Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 17 7 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR CARLOS PARAMÉS MONTENEGRO FUNDACIONES EN BRUSELAS Las fundaciones siguen siendo el mejor instrumento para la gestión privada de asuntos de interés general A Grande Place de Bruselas, la más hermosa del mundo para Víctor Hugo, declarada en 1998 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, cuenta con dos edificios señeros: el Hotel de Ville o Ayuntamiento y la Casa del Rey. Si se mira a este último, en su parte inferior izquierda puede verse una placa con la siguiente leyenda: Delante de este edificio fueron decapitados el 5 de junio de 1568, durante la revolución contra la autoridad del Rey de España Felipe II, los Condes de Egmont y Horn, ilustres víctimas de la represión Es decir, que en esa plaza que viene albergando desde el Medievo mercados, fiestas, suplicios y batallas las ejecuciones se siguen recordando, igual que tampoco se han olvidado los suplicios pues sigue viva la memoria de Heri Voes y Jan Van Eschen, quemados allí en la hoguera por la Inquisición en 1523. Estos hechos, sin embargo, no parecen afectar en absoluto a la vida diaria de nuestros amigos belgas. La Bruselas de hoy, sede multinacional de las instituciones europeas, vive para otros más importantes quehaceres, no siendo el menor de ellos la participación en el debate sin resolver sobre el futuro de la Unión. Las críticas al desarrollo de la UE llegan desde muchos flancos, pero nadie puede discutir que en dos asuntos esenciales, la unión económica y la consolidación de la paz entre los viejos adversarios de dos guerras mundiales, se han hecho progresos muy relevantes. En el segundo, desde el final de la II Guerra Mundial no se ha producido el menor asomo de conflicto bélico entre los países miembros que fueron enemigos ayer, aunque sea de lamentar la incapacidad, no achacable en exclusiva a la Unión, para evitar en sus mismísimas fronteras la dramática y sangrienta participación de la ex- Yugoslavia. Del hoy de la UE se percibe como de más urgente solución el problema de la reconducción de su rumbo tras el fallido referéndum constitucional. A buscar fórmulas para lograrlo se ha convocado en Bruselas a las fundaciones europeas, asistentes a la Asamblea General 2006 del Centro Europeo de Fundaciones, que discurrió bajo el lema En apoyo de la participación de los ciudadanos europeos Y es que ahí, en la insuficiente participación, en el débil y escaso compromiso de los ciudadanos de los países miembros están- -aparte las culpas propias de la UE- -las razones de este inquietante punto de inflexión en la trayectoria comunitaria. Las fundaciones respondieron a ese llamamiento y cerca de 500 delegados acudieron a Bruselas. Llegaban de 18 de los 25 países de la UE, de Suiza y de otros países europeos; del continente americano, de África, Oriente Medio y Asia, de diversos organismos internacionales y en representación de distintos financiadores de la actividad filantrópica. Los trabajos de la Asamblea se desarrollaron a través de más de 50 reuniones especializadas, en las que se pasó revista a las grandes cuestiones que a todos nos afectan- -participación, cultura, globalización, democracia, migraciones, prevención de conflictos, medios de comunicación- a la problemática de sectores sociales diversos- -incapacitados, niños, jóvenes, sida, mujeres- -y a los problemas actuales de la institución fundacional- -transparencia, responsabilidad, buen gobierno, intuición y creatividad, actividad económica, fundaciones de empresa, fundaciones del sector público, fundaciones y cambio social, problemas específicos en América Central L ÁNGEL CÓRDOBA -Caribe, África Subsahariana, etcétera- El conjunto de estos debates ha respondido así a las exigencias que hacía en 2001 el propio Centro Europeo de Fundaciones, que en el documento Trabajando con las Fundaciones Europeas ¿cómo y por qué? afirmaba que el rol y las actividades de las fundaciones vienen impulsadas por una finalidad de utilidad pública y por un aliento filantrópico que apunta hacia la mejora de la calidad de vida del público en general y de individuos y grupos específicos, discapacitados, por ejemplo, así como a la promoción de iniciativas cívicas y de una ciudadanía activa No es fácil hacer un resumen de cuanto en Bruselas se habló y sería presuntuoso afirmar que la gran cuestión planteada- ¿cómo esti- mular, a través de las fundaciones, una mayor participación de los ciudadanos europeos en el quehacer de la Comunidad? -haya recibido una respuesta absolutamente válida. Pero cuatro días de largas y fructíferas discusiones dan, me parece, razones para pensar que algo, tal vez mucho, se puede hacer, que