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ABC MIÉRCOLES 19 7 2006 Cultura 59 MÚSICA POPULAR Veranos de la Villa 2006 Intérprete: The Chieftains. Lugar: Cuartel del Conde Duque, Madrid. Fecha: 17- VII- 2006 UNOS CHIEFTAINS RENOVADOS LUIS MARTÍN Los actores Will Keen y Olivia Williams, durante la presentación ayer de The Changeling EFE El Teatro Español revisita el Siglo de Oro del drama inglés con The Changeling La obra ha pasado con éxito por los escenarios de Barcelona y Almagro b Esta tragedia jacobina, compues- ta por Middleton y Rowley en el siglo XVII y ambientada en la ciudad de Alicante, hace gala de un característico humor negro ANTONIO VILLARREAL MADRID. ¿Hay teatro en Inglaterra más allá de William Shakespeare? Con la intención de demostrarlo llega a las tablas del Teatro Español- -dentro de la oferta teatral de Los Veranos de la Villa- The Changeling tras haber pasado de forma exitosa por los escenarios de Barcelona y del Festival de Almagro. Pieza básica del siglo de oro del teatro inglés, el que comprende los periodos isabelino y jacobino, The Changeling trata, según la actriz protagonista Olivia Williams, de temas profundamente españoles, como la lujuria, la traición y el asesinato, aunque siempre con un giro hacia el humor negro La obra está ambientada en Alicante, ciudad que nunca fue visitada por sus autores, Thomas Middleton y William Rowley, que la escogieron por la fama y exotismo de la pasión española en aquella época. La historia de amor y crimen entre la virginal joven Beatrice- Joanna y su criado De Flores que escribieron ambos dramaturgos está caracterizada en esta producción por los británicos Olivia Williams y Will Keen. Para la actriz, que conoce bien el teatro jacobino pues participó en varias obras de la Royal Shakespeare Company, esta obra podía haber sido una tragedia romántica y bonita, como Romeo y Julieta pero acaba siendo retorcida y sangrienta La obra está dirigida por Declan Donnellan, un director que ha procurado darle a la producción una apariencia de cine negro, hasta el punto de que no hay demasiada iluminación comenta jocosamente Williams. Otra de las claves que caracterizan al director de la obra es, para sus actores principales, que utiliza la gran cantidad de soliloquios que hay en la obra para establecer un diálogo con el público además del hecho de que siempre es interesante ver una obra basada en la cultura española pero que está realizada bajo un punto de vista extranjero La compañía británica Cheek by Jowl es la encargada de poner en escena esta obra, coincidiendo con sus primeros 25 años de existencia, que estará desde hoy hasta el próximo sábado entre nosotros. Para el actor Will Keen, que lleva desde el pasado invierno en la pustulosa piel del sirviente De Flores, ésta es una obra que cambia dependiendo de la arquitectura del escenario. En Al- magro, por ejemplo, al ser un teatro pequeño, ganas una intimidad muy grande, al contrario que cuando estuvimos en Barcelona, que al ser mayor te obliga a actuar de otra forma. Creo que The Changeling funciona mejor en teatros donde el público está más próximo, es muy democrática en el sentido en que el público puede añadir mucho al espectáculo, así que estamos deseando ver cómo funciona en un recinto tan redondo como el Teatro Español Humor y horror se entremezclan Una de las características que más ha sorprendido al público de este espectáculo, que desde enero ha estado de gira por Francia, Luxemburgo, Alemania e Inglaterra, es su particular uso de un humor muy negro. La delgadísima línea entre la locura y la cordura, en primer término, y también entre el horror y el humor es explotada continuamente como recurso en The Changeling -traducido como el trueque Podemos epatar más a la gente si les hacemos reírse de algo horroroso dice Williams. Su compañero de reparto, William Keen, es mucho más flemático al reivindicar que es el público quien debe decidir si reir o vomitar Una obra que no da respuestas, sino que ofrece preguntas, es lo que el público encontrará en The Changeling hasta este fin de semana. Más allá de Shakespeare, y también más allá de Middleton o Rowley, puro teatro inglés, eso sí, ambientado en Alicante y con sobretítulos en español. Podía haber sido una tragedia romántica y bonita, pero acaba siendo retorcida y sangrienta on apreciable entrada de público, la histórica formación irlandesa The Chieftains, dirigida por el gaitero y flautista Paddy Moloney, ha pasado por este ciclo después de siete años de ausencia. Y las cosas han cambiado tan poco desde entonces, que el programa ofrecido acogía una miscelánea de varias de las mejores piezas acometidas por esta banda en más de cuatro décadas de existencia. Una sola objeción, no obstante, al repertorio disfrutado: se hubiese valorado muy positivamente- -y disponen de suficiente material para hacerlo- -la inclusión de más música española en el temario. Paddy Moloney, fantástico gaitero y flautista, es también un director musical de probada eficacia. Su elección de temas fue seguida por los músicos del grupo, que, como corresponde a conjuntos vivos que evolucionan adecuadamente, ha sabido incorporar gente nueva y joven en sus filas. Y, sin embargo, The Chieftains suenan igual de bien que siempre; empastados cuando tienen que estarlo y con espléndida afinación y musicalidad en cada momento. La savia nueva la ponen ahora la arpista Triona Marshall, que cubre la baja del fallecido Derek Bell, y el nuevo violinista Jon Pilatzke, que dobla en el baile maravillosamente. A las versiones de Cotton eye Joe y Arkansas traveller quizás les vendría bien una mayor armonización. Les proporcionaría un punto más de nervio, pues, aun dentro de la corrección, en momentos parecía que quedaban un poco alicaídas de pulso. No así la delicadas Planxty MacGuire y Women of Ireland que pusieron en escena, respectivamente, la arpista Triona Marshall y Paddy Moloney. Esta última es, probablemente, la pieza que más notoriedad- -y dinero- -ha suministrado a los Chieftains desde que Stanley Kubrick decidiese incluirla en la banda sonora de su filme Barry Lindon de 1975. En sus exposiciones en solitario, el campeón absoluto fue Pilatzke. Los Chieftains tienen menos que enseñarle que lo que él puede darles a ellos, frescura sobre todo. Pilatzke fue justamente aclamado por el público, junto a otra pareja de baile igualmente espléndida paseando su arte esporádicamente por el escenario. Pero el éxito fue redondo y abarcó a todos los componentes de The Chieftains, los de antes y los de ahora. C