Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 21 7 2006 11 Fórum reconoce que su presidente tiene cuentas en bancos de Suiza, pero asegura que son a título particular España acogerá a 18 inmigrantes de los 51 rescatados por el barco que recaló en Malta Los tres hijos de Fernando Múgica y su viuda, María del Carmen de las Heras, quisieron ayer que el duro trance de sentarse cerca de Txapote no fuera en balde. Tras asistir al juicio reclamaron la unidad de los dos grandes partidos en la lucha antiterrorista La familia alza la voz: La división de los demócratas es suicida TEXTO: BLANCA TORQUEMADA MADRID. Ambiente denso, sofocante, en el habitáculo para público de la sala blindada de la Audiencia Nacional donde se celebran los juicios a los etarras encarcelados. De nuevo, Txapote el asesino de oficio, en su pecera escasamente a tres o cuatro metros de María del Carmen de las Heras, la viuda del dirigente socialista Fernando Múgica. Apenas habían transcurrido tres semanas desde el recital de odio ofrecido por el encausado, ya en pleno proceso de paz cuando se le enjuició por el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Por eso María del Carmen Mapi se imaginaba bien lo que le esperaba a la hora de afrontar este trance necesario y doloroso. Con un abanico rojo que la ayudó a descargar la opresión de un recinto abarrotado y sin refrigeración, sólo flaqueó, conmovida, cuando su hijo José María tuvo que reconstruir ante el Tribunal cómo fue testigo de la huida de los asesinos mientras su padre yacía, ya sin vida, en una calle céntrica de San Sebastián. POOL Unión democrática a escala Ayer Mapi no estuvo sola. Sentada junto a su hijo Fernando, la arroparon la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundúa, y otros socialistas vascos abiertamente distantes del proceso como Nicolás Redondo Terreros, aunque más miembros del PSOE (Ramón Jáuregui y Txiki Benegas, diputados veteranos, o el ex ministro Javier Sáenz Cosculluela) quisieron también estar al lado de la familia. Igual que la viuda de Gregorio Ordóñez, Ana Iríbar, y la del teniente coronel Blanco, Conchita Martín, quienes, como luego recordó José María gi, compañera sentimental de Txapote y Aguirre Lete, quien, desde Francia, transmitió al comando Donosti la orden de atentar que previamente le había dado Kantauri La negativa de Irantzu Gallastegi a declarar he sido su compañera de lucha y es el padre de mi hijo algo a lo que estaba obligada como testigo, llevó al tribunal a ordenar que se dedujera testimonio de su conducta por un delito de desobediencia grave. Apenas a un metro de distancia, por la espalda, Txapote por primera vez ayer, sonreía. La viuda de Fernando Múgica abraza a Maite Pagaza ayer en Madrid Múgica, formaron con los compañeros de partido y familiares del asesinado un mosaico representativo, a escala reducida, de los cuarenta millones de ciudadanos españoles que han de estar necesariamente unidos frente al terrorismo. Después de la vista, María del Carmen de las Heras y los tres hermanos Múgica (Fernando, Rubén y José María) ofrecieron una rueda de prensa EFE concisa y contundente en la que José María, como portavoz, reclamó la vuelta a la unidad de acción de los partidos democráticos y una política de impunidad cero para la derrota definitiva de un proyecto criminal y totalitario En esa demanda de persecución judicial de los asesinos, el hijo de Fernando Múgica hizo una cáli (Pasa a la página siguiente)