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26 Internacional VIENTOS DE GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO SÁBADO 22 7 2006 ABC Los palestinos mueren bajo las Lluvias de verano en Gaza b Más de un centenar de cadáve- AYAD AL MOUNZER Responsable de la Cruz Roja en el Líbano res han sido recogidos en las calles de la Franja durante las tres semanas de las operaciones militares israelíes J. CIERCO HAIFA. Gene Kelly bailó mejor que nadie bajo la lluvia. Aquel baile dura ya décadas. Y casi nadie se cansa de verlo repetido una y otra vez. Y así será por mucho tiempo. Los palestinos de Gaza no bailan bajo las Lluvias de verano israelíes, ya les gustaría a ellos, sino que mueren. Una muerte que se multiplica sin freno desde hace décadas. Y casi nadie se cansa de verlas repetidas una y otra vez. Y así será por mucho tiempo. Más de cien palestinos llevan muriendo bajo la lluvia de las operaciones militares israelíes en la Franja en las últimas tres semanas. La mayoría de ellos, milicianos armados. Pero también un buen puñado de inocentes. Los muertos salen a la calle bajo la lluvia, se agarran a la farola sin electricidad, chapotean en los charcos, muchos son de sangre, no sonríen, no bailan, no saltan más que para esquivar las balas, los proyectiles, las bombas, casi nunca lo consiguen y entonces caen redondos. Ayer murieron otros cuatro. Un miliciano de Hamás, Mohamed Harara. Lo hizo en el balcón de la casa de su tía, que también murió, de sus dos primos, que también fallecieron. Eso es lo que pasa cuando se refugian en casas de civiles. Dicen los analistas en Oriente Próximo, cuando de negociar acuerdos incumplidos a la vuelta de la esquina o treguas violadas a la vuelta de las vacaciones se refiere, que hacen falta dos para bailar un tango. Para morir bajo estas Lluvias de verano en Gaza, pero también en Cisjordania, donde llueve menos pero lo que cae también cala hasta los huesos, uno puede bailar solo. Para morir no hace falta pareja. Aquí no hay convención de Ginebra ni derechos que valgan Los miembros de la Cruz Roja libanesa están desbordados ante la crisis, así lo manifiesta su responsable. Piensa que en el Gobierno nadie asume responsabilidades, echan la culpa a Hizbolá y en eso se quedan TEXTO Y FOTO: MIKEL AYESTARÁN BEIRUT. Vivía en Dahia, el feudo de Hizbolá que tan severos ataques ha recibido en los últimos días, hasta que comenzaron los bombardeos. Hoy su barrio está destrozado por las bombas y ha tenido que mudarse al centro. Sin embargo, tres sedes de Cruz Roja mantienen sus puertas abiertas en esta zona y son los primeros en llegar después de cada ataque. Desde el inicio de la crisis, la Cruz Roja del Líbano se ha convertido en el servicio de urgencias del país y sus voluntarios trabajan en turnos de doce horas. Ayad recibe cada día los informes de la zona sur del país, los de su barrio los conoce de sobra, y su cara adquiere un gesto de preocupación y pena, ¿cómo les permiten hacer esto? se pregunta. ¿Está la Cruz Roja del Líbano preparada para una situación así? -La verdad es que somos una organización a la escala del país, pequeña. Pero tenemos muchos voluntarios y estamos sacando adelante el servicio de urgencias en el norte, centro y sur del país. ¿La situación más cruda? -En la frontera con Israel, el valle de La Bekaa y en los barrios del sur de la ciudad. Yo mismo soy de Dahia, ayer pude acercarme por primera vez desde los bombardeos y no reconocía mi propia calle. Es terrible. ¿Qué dispositivo mantiene su organización? -El de emergencia. Tenemos más de 200 ambulancias sobre el terreno y unos 2.400 efectivos que trabajan en tareas de primeros auxilios. Básicamente, nuestro trabajo consiste en acudir a un lugar recién bombardeado y sacar a las víctimas de allí, y como cada vez los bombardeos son más diversificados y más intensos, pronto necesitaremos ayuda para poder llegar a todos lados. ¿Respeta el Ejército hebreo su labor? -Hasta ahora no hemos tenido que lamentar ninguna baja entre los voluntarios, pero trabajamos en condiciones de máximo riesgo porque con los israelíes no hay convenciones de Ginebra, ni derechos internacionales que valgan. Por eso es tan complicado acercarse a un lugar bombardeado, porque pueden volver a hacerlo y entonces ni nuestro emblema sirve de protección. Además, como han destruido varias carreteras y puentes, tardamos demasiado en llegar a los sitios y a veces nos tenemos que mover a pie. Es muy peli- Ayad Al Mounzer ayer en su lugar de trabajo con un compañero de la Cruz Roja groso, pero ¿qué podemos hacer? ¿Y su Gobierno, respalda su labor a lo largo del país? -Es como si existiera una dejadez absoluta con la gente del sur, tanto del país, como de la ciudad, la mayoría de ellos chiíes. Nadie asume responsabilidades y ni siquiera se atreven a hablar abiertamente de guerra, echan la culpa de todo a Hizbolá y en eso se quedan, pero tienen que tomar medidas, actuar. No es políticamente correcto reconocer que el Líbano se encuentra en una guerra en la que el peso de la defensa nacional lo está llevando la guerrilla, y por eso tampoco ponen a nuestro alcance todos los medios posibles. Se está matando a civiles, pero el Gobierno no da un paso más en sus planes para que no se interprete que está del lado de la guerrilla. Y a Cruz Roja le dan igual los colores, hay víctimas y tenemos que socorrerlas, pero que nos ayuden, por favor. ¿Empiezan a escasear las medicinas? ¿Necesitan algún tipo de ayuda del exterior? -Necesitamos urgentemente medicinas para enfermos crónicos y ambulancias, veamos si el corredor humanitario nos ayuda a paliar estas carencias. El problema mayor va a ser hacer llegar la ayuda a las zonas del sur del país, que es donde realmente se está produciendo la catástrofe humana de la que habla UNICEF. Los caminos están destrozados y va resultar muy complicado. ¿No puede usar Cruz Roja la carretera del norte para recibir ayuda desde Siria? -No. Tenemos parados catorce camiones con pan, mantas y leche infantil que nos ha enviado la Media Luna Roja de Kuwait. Los israelíes dicen que puede haber armas en el interior y no nos dejan traerlos hasta Beirut. Están allí parados desde hace unos días y no hay manera, el transporte por carretera es peligroso. ¿Han recibido apoyo de Europa? -Por ahora, las federaciones de Jordania, Marruecos o Kuwait nos han enviado algo. Europa está esperando al resultado de un llamamiento y, como Israel está enfrente, siempre es más difícil llevar a cabo cualquier operación. Que se lo pregunten a la Cruz Roja de Palestina. ¿Se ha puesto en contacto con ustedes la Media Luna Roja de Irán? -Sí, pero si el envío de Kuwait está cortado, imagine un convoy iraní. Tenemos 14 camiones parados con pan, leche y mantas porque los israelíes dicen que puede haber armas