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ABC MARTES 18 7 2006 Cultura 59 La literatura cinematográfica de Alberto Fuguet, en versión breve b El escritor, una de las plumas más importantes de la nueva narrativa chilena está de paso por España para presentar su último libro de relatos, Cortos ANTONIO VILLARREAL MADRID. Puede decirse de Alberto Fuguet que es ya un joven veterano de las letras iberoamericanas. Desde aquel primer libro de cuentos, titulado Sobredosis publicado en 1990 y que le situó en la cresta de la llamada nueva narrativa chilena hasta su último volumen, Cortos Fuguet se ha labrado un interesante currículum que abarca no sólo literatura, sino también cinematografía. Cortos suma ocho relatos que tienen en común una elección de personajes desenfocados insertados en un cúmulo de situaciones gobernadas por el azar. No sé muy bien de qué va el libro dice sorprendentemente su autor, fue mi obra de despedida, porque ahora estoy haciendo películas como director de cine, que es como escribir pero con una cámara. Entonces quise hacer dos libros antes de lanzarme al rodaje de mi primer largo Esta película a la que se refiere Fuguet es Se arrienda su ópera prima. Antes de la misma es cuando tiene lugar la escritura de Cortos que define como relatos en blanco y negro En el proceso creativo de elaboración de los cuentos, el autor reconoce que llevaba mucho tiempo sintiendo que antes escribía con la cámara, mientras que ahora, sin embargo, creo que estoy rodando películas con el lápiz El de Alberto Fuguet es uno de los nombres que, desde Chile, están llegando a nuestros oídos, lo que indica que el país andino está viviendo una gran efervescencia creativa- -quizá comparable a la movida española- Sin duda, si sabes más de Chile es que algo está ocurriendo. Creo que es cierto que en Chile están pasando cosas, hay como energía, se están haciendo cosas, se está experimentando, y me sorprende el número de personas creativas al ser un país tan pequeño, tanto en cine como en literatura, y que todo coexista: por ejemplo, que se pueda dar un autor como yo y otra como Isabel Allende, que somos tan distintos Fuguet forma parte del colectivo McCondo, un grupo de artistas que claman el fin del realismo mágico. Creo que el realismo mágico está, por un lado, súper vivo, porque a la gente le encanta y vende muchísimo, pero para mí terminó, porque creo que ha llegado a su fin creativo, siento que se ha quedado en producto de exportación Por tanto, para el chileno, la principal diferencia entre ellos y yo es que yo no escribo para ser querido por todos AFP Ovacionan en Aviñón el Paso doble embarrado de Nadj y Barceló El público del festival de teatro de Aviñón acogió con entusiasmo en la Iglesia de los Celestinos el estreno del espectáculo Paso doble en el que el coreógrafo francés Josef Nadj y el artista español Miquel Barceló se sumergen en un proceso creativo con barro sobre la escena, informa Efe. Durante una hora, Nadj y Barceló deforman, moldean y se arrojan barro mutuamente hasta acabar convirtiendo el conjunto en una escultura animal por la que desaparecen. Soberbio Paso doble de barro titula su crítica Le Monde que destaca la ovación unánime del público, transportado por la suntuosa evidencia de haber asistido a una gran obra Juan Villoro: El fútbol funciona como espejo acrecentado de la realidad El mexicano indaga en la mitología del deporte rey en Dios es redondo b Después de ganar el Herralde de Novela, el autor de El testigo recupera su condición de cronista deportivo para abordar la pasión organizada mejor repartida DAVID MORÁN BARCELONA. Pelé dijo alguna vez que el fútbol era una religión y el balón su Dios Así resumió ayer el escritor mexicano Juan Villoro (Ciudad de México, 1956) parte de los motivos que le han llevado a recorrer la distancia que separa los pies de las manos para escribir Dios es redondo (Anagrama) libro con el que el autor de El testigo observa desde todos los ángulos posibles el oficio de patear balones para concluir que se trata de la pasión organizada mejor repartida Que la FIFA tenga más afiliados que la ONU ya dice mucho señaló Villoro durante la presentación del libro. En Dios es redondo Villoro investiga la relación que se da entre los aficionados y su equipo, recopila las crónicas que escribió para el diario La Jornada durante el Mundial de Francia 98, dedica un apartado a la Liga española, busca respuestas en conversaciones con Valdano y trenza un exquisito retrato de Maradona, una figura que, como los Rolling Stones, exige ser narrada A medio camino entre el ensayo y la crónica deportiva, el libro presenta el de- Villoro, ayer en Barcelona EFE porte rey como metáfora de la realidad vista desde el prisma del exceso. El fútbol funciona como espejo acrecentado y pasional de problemas como el racismo, la violencia, la distorsión mediática y la comercialización excesiva apuntó el escritor. Criado entre los colores del F. C. Barcelona, herencia de un padre nacido en la capital catalana, y el Nexacan, el equipo de los electricistas mexicano, Villoro considera que aficionarse al fútbol en un país que no tiene una liga poderosa, ni la posibilidad de ganar un Mundial hace que se ejercite mucho la imaginación del público De ahí que especule con un posible mundial de aficiones que tendría a México y Escocia co- mo finalistas. Son países que nunca han tenido protagonismo internacional y quizá por ello han buscado el placer compensatorio de llenar estadios escribe en la primeras páginas del libro. Recién llegado del Mundial de Alemania, donde ha ejercitado de nuevo su condición de cronista a pie de campo, Villoro reconoce que si por algo ha destacado esta última entrega futbolística ha sido por el público. Ha sido el Mundial de la pasión en la grada y el tedio en el campo- -explicó el escritor- Después de una primera fase muy abierta, llegó una segunda con más temor que fútbol en la que los delanteros se convirtieron en versiones futbolísticas de Robinson Crusoe Aun así, si por algo será recordada la cita mundialista alemana será por el cabezazo de Zidane a Materazzi, hecho para cuya explicación alude Villoro a la humanización del mito. Después de mostrarse como un héroe y luchar contra el destino en cada partido, perdió la cabeza y regresó a la condición común de los hombres, algo que lo convierte en una figura aún más épica asegura. Mucho más explicíto se mostró a la hora de explicar los motivos por los que rara vez el fútbol ha dado pie a alguna gran novela: El fútbol llega ya narrado. Depende tanto de sí mismo que no queda espacio para el escritor. Se presta mucho para la crónica, pero poco para la novela, ya que queda poco que inventar