo que tiene, los efectos secundarios. La técnica es sencilla: manos en los agarradores laterales y brazos semiflexionados manteniendo siempre medio cuerpo sobre el airboard piernas en el agua y visera del casco bien bajadita, por aquello de evitar las inhalaciones marinas, que para las fosas nasales serán divinas, pero al cerebro lo dejan en salmuera. Una señal, y la motora vuela mientras uno trata de no desaparecer envuelto en una explosión de espuma. Poco a poco, se le va cogiendo gustillo al invento. Ni de lejos es tan complicado como el wake Inclinando el peso del cuerpo hacia los lados y utilizando las piernas como timón se consigue que, poco a poco, el airboard vaya obedeciendo mientras la lancha aumenta su velocidad. El objetivo es abandonar la protección de la estela y atravesar como un misil las perturbaciones laterales para volver a caer sobre el mar. Toda una terapia antipuntos, y sin riesgos de que te obliguen a cambiar el coche por un patinete eléctrico. Kitesurf domar el viento Por si nos habíamos emocionado ante nuestras desconocidas capacidades acuáticas, de nuevo, chapuzón de cruda realidad; aunque ahora cambiando el motor del fuera borda por el ímpetu del viento. Esta vez vamos con un deporte que cada día pega más fuerte: el kitesurf o kiteboarding También un poquito más complicado que lo de sujetarse como una lapa. De entrada, antes de acercarse al agua, es necesario familiarizarse con el comportamiento de la gigantesca cometa que se usa a modo de vela, no vaya a ser que alguno decida hacer la ruta de los cayucos, pero en dirección contraria. Una vez medio asimilados los movimientos básicos, es el momento de acercarse a la orilla y probar. No se crean, que lo de calzarse la tabla de un saltito en la orilla para caer sobre el agua con ella ya colocada, mientras se controla que a la cometa no le dé por encabritarse tiene su aquel. Por no hablar de mantener el equilibrio mientras el viento empuja la vela, a la que el intrépido jinete va sujeto mediante un arnés de pecho. Toda una experiencia eólica. Powerdive ven a la ingravidez Se acabó. Perdidos ya todos los puntos de sensatez que nos queda- ban, llega el momento de relajarse y dejar que cuerpo y mente floten ingrávidos; y no estamos ni siquiera dispuestos a que nos bombardeen con cursillos de manejo de botellas y reguladores, jackets y efectos de la narcosis de las profundidades. Es la hora de las mínimas complicaciones y el máximo gozo: la ecuación estival perfecta, sobre todo después de las anteriores descargas de adrenalina. Ahora, simplemente, tendremos que controlar la respiración y, en plan derroche, aprender a purgar el regulador y desempañar o vaciar de líquido la máscara debajo del agua. Al no descender por debajo de los 15 metros, en el powerdive no es necesario realizar maniobras de descompresión, y al no llevar pesadas botellas, la estabilización del buceador es mucho más sencilla. El único equipo que se lleva es el neopreno, máscara y aletas, un cinturón con plomos y el tubo por el que un compresor envía el aire a nuestro regulador. Con 15 minutos de teórica ya estamos en el agua y podemos bajar hasta los 12 metros, profundidad más que suficiente para disfrutar de una pequeña inmersión cerca de la costa. Una manera perfecta para iniciarse en la inmersión o para quienes quieran evitarse esta vez el engorro de los equipos de buceo tradicional. Para no perder la estela Powerdive y airboard En Calella (Barcelona) se pueden realizar salidas de powerdive a las Islas Hormigas, o en la propia costa, dependiendo de la mar. -Usajetsurf, tfno: 933 634 990 651 827 681 www. usajetsurf. com www. airboard. com www. powerdive. com Wakeboard En L Escala (Gerona) siempre que las condiciones de la mar lo permitan. -Funtastic Empordà; tfno: 972 774 184 www. funtastic- emporda. com Kitesurf En Fuerteventura, del 31 de julio al 5 de agosto en la playa de Sotavento, Pájara, se celebra el campeonato el mundo: una ocasión inigualable para ver las técnicas de los profesionales y aprender también con los mejores maestros. -Pro Center René Egli, tfno: 928 547 483 www. rene- egli. com www. fuerteventura- worldcup. org En Tarifa, Cádiz. -Escuela Internacional de Kite Tarifa; Tfno: 956 684 065 657 470 740 www. eiktarifa. com