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ABC DOMINGO 16 7 2006 Cultura 59 FESTIVAL SUMMERCASE POP- ROCK Summercase Madrid Conciertos de New Order, Keane, Primal Scream, The Chemical Brothers (Dj Set) The Dandy Warhols, The Divine Comedy, Happy Mondays, Rufus Wainwright, Starsailor, Razorlight, entre otros. Lugar: Boadilla del Monte (Madrid) Fecha: 14- VII AUGES Y CAÍDAS BAJO LAS CARPAS JESÚS LILLO H abía puesto New Order a la venta, en el tenderete de recuerdos del festival, dos modelos de camiseta, impresas con sendas portadas de su pasado más lejano, las correspondientes a Unknown Pleasures de su etapa como Joy División, y Blue Monday de su amanecer electrónico. También sobre el escenario fueron, en el peor sentido, una banda reversible: a los de Manchester se les veían las costuras, las etiquetas y los alfileres con que traían cogido su repertorio de grandes éxitos, pésimamente ejecutado. Cada músico estaba en su concierto: Peter Hook en uno de Black Sabbath, Bernard Sumner en Amaral y las bases pregrabadas, también por libre y desatinadas, saltando cuando y donde no debían. Salvo en su tramo final, sin guitarras y a ocho manos sobre los sintetizadores, desarbolado jazz de discoteca, New Order fue la imagen de un grupo virtual que no comparte sino la memoria, proyectada en dos pantallas planas, como las que utilizan los locutores de los telediarios, de lo que un día fueron. Así se lo hemos contado. No dejaba de burlarse Hook de las estrellas del escenario de su izquierda. Eran los temibles Happy Mondays, de su mismo pueblo y casi de su misma sangre. La escena parecía un extra del DVD de 24 Hours Party People película en la que Michael Winterbottom narró el auge y la caída del sello Factory, levantado sobre los éxitos de New Order y liquidado por los excesos de los Happy Mondays de Shaun Ryder, que de nuevo regresa- -con gogó incluido, un Bez que sigue siendo la foto movida de aquel interminable after hours de finales de los ochenta- -para reivindicar su rock pendenciero y medio drogado. Todavía tienen pastillas de aquéllas. Por otras carpas pasaron The Divine Comedy, con Neil Hannon reposeído por Bowie y recargado de cuerdas; Rufus Wainwright, acústico y solo, que no desentonó ante un público bastante instruido y prudente; Two Gallants, que explotaron el nudismo instrumental y la veracidad de su guitarra y su batería; los Dandy Warhols, que siguen perfeccionando su discurso de frases robadas; unos Keane grotescos por su flacidez o unos Chemical Brothers sin rivales para llenar la única discoteca habilitada en el recinto, casi una bôite por el eco añejo del sonido del dúo. Pero fueron Primal Scream, contra pronóstico, otra vez, como la selección italiana, los vencedores de la noche. Irreconocible y moderado, Bobbie Gi- Peter Hook, bajista de New Order, durante su concierto en Boadilla llespie, fiera donde las haya, Materazzi del rock, estuvo como la seda: relajó el músculo de su banda, amansada para realizar una soberbia lectura de su repertorio, escorado hacia un blues casi de cámara y en el que ni siquiera Kowalski o Swastika Eyes desento- EFE naron. Hay quien celebra el desafiante y desbocado satanismo de una banda que suele perder los papeles en su particular infierno, pero el cielo de la nitidez, por lo oído en el Summercase- -impecable organización- no les sienta tan mal. POP- ROCK Summercase Barcelona Conciertos de Daft Punk, Massive Attack, Belle Sebastian, Sigur Rós, Mäximo Park, Super Furry Animals y The Cardigans, entre otros. Lugar: Parque del Forum (Barcelona) Fecha: 14- VII- 2006. HUMANIDAD Y FARAONES ELECTRÓNICOS DAVID MORÁN a estampida que dejó a Adam Green compuesto y sin público al que susurrarle su hilarante adaptación al castellano de Emily funcionó mejor que cualquier tabla de horarios y anunció que, esta vez sí, Belle Sebastian habían tomado al asalto el escenario contiguo. Antiguos tímidos crónicos del indie, los de Glasgow aparacaron en el camerino su liturgia azucarada y, armados con cuerdas, vientos, y un repertorio prácticamente sin mácula, salieron a escena dispuestos vitaminar su primoroso pop de cámara. Impulsados por el soul de The Life Pursuit y con un Stuart Murdoch cada vez más cómodo en su papel de estrella ilustrada- -o de Morrisey versión Disney- los escoceses se amoldaron perfectamente al guión L Daft Punk, durante su actuación en el Fórum barcelonés del festival exhiendo su faceta más desenfadada y disfrutable. Sólo al final y después del desenfreno bailable de Electronic Renaissence la banda se encalló en sus piezas más melancólicas y la sombra del aburrimiento atravesó de puntillas el escenario. Aun así, medio concierto de Belle Sebastian siempre será mejor que uno enterito de The Cardigans, compañeros de liga venidos a menos que, en Barcelona, fir- INÉS BAUCELLS maron una actuación sosa, tibia y tremendamente anodida. En misa y repicando, los islandeses Sigur Rós, querubines sin alas en peligroso tránsito hacia el rock progresivo, despacharon gorgoritos y épica glacial con algo de nervio- -y eso ya es noticia- -mientras, a sólo unos pasos, Daft Punk se reivindicaban como los grandes triunfadores de la jornada. Entraron por los ojos, echaron mano de su catálogo de grandes éxitos y acabaron encerando la pista de baile al ritmo de Robot Rock One More Time y Da Funk Confinados en la cúspide de una gigantesca pirámide luminosa y ocultos tras sus ya inseparables máscaras robóticas, los franceses, faraones del techno de los noventa, maravillaron con uno de los montajes más espectaculares que se recuerdan en una actuación de electrónica, pero tiraron excesivamente de piloto automático a la hora de descodificar su orgía de filtros, vocoders y síncopas. Será que tanto disfrazarse de robots ha acabado por aniquilar cualquier rastro de humanidad. Con Massive Attack, la sorpresa fue descubrir a la vocalista de Cocteau Twins, Elizabeth Fraser, dando la réplica vocal a Robert del Naja y al reaparecido Daddy G. Inquietante pase el de los de Bristol, plagado de brumas tóxicas, trip hop perezoso y atmósferas pesadas como el metal. Aún así, sin pantalla de proyecciones y apenas unas cuantas lucecillas parpadenado sobre el escenario, los británicos no sorprendieron tanto como en anteriores visitas. Entre colas y minutos muertos, por el Fórum pasaron también Super Furry Animals, algo insípidos debido a su colección de trucos psicodélicos cien veces vista y oída; Mäximo Park, insólitamente enérgicos y contagiosos; y Fatboy Slim, quien cerró la noche a base de machetazos electrónicos.