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36 Madrid OLA DE INSEGURIDAD DOS ASESINATOS EN 14 HORAS SÁBADO 22 7 2006 ABC LOS VECINOS OPINAN Francisco Gravilla Tengo 33 años y desde los 20 que salgo por esta zona siempre recuerdo los mismos problemas: droga por un tubo y peleas constantes. Unos venimos a divertirnos los fines de semana con nuestros amigos y otros están para aprovecharse de los jóvenes María Rubio Es una salvajada que los jóvenes no puedan salir a divertirse tranquilamente. La inseguridad es total. Tenemos miedo y lo que le ha sucedido a ese chico mañana le puede suceder a cualquiera. Esto hay que pararlo de alguna manera Miguel Mendiola Más de una vez he tenido que ayudar a las cajeras del supermercado porque un tipo quería llevarse una caja de vino sin pagar. Y por la noche esto parece un circo. Ves de todo: peleas, atracos, navajas, incluso, pistolas. Estamos acostumbrados Esperanza García Yo voy con mis hijos por la calle y no los suelto de la mano, se ve cada pinta. Antes trabajaba en la zona de noche y me tenía que venir a buscar mi marido con el coche, no se podía salir sola por la calle. Y la situación cada vez es peor Cati Fernández La Policía no hace nada. Los fines de semana es imposible dormir. Se escuchan gritos, gente cantando por las calles. Llevamos años y años igual, hay muchos inmigrantes en el barrio que no tienen oficio y se dedican a lo que pueden (Viene de la página anterior) unos pasos, advirtieron lo que pasaba muy cerca: estaban atracando a una chica. Y no dudaron. Eran 3 o 4 atracadores, con acento rumano o búlgaro, sin duda eran de algún país del Este de Europa afirmaban ayer, rotundos y rotos de rabia y dolor, unos amigos de las víctimas mientras esperaban noticias de Enrique. Fuentes policiales no pudieron confirmar ayer la nacionalidad de los delincuentes: Sigue la investigación del Grupo X de Homicidios afirmaron. A escasos metros de la tragedia, minutos antes de las 7.00, un portero de una finca cercana se disponía a tomar un café. A la chica le debían de haber intentado robar en el propio parque pero salió corriendo, se quitó hasta los zapatos y chillaba mucho, y estos chicos se enfrentaron a los atracadores. Se empezaron a pelear recuerda. Enrique, Gonzalo y sus amigos, quizá con la ayuda de algunos jóvenes más- -según algunos testigos- se enfrentaron con los puños a los delincuentes, pero éstos no jugaron igual de limpio. Habían retenido a uno, pero se libró a navajazo limpio y salió corriendo hacia la calle Fuencarral recuerda el portero, que sostiene que eran dos los delincuentes. Gonzalo, el joven de 26 años, había sufrido una puñalada en el abdomen, lo mismo que Enrique. Ambos esperaban ya a un taxi, que, junto a uno de sus amigos, les trasladó al Hospital Clínico San Carlos. Fue el último viaje de Gonzalo. Ingresó en Urgencias sobre las 7.34 horas, sufría un shock hemodinámico con hemorragia interna, por lo que tuvo que ser intervenido. Tras la operación, perdió la vida lamentó el hospital. Enrique, mientras, continúa luchando por su vida. Sufrió una perforación de colon y, tras ser intervenido de urgencia, se encuentra el UCI con pronóstico grave informó el centro. Al menos respiraba espontáneamente y, dentro de su gravedad, se encontraba estable. Por lo menos está a salvo comentaban esperanzados sus allegados sin perder de vista su puerta. Los vecinos de Barceló están cansados y sienten miedo. El barrio se ha convertido en un foco de peleas, robos, droga y delincuencia. La situación se agrava los fines de semana. Los atracos a jóvenes que salen a divertirse se han vuelto habituales Los gritos, las peleas, el vandalismo son el pan nuestro de cada día TEXTO: M. SÁNCHEZ M. DÍAZ FOTO: M. D. MADRID. ¡A ver si de una vez ponen seguridad en ese parque, en vez de tanta multa por la doble fila! exclamaban con su inmenso dolor a cuestas los allegados de Gonzalo Iglesias y Enrique Rigall, los dos amigos apuñalados tras intentar evitar un atraco poco antes de las 7.00 de la mañana de ayer. El parque al que se referían son los Jardines del Arquitecto Rivera, junto a la calle de Barceló, en el distrito Centro. Situado frente a la popular discoteca Pachá y muy cerca de la zona de marcha de Malasaña, los vecinos denuncian las molestias del jaleo nocturno durante los fines de semana, pero algunos jóvenes- -como los amigos de las dos víctimas de ayer- -recuerdan que la seguridad es- -o debería ser- -lo primero. Sí, hay muchos problemas todos los días, especialmente de jueves a sábado, que sale la gente de marcha hay peleas y de todo afirma el portero de una finca de la calle de Churruca, mientras a su lado asiente una inquilina: Sobre todos los viernes y los sábados Hay bastantes tironeros, pero no problemas nocturnos, al menos nunca tan graves mantiene a su vez otra residente del 3 de la calle Churruca. A las ocho de la tarde de ayer la plaza de Barceló presentaba una imagen dantesca: gente durmiendo en los bancos, botellas tiradas por el suelo y papeleras arrancadas. En el parque infantil, ni rastro de los más pequeños del barrio. Sólo basura y excrementos. Para los padres la preocupación es inmensa. Nuestros hijos salen por la noche a los bares de alrededor y no descansas hasta que los ves llegar. Piensas lo peor. Lo de menos es que los atraquen y le quiten el dinero o el móvil, lo malo es que no vuelvan dice María Lugar donde ayer murió apuñalado el joven Gonzalo Álvarez, madre de dos chicas de 16 y 14 años. Los ánimos de los vecinos están muy caldeados. La muerte del joven Gonzalo ha colmado su paciencia. Se sienten indefensos y tienen miedo, pero exigen una solución al problema. Llevan años soportando la situación. Esto se llama terrorismo. Estás en tu propia casa y no puedes dormir. Evitas salir de noche para que no te roben o agredan. Los gritos, las peleas, los trapicheos de droga, el vandalismo, son el pan nuestro de cada día. ¿Y quién nos va a pagar este daño? Yo estoy harta de escribir cartas al Ayuntamiento y no he recibido más que largas afirma indignada Cati Fernández. La Policía es la primera que sabe que esconden droga entre los setos del parque, pero no pueden hacer nada. Yo el otro día ví cómo una persona escupía a un agente y se tuvo que aguantar. Y luego me dijo que si le hacía algo le suspendían de sueldo. Ellos tienen la misma impotencia que los residentes añade otra de las vecinas. Numerosos coches patrulla vigilaban ayer la zona, pero los ciudadanos se qujan de que mañana el asunto será olvidado y volverán las cosas a la normalidad, o mejor dicho, a la anormalidad. Nuestros hijos salen por la noche a los bares de alrededor y no descansas hasta que los ves llegar