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24 Nacional LUNES 17 7 2006 ABC El ataque que sufrieron las tropas españolas la semana pasada en Afganistán hirió a cuatro soldados e hizo perder la vida a un quinto, el peruano Jorge Arnaldo Hernández, uno de los casi 3.000 extranjeros que forman parte de las Fuerzas Armadas Servir bajo bandera ajena TEXTO: ALBERTO LARDIÉS FOTO: ERNESTO AGUDO MADRID. Hace siete días, el Ejército español volvió a teñirse de luto como consecuencia de la muerte en Afganistán de Jorge Arnaldo Hernández Seminario, de 26 años y de origen peruano. Fue en un ataque premeditado contra un convoy de la misión ISAF de la OTAN en que había tropas españolas. Una mina anticarro de entre 3 y 4 kilos segó la vida de Hernández e hirió a otros cuatro compañeros: el cabo primero José A. Murías Pillado, el cabo Rubén Sánchez López y los soldados Carlos Iván Macías Morán y Javier Rubio Bellot. El primero de ellos, el cabo Murías Pillado, se recupera de las quemaduras que sufrió en los brazos, las piernas y el rostro al intentar rescatar al soldado fallecido. En esta tragedia, tan dura como las demás, que ha afectado al Ejército, llama la atención el hecho de que el damnificado era extranjero. ¿Cuáles son las razones por los que un peruano estaba en Afganistán dentro del contingente español? ¿Por qué los extranjeros deciden pasar a engrosar las Fuerzas Armadas españolas? Pues, básicamente, por lo mismo que los españoles. Algunos lo hacen porque quieren encontrar un empleo que les proporcione estabilidad económica, ya que actualmente el sueldo bruto de un soldado es de 13.372 euros el primer año, que se va incrementando durante el resto de los 6 años a los que se compromete todo aquel que entra en el Ejército. Y otros lo hacen simplemente por amor a una profesión, la de militar, que aún en España está mal vista por muchos, que esgrimen contra ella viejos argumentos cargados de prejuicios. Pero, sea por los motivos que sea, el caso es que de 76.203 efectivos de tropa y marinería que hay en el Ejército, máximo histórico desde la suspensión de la mili en 2001, el 4,9 por ciento son extranjeros que sirven bajo una bandera que, al menos en origen, no es la suya. Ocho militares portan a hombros el féretro de su compañero Jorge Arnaldo Hernández, fallecido en Afganistán Personal extranjero Argentina Bolivia Chile Colombia Costa Rica Ecuador El Salvador Guatemala Guinea Ecuat. Hondura México Nicaragua Panamá Paraguay Perú Rep. Dominc. Uruguay Venezuela TOTAL Militares Alumnos Total 68 12 56 148 110 38 33 5 28 227 1.241 1.014 1 0 1 1.427 246 1.181 7 0 7 1 0 1 53 46 7 5 3 2 0 3 3 4 0 4 5 0 5 14 4 10 123 13 110 84 10 74 21 7 14 90 17 73 3.328 589 2.739 La primera muerte en el exterior de un soldado no nacido en España La muerte del peruano Jorge Arnaldo Hernández Seminario supone la primera baja de un extranjero perteneciente al Ejército español en una misión en el exterior, según aseguraron a ABC fuentes del Ministerio de Defensa. Ya en mayo de 1993 fallecía en Bosnia el intérprete croata Mirko Mikulcic, junto al sargento Fernando Casas Martín, en un accidente de tráfico con un vehículo blindado. Pero aunque trabajaba para el Ejército, Mikulcic no pertenecía al mismo. Hernández, caballero legionario de la II Bandera de la Brigada Paracaidista, era para los que le conocían una persona de carácter callado y disciplinado y un buen compañero que nunca dio un problema. Nacido en el humilde poblado de Chapica- Campana de Perú, en la provincia de Piura, hace veintiseis años, el soldado era el mayor de siete hermanos. Tras contraer matrimonio con Zaira Vilma Jiménez, ambos se trasladaron a España hace unos cuatro años para buscar una vida mejor, razón por la que Hernández no llegó a conocer al menor de sus hermanos, de sólo tres años de edad. Las ganas de enrolarse en el Ejército las llevaba en la sangre, ya que su tío era militar en Perú. Hace tres años, al poco tiempo de haber llegado a España, entró en la Brigada Paracaidista, donde compartía servicio con su cuñado. Pese a la distancia, nunca se olvidaba de su familia, a la que mandaba constantemente remesas. El pasado 11 de junio partió a Afganistán para participar en la que desgraciadamente fue su última misión. Hasta un 7 por ciento Y es una tendencia al alza, ya que desde enero de 2005 el número de foráneos en las Fuerzas Armadas se ha incrementado en más de 2.000 soldados. De hecho, hace varios años se tuvo que ampliar el porcentaje del Ejército al que pueden acceder los extranjeros; se pasó de un 3 a un 7 por ciento. Asimismo, también se ampliaron las especialidades y las unidades a las que los extranjeros pueden pertenecer en cada uno de los tres Ejércitos. Lo único que necesita un extranjero para entrar es, además de los mismos requisitos que cualquier español, tener el permiso de residencia temporal o permanente y ser de alguno de los países que mantienen con España vínculos históricos, culturales y lingüísticos -es decir, ser sudamericano o ecuatoguinea- no- La presencia de extranjeros en las tropas españolas plantea una cuestión básica: ¿puede alguien sentir el patriotismo de todo soldado cuando no es español? La respuesta nos la daba hace unos meses en estas mismas páginas Rosa Eulalia Parada, dama legionaria paracaidista, natural de Guayaquil (Ecuador) En este trabajo cuesta tanto sacrificio y es necesario tanto compañerismo que acabas sintiendo la bandera como los que son de aquí De todas maneras, por encima del color de la piel o el país de nacimiento, lo importante es que todavía hay personas dispuestas a materializar y defender con sus actos los conceptos de valentía, disciplina, honor, bandera o patria dentro del Ejército español en todos los lugares del mundo donde sea necesario.