incluso ya se está haciendo, en la cuestión esencial antes aludida de fomentar, a través de las fundaciones, esa participación activa de los ciudadanos en los asuntos públicos. Pero es que, además, también se llegó a la conclusión de que las fundaciones siguen siendo el mejor instrumento para la gestión privada de asuntos de interés general, porque son capaces de atraer profesionales cualificados, porque han asumido las mejores técnicas de gestión del mundo empresarial, por su peso en la sociedad y por su capacidad de apoyar grandes causas con el ánimo no lucrativo que las caracteriza. Y porque, como ha escrito el director de la primera Fundación belga, la Rey Balduino, Luc Tayart de Borms, ninguna institución como las fundaciones para servir de promotoras de encuentros plataformas neutrales para la discusión, el debate informado y el logro de consensos en cuestiones no pacíficas. Un escenario ideal, por tanto, para ayudar a la UE a salir del marasmo que atraviesa. Para ello, como exige otro clásico de la literatura fundacional presente en Bruselas, el profesor alemán de Berkeley, Helmut Anheier, es preciso que las fundaciones fortalezcan su dimensión emprendedora, su capacidad de crear nuevas instituciones y de asumir y gestionar riesgos e innovaciones, y su carácter de organizaciones mediadoras que reúnan, analicen y compartan información y recursos con otros agentes sociales. Con esa misión y esos desafíos abandonaron Bruselas las fundaciones asistentes a la Conferencia Anual del Centro Europeo. Bruselas es una ciudad que además de multieuropea se ha hecho ya claramente global. No hay partido de fútbol entre dos equipos de cualquier continente que no tenga grupos de partidarios de ambos bandos en los bares de Bruselas me dijo un amigo español, y en otro terreno más trascendente lo comprobé una mañana de domingo al asistir a misa. La práctica religiosa ha caído en Bélgica, pero la iglesia de Sainte Catherine, cerca de la Grand Place donde empecé estas líneas, estaba abarrotada. Con muchos belgas, la mayoría de avanzada edad, y una representación jubilosa, juvenil, participativa, devota de inmigrantes de color, la presencia viva del empobrecido Tercer Mundo en la bulliciosa capital de la próspera Europa de los 25. Secretario general de la Asociación Española de Fundaciones REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO ESPERANZAS Y AMENAZAS Desde el balcón con vista al abismo, también se descubren los reflejos de otras realidades. En Tel Aviv, tras las tormentas de muerte y angustia, Haaretz todavía titula: Semana negra para el turismo Y agrega: La asociación de hoteleros de Israel ha recibido muchas anulaciones, entre los que destacan los peregrinos católicos de España e Italia Mientras los españoles cogidos en la trampa de la guerra ha debido huir o ser evacuados a través de diversos destinos, en Londres, el Times, el Telegraph y el Mirror destacanque elportavionesque ha recibido la orden de socorrer a los ingleses residentes en el Líbano, el Illustrious, estaba atracado en Gibraltar, convertido el peñón en centro de tránsito y operaciones para las operaciones de rescate británicas. En otro plano, las negociaciones Gobierno- ETA se perciben con negros flecos. En Santiago de Chile, El Mercurio escribe: ETA está dividida. Unos apuestan por una salida delconflicto, pero otros prefieren seguir matando La corresponsal de El Mercurio en España intenta evaluar las imprevisibles relaciones de fuerza, describiendo una situación de insondable oscuridad. En Burdeos, Sud Ouest se interesa por los métodos etarras de cobro del impuesto revolucionario describiendo una tela de araña con muchas e invisibles relaciones civiles No menos negros son los análisis del Times londinense sobre las secuelas de la Guerra Civil, contando con relativa frialdad las tensiones bienlatentessobre unpasado siniestro. Bastantes otros temas suscitan comentarios agridulces. En París, Le Figaro comenta la excepción catalana del Barça, rechazando la publicidad pura y dura en las camisetas de sus jugadores, aunque aceptando la publicidad filantrópica de UNICEF. En Londres, el Observer habla de las tribulaciones de los ingleses residentes en España, con problemas para hacerse transferir sumas de dinero con regularidad. El Observer describe una situación más que chocante en una Europa donde no siempre es fácil hacer circular libremente el dinero. Por su parte, el New York Times comenta los riesgos de extinción de los atunes del Mediterráneo. A su modo de ver, España está en vanguardia de las amenazas y esperanzas. La flota española, afirma, amenaza la supervivencia de los atunes, mientras que una gran esperanza son las factorías piscícolas no menos españolas.