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12 Nacional EL DEBATE SOBRE LA MEMORIA HISTÓRICA MIÉRCOLES 19 7 2006 ABC Tanto el PP como los socios del Gobierno se plantean rechazar la ley de Memoria Histórica Rajoy acusa a Zapatero de dividir a la gente y generar tensiones en vez de buscar la reconciliación Gobierno para que no rebaje el contenido del proyecto- -se quejan de que el Ejecutivo socialista no les ha presentado ningún borrador J. L. LORENTE M. MARÍN MADRID. Unos por exceso y los otros por defecto. Lo cierto es que la ley de Memoria Histórica- -el proyecto que ultima el Gobierno para revisar la II República, la Guerra Civil y el franquismo- -no tiene, de momento, el respaldo de ningún grupo parlamentario, salvo el socialista. Los populares advierten al Ejecutivo de que no cuenten con ellos para el pasado mientras los socios del PSOE intentan presionar con el objetivo de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no rebaje el contenido de un proyecto que ya consideran altamente descafeinado El anteproyecto de ley- -que debería nacer del consenso entre los partidos políticos- -ha originado polémica desde que comenzó su elaboración (al principio de la legislatura) tanto en el fondo como en las formas. Los socios del Gobierno- -especialmente, ERC e IU- -se han quejado reiteradamente de que el Ejecutivo ha incumplido todos los plazos para su presentación. Además, critican que el Gabinete de Zapatero no haya entregado todavía ningún borrador a los partidos. El Ejecutivo deberá presentar antes de agosto los informes elaborados por la Comisión Interministerial para el estudio de la situación de las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo según establece la disposición adicional de la ley aprobada el mes pasado por el Congreso sobre la declaración de 2006 como año de la Memoria Histórica. b IU y ERC- -que presionan al de Franco queda fuera del debate parlamentario, señala a ABC el representante del Grupo Popular Manuel Atencia. Casi tan críticos con el Gobierno se muestran los dirigentes de IU, que se plantean negar su apoyo a la futura ley porque el Ejecutivo no les ha consultado el proyecto. Entre los asuntos concretos que IU pretende que se recojan en el texto está la total anulación de las sentencias dictadas contra los demócratas a través de los juicios sumarios realizados por la dictadura franquista Y en una línea similar plan- tean serias reservas a la ley ERC o CiU. Desde el PSOE, se justificó la creación de una ley de Memoria Histórica en la falta de reconocimiento a los damnificados y víctimas de una guerra civil que concluyó en una dictadura. La democracia española es deudora de esa gente y todavía no se les ha reconocido de una manera formal y solemne señalaron a ABC fuentes oficiales de la Ejecutiva socialista. El PSOE responde a quienes, como IU o ERC, han denunciado el incumplimiento de los plazos por parte de Zapa- tero que se trata de una ley con una enorme dificultad Es tal la dimensión de los ámbitos en los que la guerra y la dictadura causaron daños, que es muy complejo calcularlos, documentarlos, acreditarlos... señalan. Respecto a las reservas de los grupos parlamentarios, el PSOE ya sabe que cuenta con el no del PP. A los socialistas no les preocupa que la ley no vaya a ser aprobada. Les vale, por ahora, la predisposición favorable de los grupos, independientemente de que, después, inunden la ley de enmiendas. Rajoy fue recibido ayer tanto con aplausos de simpatizantes como con abucheos de dirigentes del PSOE y de UGT FELMAR La proposición del año 2002 El rechazo más contundente a la revisión del franquismo viene desde las filas populares, que afirman que este empeño está en las antípodas de lo que entre todos se hizo en la Transición. Ayer, Mariano Rajoy se mostró contrario en Zamora a revivir el pasado, en lugar de vivir el presente y el futuro, que es para lo que estamos los políticos El líder del PP advirtió del error de volver a 1931, 1936 y la época de Franco, y recordó que ya en 1978 políticos de diferentes partidos dijeron que hay que mirar el futuro y no el pasado; hay que reconciliarse y no hay que dividir a la gente, ni generar tensiones Para él, Zapatero se equivoca en este tema, como en los estatutos y en la nueva configuración de España Para defender su postura, los populares se agarran a la proposición aprobada unánimemente por el Congreso el 20 de noviembre de 2002, en la que se establece que la discusión sobre la República, la Guerra Civil y la dictadura Rajoy, increpado por cargos del PSOE y de UGT, salió escoltado por la Policía en Benavente BELÉN MOLLEDA BENAVENTE (ZAMORA) La visita del presidente del PP, Mariano Rajoy, a Benavente era poco amistosa para algunos de los cientos de personas que le esperaban a las puertas de la iglesia de Santa María de Azogue, templo en el que se iniciaba su visita a la localidad. Aunque la mayor parte le aclamó a los gritos de presidente, presidente un grupo de personas que representaba a la Mesa pro Hospital de Benavente, pero en la que se habían introducido también cargos del PSOE de Castilla y León y de militantes de UGT, abucheó y lanzó improperios contra el líder popular. La convo- catoria sindical, bajo las siglas de la central socialista, protestaba contra la política sanitaria de la Junta de Castilla y León, parte de una antigua demanda benaventana: la construcción de un hospital para la comarca. Los simpatizantes del PP que esperaban a Rajoy reaccionaron contra el intento de boicotear el acto intentando arrebatar una pancarta a una sindicalista, que fue zarandeada y acabó en el suelo. Minutos después, en plena subida de la tensión, el presidente del PP tuvo que ser escoltado por la Guardia Civil y la Policía Local para poder salir de la iglesia e iniciar un recorrido a pie por el municipio. La presencia entre los alborotadores de dirigentes socialistas, como el secretario de la Agrupación Local y responsable de Patrimonio de la Comisión Ejecutiva Regional socialista, José Ignacio Martín Benito, y el procurador y portavoz de Agricultura del PSOE, Manuel Fuentes, indignó al PP que exigió su dimisión y la del delegado del Gobierno, Miguel Alejo. Rajoy lamentó que a cada lugar que voy el PSOE me manda a UGT, o ellos mismos, a organizarme un problema y a plantearme una reivindicación sobre cosas que no son de mi competencia Dijo que una situación similar ocurrió en Cataluña y en Guadalajara, tras lo cual pidió un respeto a los socialistas. Indicó Rajoy que todos tenemos derecho a hacer las visitas de manera normal, a hablar normal y agregó que esta política de acosar un partido como es el mío, de dividir, e intentar excluir, es muy mala