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ABC LUNES 17 7 2006 91 Deportes Tommy Robredo fulmina a Davydenko en la final de Bastad y logra su segundo torneo esta temporada Fernando Alonso se situó por detrás de Schumacher en el último tercio de carrera, pero nunca tuvo opción de acercarse EPA Schumacher exige más a Alonso El alemán gana en Francia delante del español y comprime el Mundial en 17 puntos JOSÉ CARLOS CARABIAS ENVIADO ESPECIAL MAGNY- COURS. Ese salto a lo Bunbury, deslizando su anatomía sobre los mecánicos rojos de Ferrari como si fuese el vacío desde el escenario al foso, denota que para Michael Schumacher la motivación de ganar, la excitación del triunfo, es más importante que cualquier otro enganche vital. Tiene 37 años, siete cetros mundiales, un reconocimiento mundial al nivel de las mayores figuras del deporte, y ahí sigue. Saltando. En el podio, en la frente de sus auxiliares, en el bólido número 5 aparcado en la meta de MagnyCours. Con su victoria de ayer ha comprimido el Mundial a 17 puntos de diferencia respecto a Fernando Alonso. Estará comprometiendo el segundo título del español, pero nadie puede negar que su tesón y su voluntad inquebrantable aportan el único picante para un certamen que, sin su presencia, estaría sentenciado desde hace semanas. En esa imagen reside buena parte del germen de este Mundial de F- 1. Schumacher, lanzándose como un juvenil sobre la alegría de sus ayudantes, enarbolando la bandera italiana en señal de victoria sobre Francia- Re- nault, reedición de la final futbolera de Alemania, Materazzi y el cabezazo de Zidane. El alemán sigue celebrando cada triunfo como si fuera el primero o el último de su vida. Por detrás figura, claro, la mejoría evidente de un monoplaza que calza neumáticos intratables a temperatura de asador. O sea, el circuito de MagnyCours, 38 grados ayer a las tres de la tarde. Una especie de fragua para los pilotos. Da grima verles antes de la carrera. Los turistas se despojan de cualquier prenda que roce su piel y ellos van equipados de serie para un alunizaje. La protección ignífuga pegada al cuerpo, el mono de trabajo, el casco... Aunque luego Alonso rebajó en sus declaraciones el sentido táctico de la cuestión, la salida se anunciaba crucial para el desarrollo de la carrera. Si el español conseguía rebasar a Felipe Massa, el duelo con Schumacher estaba servido, vuelta a vuelta, repostaje a repostaje. Pero el brasileño va adquiriendo algún cuajo como oficial del equipo más simbólico de este mundillo y no concedió un resquicio a Alonso. Lo intentó dos veces el campeón, en la arrancada y en la curva Adelaida, un frenazo al nivel de las obras de la M- 30. Los neumáticos deciden Massa se resistió taponando de adentro afuera y a la inversa, y el Gran Premio continuó entonces por la lógica que había marcado el viernes y el sábado. Un piloto sobresaliente (Schumacher) al frente de un coche con más velocidad (Ferrari) por el soporte de los neumáticos (Bridgestone) La veracidad de este argumento se comprueba con la prestación de los Toyota, un desastre durante la tempora- LO MEJOR LO PEOR Intratable Schumacher, desde principio a fin. Los Toyota remontan. Bien De la Rosa Los Honda siguen en picado; Barrichello se salió y Button no terminó da y que en Magny- Cours volaron al mando de Trulli y el imprevisible Ralf Schumacher. También funcionó al primer nivel el Williams de Webber hasta que saltó por los aires la rueda trasera izquierda y De la Rosa pudo rebasarle. El comportamiento de Fernando Alonso estuvo al nivel de catalogación de su futuro equipo. Es extraespecial dijo Norbert Haug, el hombre fuerte de Mercedes. No falla Con ruedas fetén o sin ellas, en trazados veloces o lentos, con frío o calor, su respuesta es la misma. La victoria o el segundo puesto. Sólo en Indianápolis (quinto) quebró esa secuencia. En Magny- Cours rodó más veloz que Massa y la estrategia de las tres paradas de Ferrari salió de cine para Schumacher, fugitivo desde la primera ronda, pero no para el brasileño, que cedió ante Alonso en el repostaje de la vuelta 54. La victoria de Schumacher exige un plus a Alonso, a Renault y a Michelin. Son 17 puntos cuando en Montreal llegó a una diferencia de 25. Y en las próximas citas, Hockenheim, Budapest y Estambul, el sol no va a desaparecer para alegría de las Bridgestone, gomas que necesitan más temperatura para rendir en el asfalto.