Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 19 7 2006 Deportes 97 Este fin de semana pasado el tenis español volvió a vivir momentos de éxitos. Tommy Robredo ganó en Bastad y Feliciano López fue finalista en Gstaad. Dos jugadores que curiosamente han vivido este año profundas crisis con sus entrenadores. Al final los dos han encontrado soluciones a los problemas planteados con sus técnicos, pero desde perspectivas muy diferentes Entre Albert Costa y la superabuela TEXTO DOMINGO PÉREZ MADRID. Para Feliciano López la final de Gstaad ha supuesto un enorme desahogo: Necesitaba algo así. Ganar cuatro partidos seguidos. Ha sido una semana magnífica. Ese torneo, aunque sea de tierra batida, no se me da mal porque se juega a mucha altura. Enseguida tuve buenas sensaciones y eliminé a gente muy buena en arcilla (Volandri, Ljubicic, Rubén Ramírez) Todo apunta a que en el torneo helvético se ha producido el despertar del toledano tras una primera mitad de temporada muy desafortunada en la que cayó en el ranking hasta el puesto 68- -ahora es 58- -después de empezar el 33 y en la que sumó incontables eliminaciones en primera. Crisis de juego y resultados que precisamente ha coincidido con una crisis de entrenadores. Decidió abandonar a Francis Roig y Jordi Vilaró, que habían guiado su carrera en los últimos años. Sin técnico, su amigo Fernando Verdasco y su entrenador, Pepo Clavet, le dieron cobijo. Con ellos trabajó muy a gusto, aunque vivía un poco en tierra de nadie pues se entrenaba en Madrid, pero tenía su residencia en Barcelona. El caso- -explica- -es que sentía que necesitaba algo más, alguien que estuviera dedicado a mí plenamente. Llegué por ello a un acuerdo para dejar a Pepo después de Wimbledon Trabaja con Costa y Galo Blanco Así, tras el Grand Slam londinense se propuso encontrar un nuevo técnico y, por fin, parece haber acertado de pleno. Al menos así lo indica que tras poco más de una semana de trabajo haya alcanzado su primera final del año- -no estaba en una desde New Haven en agosto de 2005- -y en una superficie que no es su preferida. Su secreto, haber elegido a Albert Costa: Tal vez sea como la máxima futbolística: entrenador nuevo, triunfo seguro. Pero no lo creo. Es uno de mis mejores amigos en el circuito, pero es al tiempo alguien que me habla muy clarito, que sabe como juego, me conoce muy bien y cualquier cosa por la que yo vaya a pasar, él ya la ha vivido y aumentada pues no en vano ha sido campeón de Roland Garros o de la Copa Davis Además, junto a Costa el toledano también contará con otro ilustre retirado, Galo Blanco. Uno u otro viajarán con él. Galo hasta el US Open y Albert sólo después de la cita estadounidense por compromisos personales, pero eso no le impedirá seguir muy de cerca a su nuevo pupilo, el primero de una carrera como técnico que promete. Albert habló con Feli, le marcó las pautas maestras de su relación y lo que esperaba de él: Quiero que tengas plena confianza en tu sistema de juego, Feliciano López, a la izquierda, y Tommy Robredo han apostado por soluciones muy distantes a la hora de elegir técnico EPA REUTERS que lo mantengas aunque vayas perdiendo Una charla, unas cuantas sesiones prácticas y Feli estaba listo para remontar el vuelo. Contrasta su experiencia con la de Tommy Robredo. Mientras Feliciano ha tenido que encontrar el equilibrio en un hombre de enorme prestigio en el tenis para salvar la peor temporada de su vida; Robredo ha tenido que prescindir de un gran entrenador y rodearse de su familia para firmar la mejor campaña de su carrera. El gerundense se ha situado ya como número siete del mundo y eso que jamás antes había estado por debajo del top ten Ha ganado el Masters Series de Hamburgo, Bastad y disputó la final del Godó... Y todo ello sin entrenador. Rompió su relación de casi tres años con el argentino Mariano Monachessi, según explicó porque necesitaba bajar un poco el ritmo de trabajo. Mona es un grandísimo entrenador muy profesional, quizás demasiado en algunos momentos, no era el perfil de persona que yo necesitaba Y no se ha equivocado. Así, empezó a acompañarle su fisioterapeuta, Juan Reque, que lo pasaba fatal cuando tenía que intercambiar algunos golpes con su paciente. Luego se unió su padre, Ángel, que fue el hombre que le metió el gusanillo de la raqueta en las venas. Y el pasado 19 de junio sorprendió a todos al anunciar en su página web personal a dos nuevas entrenadoras. A Den Bosch viajaron, trabajaron con él y le asesoraron su madre, Dolors Garcés, y su abuela, Rosita Pol, que incluso peloteó con Tommy sobre la hierba holandesa... El caso es que cada tenista es un mundo y lo importante es que se sienta feliz, relajado y confiado en su juego y para ello poco importa que en su entorno cuente con una superabuela o con un gran ex campeón. Sobre gustos... La muy incierta profesión de técnico En el tenis la relación jugador- técnico serviría para escribir una enciclopedia. Es, de salida, un compromiso contractual antinatural puesto que el jefe (el entrenador) sólo es en la práctica un asalariado del subordinado (el jugador) El que manda cobra del que en teoría debe obedecer. A partir de ahí las situaciones que se dan en el circuito son casi infinitas. Hay entrenadores- niñeras, que casi hasta arropan a sus jugadores al irse a la cama. Existen técnicos- mayordomos, que llevan la bolsa a sus jugadores, les sirven la comida, les hacen de chófer... No faltan los entrenadores- colegas. Se limitan a acompañar al tenista, hacerle la vida más fácil y prepararle fiestas cuando se lo pide. Los hay que son casi padres que llevan con sus pupilos desde que son unos críos. Y abundan, por supuesto, los grandes profesionales, preparados, exigentes y duros en el trabajo que, al final suelen durar poco en sus puestos, pero a los que se recurre cuando las cosas van mal.