Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
96 VIERNES 21 7 2006 ABC Deportes El milagro de Floyd Landis Pereiro, que sigue líder, y Sastre no reaccionaron ante un ataque que ingresa en la historia del Tour y que pone la ronda a tiro del americano J. GÓMEZ PEÑA MORZINE. Floyd Landis rezaba por el ciclismo. Y por él. Los codos sobre el manillar. Las manos unidas. Arrodillado sobre la bicicleta. Pedaleaba en postura de plegaria. Pedía un milagro. Empezó a deletrearlo rápido. En el primer puerto, en el col de Saisies, allí donde otro loco, Pantani, había desafiado a Armstrong en 2001. El italiano se inmoló aquel día, también camino del Joux Plaine, pero provocó el pánico en Armstrong. El todopoderoso americano sufrió esa tarde el único desfallecimiento de su biografía. Ayer, Landis emuló a Pantani. Convocó a la aventura. Maravilloso y loco Tour. Las rampas del Joux Plaine son un buen molde para forjar campeones. Para un milagro. Landis rezó durante 130 kilómetros por las cuentas de un rosario de puertos: Saisies, Avaris, la Colombiere, Chatillon sur Cluses y el Joux Plaine. Latía a 200 plegarias por minuto. Su sacrificio, tan desesperado como genial, abrió en dos el mar rojo del Tour. Pudo regresar a la parte alta de la clasificación por donde nadie imaginaba. Milagro: al partir perdía más de ocho minutos; al llegar, aún arrodillado, se colocó en el tercer banco del templo. A 30 segundos del líder Pereiro y a 18 del segundo, Sastre. Al dúo español le faltó fe. No creyeron en la resurrección de Landis. Difunto el miércoles y, gracias a la contrarreloj de mañana, gran favorito para encabezar el domingo la procesión de París. El americano menonita, hijo pródigo que abandonó su religión seducido por el fulgor de nuevo mundo, ha regresado a su gran- ja. En cuclillas. Humilde. Y gigante a la vez. Merece el electrizante Tour que ayer Pereiro no tuvo fuerzas para defender y que Sastre quizá dejó escapar. En 1971, Merckx fue vapuleado por un quijote castellano, Luis Ocaña. Al día siguiente, el belga rabioso, con espuma de bilis en la sangre, se fugó camino del puerto de Marsella. Luego, forzó al conquense en el col de Mente. Hasta que lo tumbó. El grito de Ocaña sobre el barro de la cuneta, de su tumba. Aquel era un ciclismo que vivía de milagros. Desfallecimientos y resurrecciones. Landis le sonrió ayer a ese pasado. Nadie le siguió Lo hizo por los suyos, sus fieles del Phonak, a los que había defraudado al hundirse en La Toussuire. Por ellos rogó. Atacó en Saisies y convirtió el calor en agua. Rodaba con un botellín en la mano. Llovía a cuarenta grados. Se arrojó encima más de cien poncheras Inventó una tormenta. Nadie le siguió. Nadie le creyó. Kloden, Sastre, Menchov y Evans dudaron un momento. Son ciclistas modernos. No se atrevieron a seguirle. Para Pereiro, más atrás, comenzaba su calvario. Penitencia en los Alpes. Landis arrojaba pedales. A medida que avanzaba parecía desprenderse de los kilómetros. Se quitaba lastre. Con el destino guiñándole un ojo. Y también el cronómetro: 3.25 minutos en Saisies, 8.35 en el Aravis... Se escuchó entonces el tañido de una alarma. Al Caisse d Epargne, el equipo de Pereiro, le dolía hasta el sudor. Las cuatro piernas de Zandio y Arroyo no podían con las dos de Landis. Se les caía el aliento. El filo de cada puerto les cortaba la piel. Pereiro clamaba ayuda. A Sastre. Sin respuesta. Sastre contaba los minutos. Medía. Basculaba entre las exiguas fuerzas de su equipo, el CSC, y el desgaste de su rival. En ese duelo de frases y miradas, Landis notó que la fortuna y el Tour cambiaban de dirección. Ya no tiraban hacia España, sino hacia su vieja granja. Hacia un lugar donde se reza a cada hora. Pereiro era un líder desesperado. Con