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6 Opinión VIERNES 21 7 2006 ABC AD LIBITUM ÍDOLOS DE LA CUEVA EN QUÉ PAÍS VIVIMOS A contemplación estadística, los datos macroeconómicos o el alegre bullir de las terrazas y los chiringuitos del verano pueden hacernos creer que estamos en el mejor de los mundos. Sin embargo, hay otros paisajes en nuestro entorno que denuncian una realidad bien distinta. Quizá seamos un caso de travestismo social y político en el que, dentro de un cuerpo despampanante, se esconde una desordenada colección de miserias y pasiones inconfesables. La costumbre y la pereza, por mitades, nos hacen ver con irresponsable sosiego un escándalo como el que se dilata en Marbella. La corrupción no es una exclusiva del lugar y debe albergarse el M. MARTÍN temor de que, folclorisFERRAND mos al margen, estampas similares puedan verse en muchos de los municipios bendecidos por el turismo o germinados por la proximidad de las grandes ciudades. En ese penumbroso ambiente, en el que algunas compañías eléctricas resultan incapaces de descubrir con la anticipación debida que en verano hace más calor y se suceden los apagones, la tarea principal del Gobierno es revisar el pasado y desenterrar muertos por los que ya habíamos rezado y rencores superados que ahora convienen a quienes, carentes de un proyecto político solvente, tienen que organizar un programa con capacidad de seducción electoral y gancho popular. Así conseguimos que, con mucha saña, una chavalería que ignora el lugar en donde nace el río y no sabe localizar Zaragoza en un mapa mudo discuta, como si fuera una historia de buenos y malos sobre la Batalla del Ebro y su valor de espera con vistas a la Segunda Gran Guerra. Protagoniza el fenómeno José Luis Rodríguez Zapatero. Sobrevenido como presidente e incapaz de distinguir entre las milicias palestinas y las libanesas, pontifica sobre la situación de Oriente- -para nosotros- -Próximo y sesga sus opiniones en contra de lo que, más o menos, entendemos como eje rector de la política exterior española. De parecido modo y en la misma dirección, el Gobierno aborda como tarea prioritaria la total anulación del único partido que se mantiene en la oposición y, para garantizarla, además de controlar la mayoría de los medios audiovisuales públicos y privados, promueve la presencia de grupos vocingleros que les impidan la expresión a Mariano Rajoy, Alberto RuizGallardón y todo aquel que no comulgue con el despropósito gubernamental. A tal punto ha llegado el disparate que resulta posible que un mocito de las juventudes de Al Fatah, en el transcurso de un acto organizado por el PSOE, se acerque a Zapatero y le engalane con una kefiya inequívocamente propalestina. Si se trata de una tímida proclama confesional, malo; si es un fallo de los sistemas de seguridad- ¿cualquiera puede exornar al presidente? peor. El progresismo imperante nos aleja del progreso. ¿En qué país estamos? EL DERRUMBE estudio: los libros bloqueaban el espacio con la misES advierto desde la primera línea de que, a ma ferocidad que los cascotes tras el colapso de los pesar del título, no voy a hablarles de política, pilares de la mina. sino de la vida real. Y la vida real irrumpió en Durante el tiempo eterno que permanecí achicando la mía a las 2: 28 de la madrugada del miércoles, cuanlibros del naufragio y acarreándolos a otras habitaciodo yo me encontraba en la fase REM de mi sueño, con nes efectué una de las más radicales autocríticas que los neurotransmisores monoamínicos totalmente inhe hecho en mi vida. Los libros, esas herramientas hibidos y- -como le ocurrió al inalcanzable narrador adoradas que siempre he amado y, además, me de la Recherche- -una hermosa mujer desconodan de comer (una suerte, lo reconozco) se cida se encontraba a punto de surgir de una transformaron en hostiles enemigos a los que falsa posición de mi cadera. Entonces fue cuanhollaba con desesperación en mi esforzado indo me despertó el estrépito. tento de abrirme camino para calibrar la magTras descartar que formara parte de una penitud de los daños. Fetiches muertos, acusadosadilla concurrente- -al fin y al cabo mis sueres testigos de una impotencia fáustica. Me viños eróticos no suelen acaecer acompañados no a la cabeza, inevitable, el recuerdo de Henry de ruido y furia- me levanté del pegajoso leMANUEL Boulard, el bibliómano francés que compró cho decidido a averiguar la causa del estruenRODRÍGUEZ 600.000 volúmenes (y varios inmuebles para do. Solo en casa (me llamo Rodríguez y, en veraRIVERO guardarlos) durante los años dorados de la Reno, ejerzo) confieso que me costó encontrarla. volución Francesa, cuando las exacciones en las caAl principió pensé, optimista, que se había originado sas de la nobleza y en los conventos de la Iglesia los en el patio de vecindad y me había llegado a través de habían convertido en mercancías baratas. las abiertas ventanas de esta canícula inmisericorde Los demasiados libros. Obscenidad de la abundany chabacana. Pero no. La hecatombe había ocurrido cia. Objetos del placer repentinamente transmutados en mi piso. Más concretamente, en el estudio donde en testigos persecutorios. Libros que se reproducen suelo escribir estas notas que algunos de ustedes (consin control aguardando una lectura que a veces no tando a mis allegados) tienen a bien leer cada viernes. llega, demorada por otros libros, por diferentes afaCuando llegué a mi sancta sanctorum me encontré nes, por nuevos amores. Se puede estudiar una bibliocon el resultado del fragor. Una estantería de cuatro teca como la arqueología de los intereses de su propiemetros de largo por tres de alto, cargada con unos tres tario, encontrando hallazgos en cada estrato o yacimil quinientos volúmenes dispuestos en (inoperanmiento: marxismo, psicoanálisis, filosofía, historia, te) doble fila, se había desplomado y hecho añicos sonovela, poesía, y vuelta a los clásicos (Joyce incluido) bre mi mesa de trabajo, sobre el ordenador imprescinBibliofilia convertida en bibliomanía. Si toda bibliotedible, sobre la impresora y el escáner y el teléfono con ca es, como decía Gaos, un proyecto de lectura, la mía contestador y la lámpara y las fotos de mi mujer en eran cuatro o cinco (distribuidos en varias habitacioaquel viaje inolvidable: sobre mi vida tan precaria, nes) Tengo que depurarla, hacerla de nuevo sierva y en suma. Las riostras de acero, los estantes reforzano dama despiadada (si me apartáis, mala mujer, de dos y las largas guías de madera se habían doblado y vuestro lado, decía Gui d Ussel, despechado trovafracturado: el conjunto evocaba inevitablemente dor) Lo decidí melancólicamente cuando recogía el (Dios me perdone) la desnuda vanitas del World Traúltimo libro sobre los añicos de la pantalla de plasma: de Center al día siguiente de la catástrofe. Tardé diez El príncipe destronado. La historia de mi vida. horas blasfemas en poder traspasar el umbral de mi L L -Que los españoles se traguen lo que su Gobierno quiera; ETA no nos engaña a nosotros: si estamos sin matar es a cambio de algo.