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4 Opinión LUNES 17 7 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) J. López Jaraba (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil LA REUNIÓN DE LOS PODEROSOS EN RUSIA A escalada bélica en Oriente Próximo ha obligado a los líderes del G- 8 a cambiar radicalmente el tema de sus discusiones y a pasar por alto sus conocidas divergencias sobre el conflicto en el Líbano, para poder emitir un comunicado conjunto que ponga la reunión a la altura de las expectativas que genera el simple enunciado de sus participantes. Lo que fue primero el grupo de los siete países más ricos del mundo dedicados a estudiar las tendencias de la economía universal, y que invitaba simbólicamente a la Unión Europea, se abrió luego a la Rusia recién salida del comunismo que quería hacer valer su peso aunque fuera como productor de gas y petróleo. Ahora ya no se sabe muy bien cuál es el ránking que se representa en este club, teniendo en cuenta todo lo que ha cambiado el mundo y pensando en China, que no forma parte a pesar de ser la cuarta potencia mundial por delante de Gran Bretaña, o en Italia, que está mas cerca de la segunda división que de los tiempos en los que su PIB le permitía codearse de verdad con los más grandes. Para Vladimir Putin ser el anfitrión de la cumbre y presidir el grupo durante este año ha representado un logro inmerecido. Es un dirigente que arrastra cada vez más críticas y más preocupantes sobre la deriva de su Gobierno hacia rumbos alejados del transcurrir democrático y representa a un país que formalmente no se puede considerar todavía como una economía de mercado, puesto que no cumple las condiciones para ser miembro de la Organización Internacional de Comercio (OMC) Sin embargo, los grandes piensan que Rusia es un país crucial desde el punto de vista geoestratégico, militar y sobre todo que juega un papel fundamental en el mercado energético. Por ello es fundamental que sus intereses económicos y políticos se vinculen preferentemente a occidente para favorecer en lo posible una evolución hacia el liberalismo. Esta sería, en efecto, la misión más importante del G- 8: demostrar al mundo que el progreso, la prosperidad y la estabilidad están en una sabia combinación de democracia y libre mercado. Cuando se empezaron a reunir en este club de ricos ni siquiera se atisbaba la posibilidad de que pudieran cambiar las cosas en aquella parte del planeta sometida al comunismo. Hoy sigue habiendo dictaduras y pobreza, pero hay muchos países que se liberaron de aquel yugo y ahora prosperan democráticamente. El llamamiento al alto el fuego con el que los dirigentes reunidos en San Petersburgo se han puesto de acuerdo es un mensaje de emergencia, una razonable petición humanitaria. Pero el verdadero mensaje debe ser a más largo plazo y no sólo a Oriente Próximo, amplificando el que envían con su misma existencia las sociedades libres a los pueblos que aún siguen siendo prisioneros de los atavismos. L PLEBISCITO SOBRE EL MODELO DE ESTADO M ARIANO Rajoy ha planteado como culminación del curso político una importante reflexión sobre los modelos de Estado que defienden el PP y el PSOE, una cuestión que va a marcar el rumbo de la agenda política en los próximos tiempos. Ha utilizado para ello el campus veraniego de FAES, lo que demuestra la sintonía entre las directrices que marca Génova y los estudios que desarrolla la fundación ideológica que preside José María Aznar. En toda Europa corren tiempos de nueva definición de los equilibrios territoriales: el caso más llamativo es la reforma constitucional en Alemania, que reordena las relaciones entre la Federación y los länders y consigue eludir la llamada trampa del consenso que permitía a los entes territoriales bloquear las iniciativas federales. El planteamiento de Rajoy rompe los esquemas de quienes acusan a la oposición de estar instalada en una política del no permanente. Es notorio que el gran reto pendiente de la España constitucional (además, por supuesto, del final de la violencia terrorista) es el problema territorial. Zapatero ha abierto de forma innecesaria e irresponsable una cuestión que- -con toda su complejidad y ambigüedad- -la Constitución había conseguido encauzar. El Estado de las Autonomías ha funcionado razonablemente bien hasta que el Gobierno socialista, bajo la presión del PSC y sus socios del tripartito, ha abierto una brecha que, en el caso del Estatuto catalán desemboca en una ruptura material de la forma territorial del Estado prevista por la Constitución. La propuesta del PP expresa en términos políticos una opción muy clara: sistema autonómico adaptado y racionalizado frente a aventuras indefinidas y de incierto desenlace. En el primer caso, la soberanía nacional corresponde de forma inequívoca al pueblo español y la nación española está integrada, en