Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
58 VIERNES 14 7 2006 ABC Cultura y espectáculos El Tribunal de la UE anula la fusión de los sellos de discos Sony y BMG autorizada por Bruselas Las empresas, que juntas son el número dos del sector, notificarán de nuevo su unión a la CE Tribunal de Luxemburgo es fruto de una demanda presentada por Impala, la asociación de productores musicales independientes MARIBEL NÚÑEZ. CORRESPONSAL BRUSELAS. El Tribunal de Justicia de Luxemburgo dio ayer un buen varapalo a la Comisión Europea al anular la autorización que ésta había dado a la fusión entre los dos gigantes de la industria discográfica Sony y BMG, ligadas respectivamente al industrial japonés de productos de consumo del mismo nombre y al alemán Bertelsmann. Las razones esgrimidas por el Tribunal son que el Ejecutivo de Bruselas no demostró que la operación no iba a generar una empresa que podría tener a su vez una posición de dominio en un sector, el de la producción de discos, que cuenta sólo con cinco grandes sellos, de los que dos son los que se fusionaron y que se convirtieron en el número dos mundial. La aproximación entre ambos sellos discográficos empezó en enero de 2004 y, en ese momento, el comisario europeo de Competencia, Mario Monti, se opuso verbalmente a la creación de un gigante en este sector por las posibles consecuencias que tendría en un sector ya de por sí muy atomizado. La sorpresa, sin embargo, llegó en julio de ese año cuando el Ejecutivo de Bruselas dio luz verde a la operación sin condiciones, es decir, sin tener que vender ninguna de sus áreas de actividad. b El fallo del Radiografia del sector discográfico DISTRIBUCIÓIN DE LAS DISCOGRÁFICAS Warner 11,9 EMI 12,0 Discográficas independientes 25,0 Artistas en las filas de Sony- BMG BMG Sony 25,2 Universal 25,9 DE VENTAS POR SEGMENTO DE NEGOCIO DE SONY- BMG Otros 3,4 Servicios financieros 7,4 Fotografía 9,7 Música 3,3 Videojuegos 9,7 Infografía ABC Barbra Streisand Shakira Electrónica 66,5 Joaquín Sabina pala, que agrupa a 2.500 pequeñas firmas. Patrick Zelnick, presidente de Impala, calificó ayer de gran giro en la historia de la industria de la música la decisión del tribunal europeo. Entre las consecuencias más inmediatas de la suspensión de la fusión entre Sony y BMG, es que las otras dos Joan Manuel Serrat grandes del sector, EMI y Warner Music, en conversaciones desde hace años para un posible acercamiento, podrían tener ahora más dificultades para llevarse a cabo, o así lo interpretaron los inversores de la Bolsa de Londres, donde los títulos de EMI cayeron un 10 tante en aras de no dañar a la competencia y de dejar margen de actividad a la pequeña industria. La decisión del Tribunal, que puede ser recurrida por la Comisión Europea, se produce a instancias de una demanda presentada por la asociación de productores musicales independientes Im- Nueva notificación Ahora Sony y BMG tendrán que notificar por separado de nuevo a la Comisión Europea su intención de unirse, situación en la que están desde 2004, en el plazo de siete días. Después la CE estudiará de nuevo el caso y en el supuesto de que no viera bien la operación, por sus hipotéticos perjuicios para la competencia, las empresas tendrían que separarse, una vez que interpusieran el correspondiente recurso ante el Tribunal de Luxemburgo y lo perdieran, lo que se podría demorar incluso años. Un portavoz de Bertelsmann se apresuró ayer a decir que la decisión del Tribunal no afectaba a la validez de la sociedad común Lo más probable es que en este segundo análisis de la operación los argumentos de Bruselas, en caso de que dé vía libre a la fusión, estén justificados de manera más sólida, o lo que es más probable, vengan acompañados de la obligación de vender algunas áreas de actividad de la empresa resul- LA CANCIÓN DE DAVID Y GOLIAT JOSÉ MANUEL COSTA i existen anomalías en el mundo de la economía moderna, una de las más notables debe ser la de la industria discográfica. Sin entrar en su actividad comercial, que merece capitulo aparte, parece extraño que el mundo globalizado permita que entre cuatro compañías se repartan casi el 80 por ciento del mercado mundial. A esto, según criterios lingüísticos y económicos siempre se le ha llamado oligopolio. El oligopolio no es más que una forma de monopolio en el cual unas pocas empresas se reparten el mercado, no tanto mediante acuerdos firmes sino mediante pactos de caballeros que, en última instancia, van S en detrimento del consumidor. Sin embargo, ni la globalización ni las regulaciones antimonopolísticas de las naciones han logrado contener la paulatina concentración de empresas en este sector. Es más, previa a la decisión tomada ayer por el tribunal europeo, se estaba pensando en una fusión de EMI y la división de música de Warner, con lo que quedarían únicamente tres empresas globales cada una de las cuales controlaría algo así como el 25 por ciento del mercado mundial. Es evidente que, por la razones que sean, las leyes del mercado no han funcionado para evitar esta situación y también es obvio que las autoridades encargadas de velar por la libre competencia han adoptado una actitud de laissez faire, laissez passer que hubiera puesto los pelos de punta al mismísimo Adam Smith, un padre del liberalismo que ya advertía sobre la distorsión que los mo- nopolios suponen en la dinámica del mercado. En este caso, ha sido necesaria la acción conjunta de 2.000 sellos independientes para poner un freno a esta plácida marcha de las grandes multinacionales. Pero el caso va más allá de la economía. Estamos hablando aquí de bienes culturales, menos tangibles pero tan importantes para una sociedad como los asientos contables. Los 2.000 sellos representados por Impala son precisamente quienes mantienen viva la creatividad en la música, lanzándose a veces a aventuras casi desesperadas simplemente porque creen en el arte, porque tienen una visión. Que la Comisión Europea se vea obligada a revisar el legajo Sony BMG no es solo un triunfo de David sobre Goliat, es el triunfo de la creatividad sobre la normalización cultural. Por fin una buena noticia.