escalofríos por un Tour que se iba. Harto, mandó parar a su cofradía. Faltaban aún 50 kilómetros. Si no es mío, que no sea para nadie. Para Landis. El CSC cogió entonces el relevo. Un coro a destiempo. Tarde. Rebajaron el tiempo del milagro a siete minutos y medio justo antes de ingresar en el Joux Plaine, allí donde duerme la lápida de un valiente, de Pantani. El sitio donde Landis colocó su corazón en las piernas. Sus músculos, tensos como hilos de acero, ya no tenían combustible. Entonces rezó. Fe. Cara de apuesta. Sabía que había puesto el Tour en vilo. Se clavó en el sillín y se arrodilló. El tic facial de sufrimiento casaba con su hazaña: era un ataque con categoría de histórico. Y casi definitivo. Por detrás, Sastre, apresurado ahora, se iba solo. Repetía en alto que es el ciclista más seguro de este Tour. Nunca falla. Pero casi nunca acierta. Le falta puntería. El segundo puesto le persigue como una sombra. Segundo en la etapa: a 5.42 de Landis. Y segundo en la general: a 12 segundos de Pereiro. Para ser primero hay que creer en los milagros. Como Landis. CLASIFICACIONES La hemos cagado lamenta Óscar Pereiro J. G. P. MORZINE. La hemos cagado Óscar Pereiro tenía la saliva de cemento. Derruido por dentro. Agotado por la subida al Joux Plaine, donde no pudo seguir a Sastre y donde perdió tiempo sobre Landis, que llevaba más de cien kilómetros en fuga. El líder tenía el ánimo laminado: El ciclismo español ha perdido una gran oportunidad para ganar el Tour Bramaba contra el CSC. Yo tengo la conciencia tranquila. Si alguno prefiere que gane Landis... Su director, Eusebio Unzúe, coincidía en la diana: el CSC, a su juicio, el culpable de que Landis sea ahora el favorito. Pereiro y Sastre iban a luchar por el Tour, y ahora igual tienen que pelear por la segunda plaza ETAPA 17 ETAPA 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. RECORRIDO S J. MAURIENNE MORZINE KM. 200 5.23: 36 a 5: 42 a 5: 58 a 6: 40 a 7: 08 m. t. m. t. m. t. m. t. a 7: 20 GENERAL 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. 16. 17. Óscar Pereiro (Caisse d Epagne) Carlos Sastre (CSC) Landis (EE. UU. Phonak) Kloden (Ale. T- Mobile) Evans (Aus. Davitamon) Menchov (Rus. Rabobank) Dessel (Fra. AG 2 R) Moreau (AG 2 R) Haimar Zubeldía (Euskaltel) Rogers (Aus. T- Mobile) (Lux. CSC) Boogerd (Hol. Rabobank) Caucchioli (Ita. C. Agricole) Cunego (Ita. Lampre) Fothen (Ale. Gerolsteiner) Valjavec (Esl. Lampre) Rasmussen (Din. Rabobank) 80.08: 49 a 12 s. a 30 s. a 2: 29 a 3: 08 a 4: 14 a 4: 24 a 5: 45 a 8: 16 a 12: 13 a 13: 48 a 13: 52 a 15: 46 a 17: 18 a 17: 23 a 20: 50 a 21: 04 Lanzaba estoques: En el podio de París puede haber dos resucitados, Pereiro y Landis. Y Sastre ha sido el más regular. Allá cada cual con sus culpas Al CSC se le reprocha no reaccionar en Montelimar, en la decimotercera etapa, la que devolvió el liderato a Pereiro. Ese día el gallego recuperó media hora, la que había perdido en los Pirineos. Y también se le achaca falta de reacción ayer, frente a la acometida de Landis. Le he pedido a Sastre que nos ayudara, pero no ha querido. Por eso al final le he dicho a mis compañeros que dejaran de tirar. Era un abuso masticaba Pereiro. Ahora- -prosiguió- -Landis tiene el Tour en la mano Landis (Phonak) Carlos Sastre (CSC) Moreau (AG 2 R) Cunego (Lampre) Boogerd (Rabobank) (Lux. CSC) Óscar Pereiro (Phonak) Kloden (Ale. T- Mobile) Zubeldia (Euskaltel) Evans (Aus. Davitamon) OTROS ESPAÑOLES 17. Arrieta (AG 2 R) 23. Vila (Lampre) 24. De la Fuente (Saunier Duval) 27. Astarloza (AG 2 R) 28. Arroyo (Caisse d Epargne) 31. Egoi Martínez (Discovery) a 9: 27 a 13: 37 a 13: 37 a 15: 49 m. t. a 21: 23 OTROS ESPAÑOLES 20. 21. David Arroyo (Caisse d Epargne) Patxi Vila (Lampre) a 37: 11 a 37: 45