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44 Madrid LUNES 17 7 2006 ABC De nada les ha servido a los vallecanos acortar a la mitad, como el año pasado, la duración de la Batalla Naval. El Ayuntamiento no les ha dado el agua que pedían y, ante el rechazo a quedarse secos en el día del Carmen, han tenido que rascarse el bolsillo Vallecas se empapa con agua comprada TEXTO: CRISTINA ALONSO FOTOS: FRANCISCO SECO MADRID. El agua podía venir de cualquier lugar. De un pequeño e inocente cubo de playa infantil hasta de un enorme cubo de basura que, ante la aparatosidad del recipiente, tenía que ser descargado sobre la cabeza de la víctima por, al menos, dos personas. Tampoco faltaron barreños, cubos de fregona o macetas. Los vallecanos- -muchos en bañador o biquini- -también desenfundaron pistolas, rifles y metralletas de todos los colores compradas en los chinos y que les servían para disparar chorros de agua con gran puntería. Es que son muchos años entrenándome cada 16 de julio. Donde pongo el ojo, pongo el agua explicaba Narciso, un veterano marinero que ayer se lo pasó como los indios Muy cerca de él, un grumete de unos seis años había descubierto el punto más vulnerable de sus vecinos: los ojos. Hacia ellos apuntaba sin el menor remordimiento. La batalla más cara A las cinco de la tarde, en el bulevar de Peña Gorbea, los vallecanos estaban listos para librar su batalla naval número 25. Las bodas de plata, sin embargo, fueron más reivindicativas que nunca. Al distrito, que lleva un cuarto de siglo reclamando- -utópicamente- -un puerto de mar, el Ayuntamiento le ha negado este año hasta el agua con la que salpicarse. No resulta coherente con la política de ahorro de agua que defiende y practica el Consistorio dedicar una sola gota a una actividad lúdica en plena sequía afirmaba hace pocos días la Junta Municipal del distrito. Juanjo Espartero, uno de los miembros de la cofradía marinera organizadora de la batalla náutica, estaba muy enfadado por la negativa del Ayuntamiento de Madrid a proporcionar el agua para que se celebrara la fiesta. ¿Cómo vamos a dejar a 5.000 personas sin agua? se preguntaba en el interior de la cofradía, en la calle Payaso Fofó. En el exterior, y como respuesta a su pregunta, tres grandes camiones con 16.000 litros de agua cada uno se encontraban estacionados a la espera de que los vallecanos los descargaran, ya que esa zona- -final del trayecto de la batalla- -es conocida como la zona húmeda porque en ella la lucha aguada se radicaliza. Estos tres camiones han sido pagados por los más de doscientos cofrades, ante la indignación general- -aunque Espartero no quiso precisar el coste total de los 48.000 litros de los camiones- Quien tiene el dinero, tiene el agua añadía. Desde la cofradía marinera afirmaban con rotundidad que la batalla naval de Vallecas se dejaría de celebrar en el momento en que hubiera sequía declarada: Esto es sólo un pequeño remojón. Bien que riegan los campos de golf y se llenan las piscinas privadas... Soldados veteranos Varias generaciones se acercaron hasta la piscina de asfalto Se notó que 25 años son muchos años. A mí ya no me pillan afirmaba un vecino que atravesaba la calle contracorriente porque acababa de comer en casa de su hermano, sita en el epicentro de la batalla. Ataviado con un impermeable, portaba el periódico y más enseres en una bolsa de plástico atada con un nudo. Además de chanclas y un paraguas abierto. Y es que la advertencia vallecana estaba clara: Si pasas, te mojas Más allá de la línea roja, no había posibilidad alguna de salir seco. En los balcones de las calles por las que navegaban las carrozas- -Puerto Alto, Martínez de la Riva, Monte Perdido y Arroyo del Olivar, arribando en la calle Payaso Fofó- -los vecinos siguieron a la perfección las órdenes de los capitanes. Ante la negativa del Ayuntamiento de suministrar agua a los vallecanos, la Veinticinco años para reivindicar un Puerto de Mar en el barrio La Batalla Naval de Vallecas, que este año celebra sus bodas de plata, nació de forma espontánea en 1981, cuando un colectivo ecologista decidió declarar la independencia de la República de Vallekas reivindicando un Puerto de Mar para el barrio. Hacía tanto calor que la gente empezó a tirarse agua. Desde entonces, y dado su carácter reivindicativo, en toda batalla naval los vallecanos se mojan por algo. Este año lo han hecho por el pueblo saharaui cuando se cumplen 30 años de su exilio y tras las inundaciones que padecieron meses atrás en los campamentos de refugiados de Tinduf. El lema de esta vigésimo quinta edición de la batalla ha sido Mójate por un Sáhara libre El año pasado el lema fue: Mójate por SECO En esa edición denunciaban un hecho concreto: la especulación urbanística del barrio de Adelfas que iba a acabar con 14 años de autogestión del Centro Social Seco.