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ABC SÁBADO 15 7 2006 Sociedad 55 Religión El nuevo portavoz del Vaticano mantendrá sus cargos de director de la Radio y del Centro Televisivo Vaticano, pero tendrá en sus manos la imagen y la voz del Estado Pontificio Padre Lombardi, palabra, voz e imagen del Vaticano TEXTO: CRISTINA CABREJAS ROMA. El jesuita Federico Lombardi es el nuevo portavoz del Vaticano, y en consecuencia del Papa- -aunque nadie tenga derecho a hablar en nombre del Pontífice- sustituyendo al numerario del Opus Dei, Joaquín Navarro Valls, que deja el cargo después de 22 años. Pero Lombardi no será un mero director de la Sala de Prensa Vaticana, pues mantendrá sus cargos actuales de director de la Radio Vaticano y del Centro Televisivo Vaticano, teniendo además en sus manos la imagen y la voz del Estado Pontificio. Un poder que hasta ahora no había tenido ninguno de los portavoces vaticanos, ya bastante empeñados con la mole de trabajo de la gestión de la Sala de Prensa que, como decía Navarro, le empeñaba las 24 horas del día, pues, cuando Italia dormía, China se despertaba. Por ello, el nombramiento de Lombardi, de 64 años, responde a la necesidad de poner fin a una época en la comunicación del Vaticano y comenzar a diseñar la reestructuración del escenario mediático de la Iglesia. Sin lugar a dudas, Navarro Valls ha revolucionado el modo de comunicar del Vaticano, haciendo más humana y cercana la información de la Santa Sede, características que engendraba el Papa Juan Pablo II y que el portavoz español interpretó a la perfección. Pero Benedicto XVI ya ha demostrado ser un hombre más sobrio y, desde el inicio de su pontificado, ya se observó que no necesitaba una figura de un verdadero portavoz, los mensajes eran claros, los programas férreos y sin cabida a la improvisación. sona. Además, cómo negar que Lombardi, director de los programas de la Radio Vaticana desde el 1991 y nombrado director general de la emisora por el mismo Benedicto XVI el año pasado, ha sido, aunque de otra manera, el mejor portavoz del Santo Padre, difundiendo a más de 100 países y en 48 idiomas las palabras del Papa a través de las ondas. Lombardi lo confirmaba en una carta dirigida a los periodistas que cubren el Vaticano, en la que les aseguraba que desde hace varios años, trabajo para que las actividades del Santo Padre y la realidad de la Iglesia puedan ser conocidas y entendidas de manera objetiva y adecuada La mejor definición de lo que es un portavoz. Pero el nombramiento de Lombardi responde también a otra tendencia deBenedicto XVI, la de rodearse de hombres de confianza y de gran profundidad teológica y bagaje cultural. No se podría pensar en la elección de un periodista laico, como lo era Navarro Valls a pesar de ser numerario del Opus, o de otra persona alejada de la Iglesia. Además, la tradición eclesiástica indica que, después de un laico como portavoz, llegó un eclesiástico, como demuestra la sucesión desde Luciano Casimirri a monseñor Fausto Vallainc, a Federico Alessandrini y a monseñor Romeo Panciroli, antes de llegar a Navarro. Federico Lombardi, al día siguiente de su nombramiento como portavoz Por ahora, los nombramientos realizados por el Papa en los puestos cruciales han sido personas cercanas o viejos conocidos, como el cardenal William Levada- -su brazo derecho en la Congregación para la Doctrina de la Fe cuando Ratzinger era presidente- o el cardenal Tarciso Bertone, tantos años acompañándole en este dicasterio. AFP Personas de confianza Detrás de cada nombramiento no hay una línea política, sino más bien el deseo de Benedicto XVI de rodearse de personas que se acerquen a su pensamiento y que le den gran confianza. Y de confianza fueron las prime- ras palabras que dedicó a Lombardi: El nuevo portavoz no empieza desde cero, y es un periodista experto. Tenemos confianza y contamos con él Primer mensaje de bendición de Benedicto XVI al nombramiento. Pero, además, la elección de Lombardi, querida o no, encierra la vuelta de los jesuitas a un puesto de relevancia después de que en los últimos años hayan estado relegados de los puestos de poder en la Santa Sede. Jesuitas que tienen como cuarto voto la fidelidad al Papa una característica ya demostrada por Lombardi en todos estos años de servicio y apreciada por Benedicto XVI, que le nombró director de la Radio Vaticana en 2005. Más de 80 millones de oyentes El mensaje de su fundador, el Papa Pío XI, en 1931 sigue vigente y actual como nunca: Radio Vaticano es hacer presente el corazón de la Iglesia en cada una de sus partes aunque esto cueste a las arcas de la Santa Sede, cada año, pérdidas por más de 24 millones de euros. Radio Vaticano, el gran regalo que se quiso hacer el Papa Pío XI- -encargando su construcción al mismísimo Guillermo Marconi- desde el primer mensaje del Papa en latín a las 16 horas y 49 minutos del 12 de febrero de 1931, no ha dejado de transmitir, y con los años se ha convertido en un auténtico monstruo de la comunicación. La Radio del Vaticano transmite 300 programas semanales en 48 idiomas y, aunque no hay cifras oficiales, la emisora habla de 80 millones de oyentes en un centenar de países. El actual director de Programas, el padre Andrej Koprows, dijo hace unos meses, durante la celebración de su 75 aniversario, que Radio Vaticano nació ante la necesidad de que la Santa Sede fuera independiente en la propagación del mensaje del Evangelio, cuando ya iniciaban en aquella época los primeros signos del fascismo y la avanzada del comunismo soviético Ahora, las ideologías que amenazan el catolicismo son otras, pero siempre peligrosas, según Benedicto XVI, y, por tanto la emisora seguirá manteniendo su objetivo. La única reducción será la de personal para limitar las pérdidas, aunque sin despidos: sólo dejarán de reemplazar a los trabajadores que se jubilen. Gran formación cultural Como miembro de los jesuitas, Lombardi cuenta con una gran formación cultural, licenciado en Matemáticas y Teología, y con una carrera periodística que comenzaba en el 1972 como redactor de la revista Civiltà Católica de la que en 1977 llegó a ser vicedirector, hasta su paso en 1991 a la emisora vaticana. Una revista especial y única, pues, al igual que Radio Vaticano, está dirigida por jesuitas, que conducen una vida común en el palacio de Villa Malta, en Roma, y que sin estar oficialmente reconocido por la Santa Sede es una de las expresiones más leales de la Santa Sede en materia de fe y moral. El director es designado por el superior de la Compañía de Jesús, pero con la supervisión del Vaticano, y cada edición- -que sale el primer y el tercer sábado de cada mes- -tiene que ser enviada a la Secretaria de Estado, que la examina y le da la aprobación. Demasiadas voces vaticanas La idea de Benedicto XVI es la de reformar la Curia y en esta reestructuración estaría también incluida la de comunicación del Vaticano. Demasiados medios, voces, periódicos, agencias que hablan en nombre del Vaticano. Por el momento, no está previsto que se cree un dicasterio completo de las Comunicaciones pero el futuro parece señalar hacia la puesta en marcha de un solo ministerio que incluiría el actual Consejo Pontificio para las Comunicaciones sociales, La Sala de Prensa, la Radio y el Centro televisivo, a excepción del diario L Osservatore Romano Lombardi era la única persona que podía encarnar los albores de este proyecto, aunando la palabra, la voz y la imagen del Vaticano en una sola per-