calidad de partes constitutivas, por nacionalidades y regiones. En el segundo, la soberanía se diluye en un panorama confuso de naciones sedicentes, realidades nacionales imaginarias y otras entelequias. La apuesta es, por tanto, muy precisa y puede ofrecer un alto rendimiento a sus promotores si se gestiona de forma inteligente, sin rigidez ni dogmatismo. En cambio, Zapatero tendrá que construir de una vez un discurso sobre la na- ción española (más allá de la absurda teoría de que es una realidad discutida y discutible) y sobre cuál es el modelo territorial que pretende llevar a la práctica, con independencia del oportunismo y la política del día a día. Dice Rajoy que el PSOE está sentando la bases de un Estado inviable. Frente a ello propone una fórmula que permita vertebrar de forma eficaz nuestro sistema político. Considera, con notable precisión jurídica, que estamos ante una mutación confederal de la Constitución. Se entiende por mutación constitucional la alteración del sentido de la norma fundamental sin modificar la letra de la misma. Exactamente eso es lo que está haciendo el presidente del Gobierno. La Constitución no se toca porque no existe la mayoría necesaria para modificar un texto muy rígido, se procede, por tanto, a orillarla de manera que hay quien pretende que donde dice nación española y soberanía nacional se pueda leer nación de naciones y soberanía compartida Es un dislate jurídico y, sobre todo, un grave error político que favorece únicamente a ciertos nacionalistas excluyentes que siempre han considerado el Estado autonómico como una etapa transitoria hacia el reconocimiento de lo que ellos consideran (en contra de la historia y de la realidad social) como genuinos derechos nacionales. Por tanto, es una idea atractiva concebir el momento actual como la hora de España y de la libertad de los españoles. Sería deseable que este planteamiento general se concretara, a lo largo de los próximos meses, en una propuesta específica de reforma que ponga en valor los logros del Estado autonómico, corrija sus deficiencias y clarifique las competencias de los distintos entes territoriales. Así, los ciudadanos sabrán a qué atenerse en las futuras convocatorias electorales. De hecho, las elecciones generales vendrían a convertirse en una especie de plebiscito sobre la organización territorial del Estado. ABC ha defendido siempre que los principios adoptados en 1978 siguen siendo plenamente válidos. Sólo existe una nación y un poder soberano. Nacionalidades y regiones gozan de autonomía que- -como ha dicho tantas veces el TC- -no es soberanía, sino un poder limitado, aunque sea muy amplio en competencias y recursos. He aquí las líneas rojas que ninguna propuesta política debería traspasar. GUERRA Y PETRÓLEO A escalada bélica en las fronteras de Israel ha acentuado la crisis de precios del petróleo. A las acciones de guerra han seguido tensiones inmediatas en el mercado de crudo, que elevan su precio por encima de los 75 dólares el barril. Los más pesimistas reiteran que el horizonte de cien dólares no está lejano, y que el previsible agravamiento de la guerra árabe- israelí empujará el crudo a esa cota de los tres indeseables dígitos. No faltan tampoco los que estiman que la tensión en los mercados del petróleo se debe, fundamentalmente, a la presión de la demanda más que a la escalada bélica, que ha sido una constante histórica. Ni la guerra IránIrak (dos grandes exportadores) que duró diez años, ni las invasiones de Kuwait e Irak durante la última década, ni la inseguridad que produce el terrorismo fundamentalista han supuesto tensiones insoportables para los mercados del petróleo, ni para las exportaciones desde el Golfo que han mantenido cantidad y frecuencia. Los expertos reiteran que la oferta de crudo pasa por un período crítico que se aliviará a mediados del 2008, con L nuevos campos de producción, nuevas plantas de refino y redes adicionales de trasporte, como la abierta estos días entre el Caspio y el Mediterráneo. Pero mientras se cumplen estos pronósticos, es evidente que si a la presión de la demanda se añaden las incertidumbres de un conflicto bélico internacional, que tiene en el petróleo una de sus armas y víctimas, pocas esperanzas caben en cuanto al encarecimiento del petróleo. En la propia OPEP suena la alerta de una crisis como la de principios de los ochenta. Y en la cumbre de San Petersburgo, la energía ha sido un tema central. El anfitrión, el presidente Putin, basa parte de su poder en el dominio del sector energético ruso, convertido ya en suministrador esencial de energía primaria, al margen de la OPEP. El petróleo sigue en el primer plano de la geopolítica, y es factor de inestabilidad y riesgo. Los importadores, mientras se deciden a reducir su dependencia energética, sufrirán la incertidumbre de un precio del petróleo claramente alcista.