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ABC LUNES 17 7 2006 Sociedad 59 Medio ambiente Atropellada una hembra reproductora de lince ibérico Sus dos cachorros corren peligro de morir ABC MADRID. Una lince hembra que fue atropellada el pasado sábado es el segundo lince ibérico de Doñana arrollado por un vehículo en lo que va de 2006, y el decimoséptimo de los últimos seis años. En esta ocasión, además, se trata de una de las pocas hembras reproductoras que quedaban en la comarca, y acababa de dar a luz una camada de dos cachorros que, como no se encuentren rapidamente, pueden llegar a morir de inanición o de sed. Un vehículo que circulaba por la carretera de Rociana en la zona nororiental de la comarca de Doñana, atropelló al animal, que, tras el aviso del conductor, fue recogido con vida por los técnicos de la Junta de Andalucía. Tras un primer examen, constataron que el golpe le dañó el tren motor, causándole una posible fractura de patas. Le trasladaron- -anestesiado- -a un centro sanitario para hacerle pruebas, y actualmente se encuentra grave. El felino es una hembra reproductora de cuatro años. Se calcula que quedan entre 5 y 10 ejemplares de linces hembras en Doñana, de las cuales no todas son reproductoras. En 2005, nacieron 10 cachorros en toda la comarca, y 8 en 2006. Así, si no se encuentran a los cachorros, quedará aniquilada la cuarta parte de toda la camada de este último año. Se calcula que quedan entre 5 y 10 hembras de lince en toda Doñana EFE ACTUALIDAD NATURAL MÓNICA FERNÁNDEZ- ACEYTUNO EL TEPE Y EL JABALÍ ba. El origen de esta palabra es muy curioso, pues viene del sonido, tep, tep, del azadón en la tierra, pues el tepe es una tierra con césped que se coloca para hacer paredes y malecones pero que también se usa para cubrir la tierra cuando no se tiene tiempo para ver nacer la hierba. Es un césped tan perfecto que parece que, en su verdosa y brillante vanidad, jamás se incorporará a la vida que le rodea. Pero hete aquí que bajo el tepe, que ha sido colocado igual que las alfombras rojas de los grandes acontecimientos, se crían toda suerte de gusarapos: insectos, caracoles, lombrices que remueven cada una, a lo largo de su vida, nueve toneladas de tierra, y el tepe se convierte para el jabalí, en una caja metálica de galletas, donde no tiene más que levantar la tapa con la jeta, para ponerse ciego de miñocas. Sube el jabalí con sus rayones desde el río, atraviesa a oscuras el bosque de robles y acebos, y al día siguiente, sobre la alfombra del tepe, se diría que hubiera bailado un elefante. E l tepe es una alfombra de césped, el fieltro de un billar, un peluquín de hier-