Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 19 7 2006 Opinión 5 UNA RAYA EN EL AGUA LA BOTELLONA DE LA CORRUPCIÓN A gestora de Marbella ha remitido a la Fiscalía una factura de vino y champán encargados en Francia por José Luis Roca, el rey Midas de las recalificaciones, que convertía los solares en oro. El importe asciende a 855.000 euros, algo más de 140 millones de pesetas, a razón de 200 euros la botella de Chateau Petrus y de 300 la de Dom Perignon, que el recalificador encargaba por docenas, quizá para celebrar los pelotazos. El fiscal tampoco piensa pagarla cuenta, porqueno le alcanza el sueldo ni con las horas extras de la Operación Malaya, pero yo que él miraría primero si, además del recibo, existe el cargamento, porque esa suma bien podría corresponder a una comisión camuflada. En IGNACIO la Marbella del gilismo CAMACHO surgió una escuela de prestidigitación financiera cuya especialidadconsistía en la invención de facturas falsas, algunas con alto grado de virtuosismo. Si la mercancía no es ficticia, será difícil encontrarcausa penalen ella, salvo que el nuevo Código de López Aguilar incluya el delito de derroche, pero acaso conviniese seguir la pista porque ese vino gotea alarma social. En esa botellona de lujo hay tomate. En algunos restaurantes marbellíes no se sirve precisamente el machadiano vino de las tabernas, sino ejemplares de 7.000 euros la botella, lo que convierte a sus consumidores en sospechosos de oficio, reos de despilfarro moral. Un tío que paga esa cantidad por un vino debería pasar de inmediato una inspección de Hacienda y, si no tiene chófer esperándolo con el Rolls, soplar por el alcoholímetro: la riqueza embriaga. En sitios así, la Guardia Civil tendría que disponer de una brigada de Delitos Suntuarios, y llevarse detenidos a los derrochadores por escándalo público. Antiguamente, los inspectores fiscales eran muy quisquillosos con los llamados signos externos pero se conoce que ahora el aparato de Hacienda está muy ocupado escudriñando a los contribuyentes de nómina, y no tiene tiempo para revisar a la gente que tiene paquidermos disecados en su casa. Una de los aspectos más inexplicables de la impunidad del latrocinio gilista es que nadie se diese cuenta de que los tipos que coleccionaban Maseratis y encendían puros con billetes de 500 pavos declaraban la renta como si fuesen funcionarios con la casita hipotecada. En medio del gran saqueo de Marbella, los 850.000 euros en burdeos constituyen mera calderilla, atrezo para regar esos almuerzos en los que se representaba la célebre escena de la servilleta doblada- esta servilleta es tu terreno; la doblamos por aquí... pero son el significativo síntoma del statu quo en que se movían personajes que hace una década servían cerveza de barril en chiringuitos playeros. Las autoridades que ahora se escandalizan trataban con ellos como si fueran tipos honorables, y hasta puede que alguna haya trasegado sin reparos el vino bajo sospecha cuya factura, desde luego, nadie va a pagar ya, pero quizá lleve tiempo convenientemente cobrada en especie. L LA MARÍA DE LA CIUDADANÍA OMO muchos de los que nacimos tras la Guerra Civil, no conozco otra cosa que la Educación para la Ciudadanía. O como se vaya llamando la recurrente asignatura de propaganda política para lavar y centrifugar los cerebros escolares. No conoce otra cosa la generación que se despertó a la libertad en mayo de 1968 y tomó el protagonismo del cambio tras la dictadura y de la transición tras la restauración de la Monarquía. Nuestra Educación para la Ciudadanía se llamaba Formación del Espíritu Nacional (FEN) Era una de las tres marías del Bachillerato: Formación Religiosa (vulgo Religión) Educación Física (vulgo Gimnasia) y Formación del Espíritu Nacional (vulgo Política; sí, sí, Política, tal como suena, era el nombre familiar de aquella asignatura para lavarnos el coco con la ideología de la dictadura, aunque la política y los políticos tuvieran en ella tan mal cartel) ANTONIO Como todos mis coetáneos, me tiré BURGOS los siete años de Bachillerato estudiando la Educación para la Ciudadanía de entonces. Tuve profesores religiosos y profesores seglares. Primero me la enseñó el Padre Arredondo, S. I. capellán de la Policía Armada y hermano de un falangista héroe del Alto de los Leones; luego, un instructor enviado a los Jesuitas por la Jefatura del Movimiento, el camarada Quijada. Con ambos y con los libros de texto de Mendoza Guinea me harté de estudiar la letra del Cara al sol la vida de José Antonio o de Ramiro Ledesma Ramos, el Fuero de los Españoles, los Puntos de la Falange, los Principios del Movimiento. Y de examinarme. Con muy poco fervor patriótico, la verdad, pues nuestro curso de los Jesuitas por un lado lindaba con Estoril y por el otro con Montejurra, y estudiábamos la Unificación y los ataques a los Borbones y a la Monarquía exclusivamente por imperativo legal. Si poco dura la dicha en casa del pobre, menos la C libertad docente en España. Un suspiro. Más o menos lo que la Constitución de 1978. La UCD suprimió de los planes de estudio toda asignatura manipuladora y propagandística como aquella Formación del Espíritu Nacional. Ahora vuelven a poner obligatoria la Formación del Espíritu Nacional, perdón, la Educación para la Ciudadanía. (Y para el Ciudadanío, añado yo, por aquello de la igualdad de género, que va a examen. Vuelve la lavadora de cerebros infantiles y juveniles. Enseñanza de los Principios del Movimiento Zapateril y del Fuero de los Parguelas. Qué inocularán sobre la familia, ya lo sabemos. Qué sobre el terrorismo y el separatismo, lo imaginamos. Igual que a nosotros nos presentaban a san Luis Gonzaga como modelo de pureza, a los chavales les presentarán a Zerolo como paradigma de comportamiento sexual (un poquito cara y pelitos de san Luis Gonzaga sí que tiene el señor) Espero y confío en que los genes españoles de la rebeldía sigan siendo los mismos en el estudiantado. Y que los hijos y nietos de los que tuvimos que sufrir la totalitaria Formación del Espíritu Nacional le echen a la fascistona Educación para la Ciudadanía la misma cuenta que nosotros: ninguna. Y que, como nosotros, luego hagan en la vida civil todo lo contrario de cuanto les enseñen. Así le ocurrió a nuestra generación. Los instructores del Movimiento se llevaron siete años manipulándonos con los peligros de la democracia, y ya ven: los antiguos alumnos de Formación del Espíritu Nacional, de Suárez a González, fueron precisamente los que nos devolvieron las libertades. Espero que ahora, por las mismas, estos chavales tampoco se dejen manipular y llegado el momento defiendan y hagan suyo todo el esquema de valores que se les niega, desde la familia a las creencias religiosas, desde la libertad de pensamiento al respeto a las mayorías (sí, he dicho mayorías, que son las que ahora no se respetan) con este palimpsesto de propaganda totalitaria que es la nueva cara de la vieja maría de la Política.