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54 MARTES 18 7 2006 ABC Cultura y espectáculos Francisco Ayala: Gracias por recuperarme después de una vida errante Treinta especialistas analizan hasta el viernes su vida y su obra en un congreso en Granada b Abrieron el simposio Luis García Montero, José García Velasco, la consejera de Cultura de la Junta andaluza, el rector de la Universidad de Granada y el alcalde de la ciudad INÉS GALLASTEGUI GRANADA. Una treintena de especialistas llegados de todas partes del mundo analizarán la vida y la obra de Francisco Ayala en el encuentro titulado El escritor en su siglo que organizan la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, la Consejería de Cultura de la Junta, el Ayuntamiento y la Universidad de su ciudad natal. El premio Cervantes, siempre acompañado por su esposa, Carolyn Richmond, se dirigió al público como queridos amigos olvidando- -ironizó- -los nombres ilustres y los cargos importantes de sus compañeros de estrado. Desde la desolación feliz de la edad que tengo, después de haber traspasado los límites de los cien años, el título más importante y sincero que puedo darle a nadie es el de amigo. Agradezco a la ciudad de Granada el haberme recuperado después de toda una vida errante en la que he pasado por las aventuras y las circunstancias a veces más terribles y más desoladoras aseguró. Por último, Ayala se mostró encantado de alojarse a dos pasos de la casa donde vivió de niño y de su colegio de entonces, llamado de las Calderonas Durante la presentación del congreso, Luis García Montero, coordinador del encuentro académico y de los actos del centenario, se mostró orgulloso de ser granadino y de ser profesor de esta Universidad. No tanto por afán localista- -dijo- como porque con este homenaje la ciudad y la universidad se ponen a la altura del mundo ético y literario de Francisco Ayala En esta época de demasiada charlatanería- -afirmó el poeta- la palabra universitaria se debe caracterizar por el rigor y por la libertad, por la independencia y por la seriedad a la hora de mantener sus opiniones y de ofrecer sus investigaciones. Se reúnen aquí algunos de los nombres más importantes de la cultura, de la literatura, del pensamiento y de la historia, que pueden dar una imagen completa de lo que ha significado para todos nosotros la lección viva de Francisco Ayala concluyó García Montero. Por su parte, el rector de la Universidad de Granada, David Aguilar, recordó que en el congreso no sólo se analizará la vida y la obra del autor de Muertes de perro sino que esa reflexión académica y universitaria se hará enmarcada en su siglo Creo que es el mejor homenaje que se puede hacer a un intelectual que ha dedicado su vida a aportar luz, a iluminar con su reflexión y con la belleza de su escritura los avatares que ha presenciado y ha vivido Una fiesta muy especial El presidente de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, José García Velasco, subrayó el pensamiento crítico de este liberal íntegro, insobornable y afirmó que la presencia de su protagonista convierte el congreso en una fiesta muy especial Por ello, animó a los asistentes a disfrutar de su lucidez y su inteligencia García Velasco disculpó la ausencia de la ministra de Cultura que, según dijo, se encuentra en Córdoba convaleciente de una operación a la que se sometió a primeros del mes de junio y hasta ayer tenía intención de viajar a Granada. Carmen Calvo inauguró el pasado jueves un museo en Segovia y este fin de semana ha acudido a un ac- Ayala, ayer en Granada junto a la consejera de Cultura de la Junta andaluza La ministra de Cultura, Carmen Calvo, no estuvo presente en la inauguración del congreso El escritor en su siglo por seguir convaleciente to público relacionado con la moda. La consejera de Cultura de la Junta de Andalucía, Rosario Torres, apuntó que, en este aniversario de su nacimiento, el homenaje más importante que se le puede hacer a Ayala lo hacen los lectores que este año le han descubierto, cada una de las personas- -periodistas, estudiantes, amas de casa, jóvenes... -que han abierto una antología De Granada a Nueva York pasando por Berlín I. G. GRANADA. El ciclo de ponencias Ayala y las ciudades lo abrió el profesor de la Universidad de Granada Manuel Sáenz Lorite, que se basó en el volumen de memorias Recuerdos y olvidos para hacer un paseo nostálgico por la urbe de finales del siglo XIX y principios del XX. Sáenz Lorite enmarcó en la historia general de la ciudad la pequeña historia del Ayala niño, y aludió al ambiente cultural de la Granada de los años veinte que Ayala abandonó siendo aún adolescente. Al profesor de la UNED Santos Juliá le correspondió describir el Madrid de los veinte al que el hoy centenario ensayista llegó con 16 años. La capital casi dobló su población en aquellos años con la marea de jóvenes llegados de la periferia y ello le dio un gran dinamismo cultural. Había un sentimiento de que algo nuevo estaba pasando apuntó Juliá, recordando la metáfora de Ortega de que una España vieja estaba muriendo y una España joven nacía El profesor recordó que, con sólo 18 años, Ayala publicó su primer libro y entró en los círculos literarios, y a publicar en revistas. Era una ciudad muy acogedora en el sentido de que quien tenía algo que decir, llegaba al público Por su parte, el profesor Dieter Ingeschay, de la Universidad Humboldt, recordó los años que el intelectual pasó en el convulso Berlín de finales de los años veinte y comienzos de los treinta, con la crisis de la República de Weimar y la llegada al poder de Adolf Hitler. Laura Scarano, de la Universidad Nacional de Mar de Plata, repasó los once años que Ayala vivió en Buenos Aires, desde el final de la Guerra Civil española hasta 1950. A pesar de que su esposa era chilena, prefirió exiliarse en Buenos Aires, por el ambiente literario dijo Scarano, quien recordó que en la capital argentina Ayala vivió de la pluma y cultivó la amistad de lo mejor de su intelectualidad, incluido Jorge Luis Borges. Helen Anderson, de la Universidad de Nueva York, presentó los testimonios de profesores y alumnos de Princeton, Chicago o Nueva York que recordaban el paso del ensayista andaluz por sus aulas. Estados Unidos también impactó a Ayala.