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72 VIERNES 21 7 2006 ABC FIRMAS EN ABC JUAN GUILLAMÓN DECANO DEL COLEGIO DE INGENIEROS DE MURCIA NACÍ EN EL MEDITERRÁNEO El proceso urbanístico en el Levante viene siendo, por desgracia, un banco de pruebas para observar cómo es el enfrentamiento entre las distintas opciones políticas... L uso del término sostenible se viene empleando en cualquier expresión relativa a cuestiones políticas. Es, desde luego, un término políticamente correcto. Sin embargo, es empleado con retórica partidista por personas de todo nivel, de acuerdo con sus intereses políticos. La sostenibilidad es un concepto que requiere no sólo análisis sino respeto a todo lo que encierra. Los valores de sostenibilidad no tienen por qué ir en contra de los desarrollos económicos sino que, más bien al contrario, deben acompañarlos. La cohesión social bien entendida pasa por establecer relaciones estables y comprometidas entre las tres cuestiones básicas que argumentan el significado verdadero de la sostenibilidad: la prosperidad económica, la equidad social y la protección ambiental. En E cuanto a la sostenibilidad como medida de respeto hacia la cohesión social necesaria, cabría estimar como muy interesante la no participación activa de los políticos en materia puramente científica Esta labor corresponde al mundo de la ciencia, que establecerá los puntos comunes a los que se ajustarán las decisiones políticas posteriores. La ciencia ha de decirnos cuáles son las condiciones de contorno bajo las cuales buscar el desarrollo óptimo. Dentro de los distintos sectores económicos, en los territorios- -con su especificidad y sus potencialidades- -pueden darse distintos tipos de desarrollos. En la costa mediterránea la agricultura fue motor de la economía hasta el momento en que el crecimiento del sector industrial encabezó el progreso regional. Dada la situación geo- gráfica, cuyo clima resulta un buen reclamo para el asentamiento de personas, el sector de la construcción, y más concretamente el de la vivienda, tiene un campo importante para que los inversores estén interesados en él. El litoral supone un atractivo importante para la construcción de complejos urbanísticos, sobre todo de segunda residencia, cuyos pobladores provienen de distintas regiones de Europa huyendo de condiciones climáticas poco apetecibles. Es así que el proceso urbanístico en el Levante, estúpidamente llamado el ladrillo viene siendo, por desgracia, un banco de pruebas para observar cómo es el enfrentamiento entre las distintas opciones políticas que JORGE DE ARCO ESCRITOR SEGUNDA VIVIENDA N el tren que me traía de regreso a Madrid- -desde mi cálido Sur, pleno ya de esencias estivales- me detuve en la lectura de un singular reportaje que se incluía en cierto suplemento dominical. Te contamos lo que necesitas para poner a punto tu segunda vivienda Desde un sofá de diseño hasta una bañera de hidromasaje Como portada, un feliz papá se afanaba- -ante la atenta mirada de sus dos hijos- -en rescatar un barquito chiquitito que navegaba a sus anchas por una amplia piscina. Un hermoso paisaje con vistas a las montañas y al mar adornaba el entorno de este hogar repleto de paz familiar y espiritual. La pregunta para mis adentros fue tan instantánea como inevitable: ¿y cómo será entonces la primera vivienda Ese mismo día, una nueva sentada organizada en la capital de España con el lema Por una vivienda digna había terminado al filo de la noche con cargas policiales contra los cerca de mil manifestantes que se habían concentrado en la Puerta del Sol. Ocho personas heridas, cuatro detenciones, agentes con distintas lesiones... fue el balance de esta agitada protesta, que no pretendía sino reivindicar el artículo 47 de la Constitución Española, que explicita: Todos E los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho... Pancartas dirigidas a la actual ministra de Vivienda- -curiosamente, la menos valorada de este Gobierno según la última encuesta de Sigma Dos- -ondeaban en pleno centro madrileño, con mensajes tan sarcásticos como Trujillo a tu pisillo La insuficiente oferta de viviendas con protección oficial y la falta de regulación e inspección en el sector están dando lugar a sucesivas concentraciones por parte de estos jóvenes que piden con toda justicia un techo donde poder vivir con decoro: En su casa, hasta los pobres son reyes afirmó con verso sentencioso nuestro Lope de Vega. Las páginas interiores del citado Extra Decoración daban cuenta de otros consejos para alumbrar una casa solariega con todo el sabor que dictan los cánones. Un paraíso que invita al descanso... (León Felipe se me vino