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26 Internacional VIENTOS DE GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO DOMINGO 16 7 2006 ABC Más de 100 muertos y 250 heridos en cuatro días de intensos bombardeos sobre el territorio libanés (Viene de la página anterior) En la capital, el centro fue alcanzado por primera vez y la zona sur, de mayoría chií y feudo de Hizbolá, resultó de nuevo la más golpeada. Se calcula que una docena de personas perdieron la vida. En cuatro días de intesos bombardeos se han producido más de 100 muertos y 250 heridos. Impacto en los hoteles de lujo Los rumores vuelan en una situación de estas características. Dos explosiones en el centro de Beirut hicieron saltar las alarmas en los hoteles de lujo en los que aún permanecen cientos de extranjeros sin poder salir del pais. El estruendo de las bombas afectó sobre todo al Heliopolitan Hotel, un recinto de cinco estrellas en el que un grupo de ciudadanos británicos se quejaba amargamente, lloraba y gritaba a los responsables del establecimiento. Les acusaban de alojar a dirigentes de Hizbolá y que, por tanto, se convertían en objetivo directo de los aviones israelíes. En el sur de la capital, un edificio de nueve plantas de Hizbolá resultó destruido y sus dirigentes ahora trabajan en la clandestinidad desde diferentes puntos de la ciudad. Lo mismo ocurre con la radio y la televisión de la milicia chií, que tras recibir sendos ataques operan desde centros alternativos y emiten durante las veinticuatro horas del día de manera ininterrumpida. Sus emisiones son una mezcla de conexiones en directo y servicios informativos que se combinan con espacios a micrófono abierto en el que los oyentes y telespectadores llaman para contar su situación personal. Una mujer israelí comprueba los daños ocasionados en su casa después de un ataque de misiles Katiusha en la ciudad de Carmiel Israel despliega baterías Patriot en Haifa mientras llueven Katiushas en el norte Temor a que Hizbolá tenga misiles de largo alcance que puedan llegar a Tel Aviv b Los cohetes de las milicias Guerra y propaganda El aumento del nivel de los ataques por parte de las fuerzas armadas hebreas se debe, según los analistas locales, al misil que el viernes por la tarde impactó en un barco que se encontraba a unos catorce kilómetros de las playas de Beirut. Tres marineros continúan en paradero desconocido y uno resultó muerto. El impacto sobre el barco se produjo durante la intervención directo del líder del Partido de Dios (que es el significado de Hizbulá) Nasrallah recibió una llamada telefónica y a continuación lanzó una pregunta a la audiencia: ¿Queréis saber qué estamos haciendo para defender Beirut? Pues mirad al mar Inmediatamente la televisión de la guerrilla mostró las imágenes del buque en llamas para el alborozo y alegría de sus miles de seguidores. En cuanto a los españoles que todavía permanecen en el país, tras la salida de un primer convoy, la Embajada de nuestro país prepara una segunda operación salida. chiíes alcanzaron ayer el emblemático Mar de Galilea, la ciudad de Tiberiades, situada a 40 kilómetros de la frontera libanesa JUAN CIERCO. CORRESPONSAL NAHARIYA. Las guerras, más o menos abiertas como la que protagonizan estos días Israel e Hizbolá, no sólo tienen consecuencias militares tan graves como la muerte de civiles inocentes y la destrucción de ciudades e infraestructuras sino que abren profundas heridas psicológicas que son muy difíciles de hacer cicatrizar siquiera con el paso del tiempo. Algunas son cosidas a golpe de puntos y cerradas nunca de manera definitiva. A las primeras o segundas de cambio se abren de nuevo, sangran, se infectan y afectan también al alma. Las lesiones detectadas estos días en Israel no son sólo producto de los cohetes Katiusha lanzados en oleadas continuas por Hizbolá sino también proceden de un pasado tan reciente como las guerras de un país siempre en guerra. El 21 de octubre de 1967, en uno de los golpes más duros sufridos por el entonces joven Estado judío, la Armada egipcia hundía en el Canal de Suez, en aguas de Port Said, uno de los barcos más conocidos en Israel, el Eilat con 199 personas a bordo. Murieron 47 de ellas, muchas otras sufrieron graves quemaduras y el episodio pasó a la leyenda israelí, a la historia de Egipto. Ayer, bajo la losa de una guerra que ya nadie califica de blanda, decenas de miles, centenares de miles de israelíes con memoria recordaron al Eilat y a su pasaje y lamían sus nuevas heridas provocadas por el ataque de Hizbolá contra la fragata de la Armada hebrea que participaba frente a las costas de Beirut en el bloqueo marítimo del Líbano. Los cuatro marinos muertos; el barco gravemente dañado, remolcado hasta el puerto de Haifa; y, sobre todo, las informaciones facilitadas por altos oficiales del Ejército ponían los pe- los de punta a muchos de ellos. Lo que impactó contra el casco del navío de guerra fue un misil C- 802, con 100 kilómetros de alcance, guiado por láser, muy preciso, muy sofisticado, de fabricación china pero de donación iraní. Se pensó en un principio que podría haber sido un dron avión sin piloto cargado de explosivos, que también de eso hay en la viña del Partido de Dios. Heridas psicológicas Más heridas psicológicas imposibles de cicatrizar. Israel teme que Hizbolá cuente con misiles de largo alcance, también, por supuesto, sin duda alguna, facilitados por Irán, capaces de llegar incluso hasta Tel Aviv. Ya se ha demostrado que Haifa está a tiro de cohete y, por todo ello, el Tsahal desplegó a última hora de la tarde de ayer baterías de misiles Patriot en la tercera ciudad del país, con el fin de evitarse sorpresas contra el puerto, por ejemplo, del que se han sacado por precaución las sustancias químicas allí almacenadas. Psicología tocada también, y mucho, en el emblemático Mar de Galilea, en la ciudad de Tiberiades, situada a 40 kilómetros de la frontera libanesa, donde se recibieron sin invitación, ni avi- El proyectil que impactó sobre el barco israelí fue un misil de Hizbolá, pero de donación iraní