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ABC LUNES 17 7 2006 55 Un albañil de Murcia, primer fallecido del verano por golpe de calor en España El transbordador Discovery entrará hoy en contacto con la atmósfera de la Tierra, a una velocidad aproximada de 28.000 kilómetros por hora de seguridad, el montaje de la EEI se reanudará en agosto de este mismo año. En la actualidad, la EEI, en sus poco más de 400 metros cuadrados habitables, aloja a tres astronautas, una tripulación que se ampliará a seis en 2009. Para poder incrementar la tripulación de la Estación, el transbordador espacial realizará doce viajes. Entre los componentes que se incorporarán, habrá nuevos elementos capaces de mejorar las condiciones de habitabilidad- -espacio, oxígeno... -y se añadirá una segunda cápsula Soyuz (la otra nave espacial, además de los transbordadores, que puede traer y llevar astronautas a la Estación) como bote salvavidas permanentemente atracado a la EEI. Además, la nave de carga rusa Progress realizará viajes más frecuentes para satisfacer las necesidades de productos de consumo de los tripulantes, proveer de combustible para realizar maniobras de corrección de la órbita- -que eviten que la estación se estrelle contra la atmósfera- -y suministrar suficiente material para experimentos. Precisamente el abastecimiento con este tipo de elementos es esencial para que la EEI cumpla la misión que, en principio, justifica buena parte de su existencia: el desarrollo científico. Cuando en 2010 esté completa, la estación contará con cinco módulos dedicados a la investigación. Uno de ellos, el laboratorio Columbus de la Agencia Espacial Europea, será puesto en órbita el año que viene. En este módulo se realizarán experimentos para conocer mejor el sistema cardiovascular o el cerebro y permitirá ampliar las tareas científicas europeas. Hasta ahora estas labores se han centrado en biología espacial, para seguir avanzando en la identificación de la respuesta de los seres vivos a los ambientes extraterrestres; fisiología humana, utilizando a los propios astronautas para estudiar estos efectos de la vida en el espacio en el ser humano; y física y tecnología, en el análisis de la respuesta de los sistemas y materiales en las condiciones espaciales. La NASA y las agencias espaciales rusa y japonesa contarán también con laboratorios para realizar sus experimentos. Otras agencias, como la brasileña o la canadiense, también participarán en la inversión científica en la EEI a través de contratos con las propietarias de los laboratorios para desarrollar investigaciones específicas. AFP La EEI en cifras La Agencia Espacial Europea estima que el coste total de la Estación Espacial Internacional (EEI) será de 100 millones de euros. Los astronautas necesitan diariamente 30 kilos de productos de consumo. A partir de 2009, seis astronautas- -actualmente hay tres- -convivirán en la Estación durante periodos de seis meses. Cuando la construcción esté completa, la EEI tendrá un volumen presurizado- -incluye laboratorios y espacios habitables- -de 1.000 metros cúbicos, contará con una masa de 400.000 kilos y será tan extensa como un campo de fútbol. La EEI da una vuelta completa a la Tierra en poco más de hora y media. Viaja a 27.685 kilómetros por hora a unos 350 kilómetros sobre la Tierra. Debate sobre su conveniencia Todas las agencias espaciales que participan en el proyecto de la Estación Internacional alaban, a través de sus sitios web y por los distintos medios a su alcance, los avances científicos que la investigación en la EEI ha logrado ya y, previsiblemente, conseguirá en el futuro. Sin embargo, un número importante de personas e instituciones consideran que los logros de la tarea científica a bordo de la EEI tienen un valor dudoso y un coste excesivo. Según ellos, muchos de los estudios El Columbus, el laboratorio de la Agencia Espacial Europea, llegará a la estación en 2007 médicos que la NASA quiere llevar a cabo en la EEI ya se han realizado en su precursora, la Mir rusa, y otros experimentos podrían realizarse a bordo de naves no tripuladas. Esta es la opinión, por ejemplo, de Wesley Ward, ge- jefe de geología espacial de la Agencia de Investigación Geológica de Estados Unidos, que considera los robots, y no los experimentos realizados por humanos en el espacio la realidad científica más interesante Expertos del Consejo Nacional de Investigación estadounidense consideran también que el aporte de los tripulantes de la EEI a la ciencia es limitado, ya que sólo pueden dedicar 20 horas semanales a labores de investigación; el resto del tiempo lo pasan tratando de mantener la estación a flote Pero, pese a las críticas, otros argumentos a favor, como el valor de tener un centro internacional de colaboración científica o el prestigio que proporciona un proyecto de tal envergadura, otorgan un impulso suficiente a la EEI como para confiar en su continuidad. Además, para hacer frente a las enormes inversiones que requiere la continuidad de la estación, la NASA abrió las puertas a empresas privadas que quisiesen hacer negocios en la EEI. Una iniciativa que se amplió en enero de este año, cuando la NASA anunció el programa de Servicios Comerciales de Transporte Orbital. Con él, pretende dar la posibilidad a compañías no gubernamentales para desarrollar un sistema de transportes privado que permita a la agencia espacial estadounidense reducir costes y contar con un servicio de transportes orbitales a partir de 2010, cuando se retiren los transbordadores espaciales que ahora realizan este servicio.