entonces a la memoria: ¡Qué lastima que yo no tenga una casa! Una casa solariega y blasonada... Y semejante al del poeta fue mi deseo, al toparme con las fotografías de aquel comedor con chimenea de mármol y espejo y sillas Luis XVI. Pero lo más llamativo- -por lo pretencioso del texto y lo inalcanzable para tantos y tantos bolsillos españoles- -fue la frase que se extraía del apartado de Minimalismo Rústico: Gracias a los ventanales, el paisaje se cuela por el interior. Desde la cocina se ve la piscina; desde los cuartos de baño, el mar Con los últimos y alarmantes datos del Banco de España, que confirman que los préstamos concedidos para la compra de casas alcanzaron en febrero los 489.174 millones de euros- -lo que representa un incremento del 24,4 por ciento respecto al mismo periodo de 2005- resulta sorprendente que alguien nos incite a adquirir y decorar estas segundas viviendas paradisíacas cuando a más de media España le restan largos y costosos años para terminar de pagar la primera. A los que pertenecemos a esa inmensa mayoría de familias hipotecadas nos valdría con que los tipos de interés no siguieran subiendo- -utópico deseo con el barril de brent marcando su segundo récord histórico en esta misma semana- -ni encareciendo nuestros escasos pero muy queridos metros cuadrados. Pues aunque reducidos, nuestros son y serán. Y en lo que a mí respecta, puedo asegurar que aunque sólo dispongo de una home sweet home, me resulta tan grande y espaciosa como la pensara, tanto tiempo atrás, y desde su doliente prisión, Miguel Hernández: Mi casa es una ciudad con la puerta a la aurora, otra más grande a la tarde, y a la noche, inmensa, otra efectúan sus críticas a despecho de la racionalidad de los intereses ciudadanos. En la costa levantina, junto con la problemática global que la escasez de agua provoca, se da la circunstancia de que ha sido- -con ligereza u oportunidad política- -determinada como el paradigma del ladrillo. Así que la cuestión es verdaderamente importante, porque por un lado se trata de desarrollar las potencialidades económicas propias del territorio, y por otro, de evitar en los poderes políticos alusiones a falsos lugares comunes. Así lo veo, pues nací en el Mediterráneo. Hay sin, embargo, un par de cuestiones que resolver. Una, que pese a los esfuerzos legislativos, tanto de la ley del Suelo estatal como de las autonómicas, el acceso a la vivienda resulta muy difícil. Y otra, que las medidas tendentes a aumentar la oferta del suelo al objeto de propiciar, según las leyes del libre mercado, un descenso en el precio, han sido fallidas. Por otro lado, la ejecución de un urbanismo basado exclusivamente en la iniciativa privada no responderá nunca a los criterios sociales por los que todo el mundo tiene derecho a una vivienda digna. Así, el sistema establecido por la ley estatal del Suelo tiene su base fundamental para desarrollar los Planes Generales en la figura, bien reconocida, del Convenio Urbanístico. No está claro si el Convenio es la base del desarrollo urbano, pero, siendo esta figura de todo punto interesante, sorprende que se haya convertido en el elemento más utilizado por todos, o casi todos, los ayuntamientos españoles. Lo que, sin duda, debió ser un instrumento accesorio en la acción urbanizadora de los ayuntamientos se ha convertido en una práctica habitual, porque es la fuente de financiación de los ayuntamientos. He aquí un caso paradigmático de cómo, a través de un convenio urbanístico, un ayuntamiento se busca la vida: los fondos abonados por la mercantil X podrán ser destinados a financiar gastos culturales, educativos, sociales y demás, de interés general, tanto de carácter corriente como de inversión Mal asunto, que podría ser resuelto de mejor forma: gravando, en la medida oportuna, las plusvalías generadas en la transmisión de terrenos, entre privados, como consecuencia de su clasificación. Por último, y pese a que siempre pareció positivo desplazar las competencias hacia los ayuntamientos, existe un cierto peligro en la tramitación urbanística de proyectos buenos y sostenibles para la comunidad. En efecto, el ardor político entre el Gobierno y la oposición carece de ponderación suficiente a nivel municipal, y por ello hacer depender la tramitación urbanística de las disputas locales de unos y otros políticos puede dar al traste con actuaciones interesantes (un tránsfuga en un ayuntamiento es muy, muy peligroso) El ladrillo debe, en efecto, estar sometido a los criterios de sostenibilidad ya citados. Además, los ayuntamientos deben aprender a gravar el negocio de la compraventa de terrenos, ayer rústicos y hoy sectorizados. Les trae cuenta.